Thursday, February 20, 2014

MATEO 25:13-30 MAYORDOMÍA DE DONES Y TALENTOS

MATEO 25:13-30

MAYORDOMÍA DE DONES Y TALENTOS


  Parábola de los talentos

Explic:  Aquí la palabra "talentos" significa una enorme cantidad de dinero.  Sin embargo, se aplica a todo lo que el Señor pone en nuestras manos con que le podemos servir.  Esto, claro está, incluye nuestros dones y talentos.

No entraremos ahora en una discusión sobre la diferencia entre dones espirituales y talentos.  Nuestro propósito aquí es más bien examinar nuestra responsabilidad frente a esto.

Tampoco estudiaremos hoy de cuáles dones se manifiestan hoy y cuáles desaparecieron con los apóstoles.  Aunque sería intere­sante, no pertenece a nuestro tema para hoy.

Ciertas cosas han de quedar claro antes de empezar:

¨      Cada uno tiene al menos un don.
¨      Cada uno puede hacer algo para servir al Señor.
¨      Todo lo que estás capaz de hacer puede ser puesto a la disposición del Señor.
¨      Todo lo que estás capaz de hacer puede servir también al diablo, al mundo, y al "yo" (la carne).
¨      Todos hemos de responder al reto que hizo Josué en Josué 24:15 "escogeos hoy a quién sirváis".


I.       LA IMPORTANCIA DE SABER QUE TIENES UN DON.
1.      Un matrimonio fue a Suiza para quedarse tres días en un hotel.  La primera noche estaban cansados, y en vez de comer en un sitio más barato, cenaron en el comedor del hotel.  Pidieron al camarero que añadiera la cena a su factura.  Luego, porque tenían que tener cuidado con su dinero, salieron a comer donde podían, en los lugares más baratos.  Al final de su estancia, al recibir la factura del hotel, notaron que la cena de la primera noche no estaba incluida.  Al comentarlo al responsab­le, ¡aprendieron que las tres comidas del día estaban incluidas en el precio de su estancia!  Muchos cre­yentes son iguales.  Son salvos por la gracia de Dios pero no saben que tienen también dones del Espí­ritu que pueden ejercer. 
2.      Romanos 12, 1 Co. 12, y 1 P. 4:10 nos confirma que todos tenemos algún don.
3.      "Gracias doy a mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os fue dada en Cristo Jesús;  porque en todas las cosas fuisteis enriquecidos en él, en toda palabra y en toda ciencia;  así como el testimonio acerca de Cristo ha sido confirmado en vosotros, de tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo;..."
a.       ¡No nos falta nada!  Todos tenemos los dones ade­cuados para hacer lo que Dios quiere que hagamos.  La única pre­gunta que nos queda es si estamos dispuestos a servir.
b.      No es necesario estar pidiendo dones al Señor.
c.       Aunque si hubiera un movimiento en que los miem­bros de la iglesias pidiesen el don de liberalidad porque querían dar cada vez más, ¡quizá sería señal de un movimiento del Espíritu Santo!
4.      ¿Te das cuenta que tienes un don?  ¿Estás dispuesto a creer lo que te dice la Biblia, que tienes un don?  No sería humildad de tu parte negar que tienes un don. Sería más bien el colmo del orgullo, pretendiendo que sabes más que Dios, porque él dice que tienes al menos uno.
5.      Así, no se trata de decidir si tienes un don, sino cómo usarás el don que Dios te ha confiado.

II.    LA IMPORTANCIA DE SABER QUÉ SON TUS DONES.
1.      Es claro, que si tienes un don, y quieres utilizarlo conforme a la voluntad del verdadero Dueño de tu don, tienes que saber qué es.
2.      ¿Cómo puedes saber cuáles son tus dones?
a.       La Biblia parece decirnos poca cosa sobre este asunto.  Menciona algunos dones "naturales" y algunos "sobre­natu­rales" (aunque los dos vienen de Dios).
3.      Todos son dones de Dios y deben ser contro­lados por el Espíritu de Dios.  No para engrandecerse a sí mismo, sino para edificar el cuerpo de Cristo.  Pero ¿cómo reconocer tu don espiritual?  Tienes que tratar de servir a Dios con lo que pienses que puedes hacer y mientras lo haces el don que Dios te habrá dado se manifestará de alguna manera.
4.      En 2 Ti. 1:6 y 1 Ti. 4:14 vemos dos cosas importantes sobre los dones.  "Avives el fuego del don" significa que tienes que ejercer y desarrollarlo.  "  (Vemos también que Timoteo sabía cuál era su don).  "con la imposición de las manos del presbiterio (ancia­nos)"  implica que la iglesia reconoció el don de Timoteo.  Tu iglesia reconocerá tus dones a medida que sigas sir­viendo al Señor.  A veces los dones de ciertos cre­yentes son reconocidos por los demás creyentes antes de que ellos mismo los reconoz­can."
5.      Tu don puede tener que ver con la enseñanza, la evange­lización, con el liderazgo, la animación de reuniones, la administración, el servicio, el animar a los demás, la provisión de fon­dos, la ayuda a los desgraciados. Estos dones se pueden manifestar en el pastorado, el liderazgo en la iglesia o la federación, la evangeliza­ción de los vecinos, enseñar la escuela dominical, la hospitalidad, participar en Misión Urbana, traer un mendigo a casa, pasar tiempo al lado de un drogadicto, etc.
6.      Muchas personas no descubren sus dones porque no están dispuestos a enseñar una clase de escuela dominical, o salir a evangelizar con otros de la igle­sia, o hacer la limpieza del local de la iglesia, etc.
7.      ¿Estás dispuesto a hacer cualquier cosa por el Señor?  ¿Estás dispuesto a barrer el local, recoger las basuras de la iglesia, etc.?  Por ejemplo un matrimonio bas­tante distinguido en una iglesia se ofreció para hacer la limpieza después de cada activi­dad de la iglesia.  Lo consideraron un ministerio impor­tante en la iglesia.  Lo que sea que el Señor te pida que hagas, "servíos por amor los unos a los otros" (Gá. 5:13)  "y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor, y no para los hombres" (Col. 3:23).
8.      En otras palabras, se trata de reconocer una vez más que Cristo es Señor.

III. LA IMPORTANCIA DE EJERCER TUS DONES PARA EL BIEN DE LOS DEMÁS.
1.      Dios te dio dones para que sirvan al pueblo de Dios 1 Co. 14:12. No son para servirte a ti, ni para engrande­certe a ti mismo.
a.       ¿Tienes talento musical?  Si lo usas para ti, para tu gloria, estás robando a Dios.  Le estás robando tanto como si yo utilizara la ofrenda de la iglesia para comprarme algo.  La mú­sica puede servir para animar al pueblo de Dios; puede servir para atraer la atención de las per­sonas al evangelio; puede servir para comunicar un men­saje a las personas (el Señor me salvó mediante la música); puede servir para tranquili­zar los espíritus atormentados (David y Saulo).
b.      ¿Tienes habilidad de la palabra?  ¿La utili­zas de una manera positiva?  La puedes utili­zar para hacer que la gente se sienta mal.  Puedes desani­marlos, puedes causar divisiones entre herma­nos con tu talento.   Hay personas que siempre tienen la palabra en la boca para aplastar a alguien.  Una expresión cómica, amarga, devastadora, viene sin pensar siquie­ra. Pero puedes también animar a los hermanos, y hablar del Salvador a quienes no le conocen.
c.       ¿Tienes habilidad con los números?  ¿Con el dine­ro?  Puede servir para ser tacaño, para enrique­certe.  También para estafar.  De igual manera puede servir para ahorrar y dar libe­ralmente a la obra del Señor, o para ayudar a la iglesia a administrar su dinero. 
2.      Es un mandamiento en la Biblia, y no una opción para el creyente, el utilizar el don para el bien de los demás. "Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores (mayor­domos) de la multiforme gracia de Dios."  1 P. 4:10
3.      ¿Estás obedeciendo al Señor en cuanto a tus dones?  ¿o estás obedeciendo más bien al egoísmo de tu carne, tu "yo"?

IV. LA IMPORTANCIA DE ELEGIR UN MINISTERIO APROPIADO.
1.      (Romanos 12:3-8)
2.      Cada creyente debe recono­cer sus talentos particulares, y apli­carse a usarlos. 
a.       Cuando jugué al "Fútbol Americano", tenía el puesto de "guardia".  Mi primera responsabilidad era de impedir que jugadores del equipo opuesto se acercaran a nuestro pasador. Imaginaos si yo me hubiera empeñado en correr ade­lante pidiendo que me tiraran la pelota porque quería hacer un touchdown.  No era buen corredor, y era peor en lo que se trata de atrapar la pelota.  Al intentar hacer lo que no estaba preparado para hacer, habría dejado que los adversarios atacaran al pasador.  ¿No era mejor que hiciera lo mejor posible la tarea para que estaba preparado?  ¿y, además, que me habían asignado? Es así en la familia de Dios.  Es impor­tante que cada uno encontre­mos nuestro don y que lo ejerzamos según las posibi­lidades que tengamos.
3.      Hay muchos ministerios que pueden presentarse a ti.  Tienes que descubrir cuál es la voluntad del Señor, y hacerlo.
4.      Una cosa clara es que el ministerio que el Señor tiene para ti, normalmente, será de acuerdo con los dones que tienes.
5.      Otra manera de elegir tu ministerio es acordarte que eres parte de un equipo.  Un equipo que se llama "igle­sia". No puedes tomar la decisión tú sólo.  Todo el "equipo" tiene algo que decir en ello, particularmente los líderes reconocidos del "equipo.

V.    LA IMPORTANCIA DE ESFORZARTE EN EL MINISTERIO QUE HACES.
1.      En Romanos 12:4-8, tenemos una lista de dones y minis­terios, pero el énfasis no se pone tanto en la identi­ficación de aquellos dones, sino en su uso.  Se trata de aplicarse a ejercer los dones en la iglesia para el bien de todos.
2.      De la misma manera en que condenarías a alguien que viniera destruyendo la obra del Señor, deberías conde­narte a ti mismo si no te aplicas a servirle de toda corazón con el don que te ha dado. (Proverbios 18:9)
3.      A veces algunos creyentes se preguntan por qué una iglesia anteriormente va desapareciendo poco a poco.  En algunos casos puede ser sencillamente por la pereza de sus miembros.  (Eclesiastés 10:18)
4.      El Señor Jesús condena severamente la falta de celo para él (Apocalipsis 3:15-16).
5.      ¿Sería algún otro área tu vida en que necesitarías arrepentirte?

Volvamos a repetir, pues, lo que dijimos al principio del estudio:


¨      Cada uno tiene al menos un don.
¨      Cada uno puede hacer algo para servir al Señor.
¨      Todo lo que estás capaz de hacer puede ser puesto a la disposición del Señor.
¨      Todo lo que estás capaz de hacer puede servir también al diablo, al mundo, y al "yo" (la carne).
¨      Todos hemos de responder al reto que hizo Josué en Josué 24:15 "escogeos hoy a quién sirváis".


¿Qué estás haciendo con los dones que el Señor te ha dado?  Te atreverás esconderlos como aquel siervo malo y negligente que el Señor rechazó?  ¿O dedicarás más bien tus dones, por la fe, a aquel que desea y que se merece, lo mejor de tu servicio?

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