Thursday, February 26, 2015

DEBORA Y BARAC CONTRA SÍSERA Jueces 4


DEBORA Y BARAC CONTRA SÍSERA

Jueces 4

Los héroes de las novelas son generalmente personas impecables, sin miedo a nada, independientes, y lo llevan todo a cabo por sí solos.  En la Biblia, sin embargo, las cosas no son así.  Los héroes tienen su porción de pecados; hay cobardía en todas partes; a veces los héroes actúan porque son forzados a hacerlo.  Y hasta tienen la ayuda de gente sin escrúpulos.  Es que la Biblia cuenta la historia tal como está.
Una vez más Israel había sido fiel a sus costumbres: volvieron a hacer lo malo delante del Señor.  Y una vez Más Dios les vendió en manos de sus enemigos.  A Dios no le falta enemigos para castigar a Israel.  Si acabas con uno, siempre hay otros.  Esta vez se trata de Jabín, el rey de Canaán, y de Sísara, su general.  Este general tiene un ejército con el ewquivalenyte de nuestros carros blindados modernos.  Israel no tiene nada de esta industria bélica.  )Cómo se van a defender?  Durante veinte años están bajo el yugo de Sísara, hasta que Debora la profetisa llama a Barac.

I.    El general Barac no quiere tomar el liderazgo de Israel.
1.                 No llama a Barac con una invitación, sino con una orden de Dios (v.6) "mandado".
2.                 Además, le da una promesa:  “lo entregaré entre tus manos” (v.7).
3.                 Y si eso fuera poco, lo dice cómo lo hará: “atraeré hacia ti al arroyo de Cidón a Sísara” (v.7a).
4.                 Barac tiene dudas: “Si no fueres conmigo, no iré” (v.8).
5.        A veces tenemos dudas cuando Dios nos llama a hacer algo.  _Què hace usted con sus dudas cuando se trata de servir a Dios?

II.  Debora accede a compartir el liderazgo con él  v.8-10.
1.                 Si Barac no quiere llevar toda la responsabilidad, tampoco tendrá todo el crédito.
2.                 Barac tenía un problema de lógica:
a.                  Si no era Dios que le hablaba por medio de Debora, pues era mejor que se quedara en casa.
b.                 Si era Dios que le hablaba por medio de Debora, entonces podía llevar él sólo el ejército: Dios había prometido la victoria; había prometido su presencia con él.
3.                 Parece que Barac valorizaba más la presencia visible de Debora que la presencia visible de Dios.
4.                 Dios es paciente con nosotros.  Está dispuesto a trabajar con nosotros en el estado en que nos encontramos.

III. Quien derrota al enemigo no es ni Debora ni Barac, sino Dios. v.15
1.                 Si Barac hace el trabajo, es Dios que lo lleva a cabo  v.15.
2.                 Tenemos que tener cuidado con no atribuirnos el crédito que pertenece a Dios.
3.                 Podemos contar con Dios con confianza, que él llevará a cabo los proyectos que él nos confió.  Tenemos la opción de ser parte de la victoria, siendo fiel a lo que él nos ha encomendado.


IV.  Quien acaba con Sísara es una mujer que lo traiciona v.17‑22.
1.                 Dios lleva a cabo sus planes en cualquier manera.
2.                 Si luego, no aprueba los medios no impide que haga lo que Él quiere.
3.                 El fin no justifica los medios.  Si los medios son malos, es culpa de la corrupción de los hombres.  Dios les utiliza, para llevar a cabo sus fines, pero puede luego juzgar a aquellos que utilizaron malos medios.
4.                 No debemos decir: “Dios ha bendecido esto, por tanto está bien hecho."  Dios puede bendecir de una manera u otra: pero una manera es más gloriosa que otras para los hombres.




Dios nos llama a todos para servirlo.  De una manera u otra se servirá de nosotros para llevar a cabo sus propósitos.  Pero podemos escoger entre ser como herramientas sin vida en sus manos, o ser servidores voluntarios, que hacen gozosamente su voluntad.

Wednesday, February 25, 2015

¿UN CÍRCULO VICIOSO O UN CÍRCULO DE GRACIA? Jueces 3:7-31

¿UN CÍRCULO VICIOSO O UN CÍRCULO DE GRACIA?
Jueces 3:7-31

v.7-11
Olvidan al Señor
La ira del Señor

Sirven al rey de Mesopotamia 8 años
Claman al Señor
Les libera por la mano de Otoniel
Tienen paz por 40 años - 40 es el número de la prueba.  ¿Qué harán con su paz?

Quizá los israelitas se sintieron tranquilos, porque su opresor que Dios había utilizado para castigarles ha sido destruido.  Se equivocan:  Dios no está limitado a un solo medio de castigo.  ¡Tiene otros!

v.8-30
Vuelven a hacer lo malo ante los ojos del Señor.
El Señor fortlece a Eglón rey de Moab.
Eglón hace una alianza con dos naciones más.
Conquista "la ciudad de las palmeras".  Seguramente se establecieron donde había sido la ciudad de Jericó, para poder controlar el Jordán.
Sirven al rey de Moab 18 años.     -    Claman al Señor
Liberados por el Señor por la mano de Eod
Tuvieron paz durante 80 años.

v. 31
No sabemos cómo pecó Israel, sólo que volvieron a pecar.
Ni sabemos por cuánto tiempo el pueblo tuvo que servir a los filisteos.
El pueblo fue liberado por el Señor por la mano de Shamgar.
No sabemos cuánto tiempo de paz tuvo el pueblo después.



¿Qué aprendemos en estos relatos?

Primero, aprendemos cuán fácil es para el pueblo alejarse de Dios.
En segundo lugar, aprendemos que las bendiciones de Dios son mucho mayores que sus castigos: si el pueblo está bajo el yugo por muchos años, está en reposo por muchos años más.  (Véase la diferencia entre 8 y 40 años; entre 18 y 80 años).
Otra cosa que aprendemos es que nunca nos hallamos sin esperanza.  A veces un creyente que ha sido desobediente al Señor dice: "Ya está, lo he estropeado todo.  Me he puesto en un lío por mi propia culpa, y ya no hay salida.  Da igual ahora que siga viviendo por el mundo y los deseos de la carne."

Estos relatos demuestran que Dios siempre tiene su Libertador; Cristo, nuestro Salvador, siempre está allí ante nosotros.  Podemos tener confianza de que el Señor nos liberará gloriosamente de la trampa en que nos hemos metido, si nos arrepentimos sinceramente.

Todavía la trompeta de la victoria suena, para que respondamos a su llamada y vayamos adelante en la batalla contra el enemigo de nuestras almas.
Es interesante también que ningún instrumento es demasiado humilde para que Dios lo utilice.  En el v. 31 utiliza a un hombre con una aguijada de bueyes.
En el v. 21 utiliza a un hombre con un puñal y un regalo.


El Señor utiliza lo que tiene a la mano. Te utilizará si estás dispuesto a ser utilizado por él'  ¿Estás dispuesto?

Monday, February 2, 2015

¿POR QUÉ HA DE HABER UN ENEMIGO? Jueces 3:1-6 Jueces 3:1-6

EL PROPÓSITO DE LAS GUERRAS DE ISRAEL
o
¿POR QUÉ HA DE HABER UN ENEMIGO?
                                                                         Jueces 3:1-6


Si Dios quiso que los israelitas aprovechasen la tierra, ¿por qué permitió que tuvieran tantos enemigos alrededor?  En la misma manera, si Dios no quiere que nosotros pequemos, ¿por qué permite que tengamos tentaciones?  Me parece que este texto en Jueces 3 nos da parte de la respuesta.

v.2       “solamente para que el linaje de los hijos de Israel conociese la guerra, para que la enseñasen a los que antes no la habían conocido”.

v.4       “Y fueron para probar con ellos a Israel, para saber si obedecerían a los mandamientos del Señor, que él había dado a sus padres por mano de Moisés”.

*Y habéis olvidado la exhortación que como a hijos os dirige, diciendo:
Hijo mío, no menosprecies la disciplina del señor,
Ni desmayes cuando eres reprendido por él;
Porque el señor al que ama, disciplina,
Y azota a todo el que recibe por hijo.
Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?
(Hebreos 12:5-7).

“Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en la tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce la paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza”.
(Romanos 5:3-4).

Aquí tenemos tres razones por las cuales Dios permite que tengamos que ver con un enemigo:

I                     Primero, para que conozcamos el conflicto “solamente para que el linaje de los hijos de Israel conociese la guerra” (v.2).
1                            En la lucha de la guerra, llegamos a conocer mejor a nuestro Capitán y defensor.
2                            Aprendemos así cómo él es todo suficiente para nosotros.
3                            Así aprendemos también a desarrollar los característicos que él quiere en nosotros.  "Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce la paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza” (Romanos 5:3-4).

II                  En segundo lugar, para poder ser equipados para enseñar el camino a otros "para que la enseñasen a os que antes no la habían conocido” (v.2)
1                            Quien no ha experimentado la lucha tiene poca credibilidad.
2                            Nos da la ventaja del ejemplo.  Quien ha luchado y conquis­tado con la ayuda del señor y dependiendo de él, puede ayudar a otro también en su lucha.



III               En tercer lugar, para probarnos a ver cómo nos arreglamos "Y fueron para probar con ellos a Israel, para saber si obedecerían a los mandamientos del señor, que él había dado a sus padres por mano de Moisés” (v.4).
1                            Los Israelitas, por gran parte, fracasaron totalmente en la prueba.
2                            Dios quiere hacer ver si somos verdaderamente los suyos o no.
3                            "Y habéis olvidado la exhortación que como a hijos os dirige, diciendo:
a                   Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor,
b                   Ni desmayes cuando eres reprendido por él;
c                    Porque el señor al que ama, disciplina,
d                   Y azota a todo el que recibe por hijo.
4                            "Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?”  (He­breos 12:5-7).
5                            Dios quiere que nosotros sepamos nuestra condición espiri­tual, y si tenemos que sufrir las consecuencias de nuestras derrotas, ello nos ayudará a ponernos en regla con el Señor.
6                            Dios quiere prepararnos para algo más "Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce la paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza” (Romanos 5:3-4).


Esto no contesta necesariamente a todo el por qué de los adver­sarios, y especialmente del adversario el diablo, pero nos ayuda a tener una idea de que sí, Dios está en control, y que tiene buenas razones por lo que hace.

Wednesday, January 14, 2015

LA INFIDELIDAD DEL PUEBLO DE ISRAEL Jueces 2:11-23

LA INFIDELIDAD DEL PUEBLO DE ISRAEL
Jueces 2:11-23

Esta sección sirve como resumen de todo el libro de Jueces.  Habla de la apostasía del pueblo, de las naciones alrededor que no habían arrojado de allí y que sirvieron como castigo de ellos; los jueces que Dios levantó para liberar al pueblo de la mano de sus enemigos, y de la vuelta del pueblo a la apostasía después de la muerte del juez.  Este ciclo se volvió a repetir continuamente.  El libro, pues, describe el período de los jueces como siendo un período de confusión.  Jueces 17:6 añade un aspecto interesante a este cuadro: "En aquellos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía".

Hay ciertas ciudades en este mundo donde conducir un vehículo es una pesadilla.  Cientos de coches convergen en una intersección desde todos los sentidos.  Cada conductor mueve su vehículo centímetro por centímetro.  Las bocinas pitan.  Los ánimos suben.  No hay ni semáforo ni guardia de circulación para poner orden en el caos de coches.  el principio que prevalece es, más o menos: primer llegado, primer servido.  Una cosa positiva: nadie infringe la ley:  ¡Es que no hay leyes!  Era algo así en Israel en el tiempo de los jueces.  "Cada uno hacía lo que bien le parecía".  ¡Y qué precio más amargo tuvieron que pagar por esa libertad!  El libro de jueces es una historia triste de descarriamento del pueblo de Dios, en que Dios tuvo que utilizar a sus enemigos continuamente para devolverles el buen sentido.  Pero aun hoy en día también muchos que profesan ser cristianos pasan por alto la clara revelación que Dios da de sí mismo en su Palabra.  Forman sus propios ideas de cómo es Dios y lo que Jl espera de ellos.  Fuertemente influenciados por el humanismo secular, viven al centro de su propio pequeño mundo.  Y eso cree una confusión moral y espiritual.


Debemos tomar en serio la palabra de Dios, vivir por medio de ella, y conforme a ella, y mostrar al mundo que nosotros los cristianos vivimos haciendo lo que bien le parece a Dios.  Nosotros estaremos en tan mala situación como el pueblo de Israel:

I.          Si no seguimos las directivas de la Palabra de Dios para nuestras vidas (2 Ti. 3:16-17).
1.         No será por falta de conocimiento: tenemos la palabra de Dios en las manos.
2.         Jesús dijo que será su misma Palabra que nos juzgará al final.

II.        Si hacemos nuestras propias ideas del bien y del mal
1.         Eso es hacernos Dios, como el diablo tentó a Eva de hacer en Edén.
2.         Es equivocarnos, pero siendo responsables de nuestra equivocación.

III.       Si nos ponemos espiritual y moralmente perezosos.
1.         Los Israelitas estaban satisfechos de haber llegado a su tierra y poder hacer sus casas allí.
2.         Una vez conseguido lo que querían, ya no necesitaban a Dios.
3.         El tener las leyes de Dios no les ayudaba si no estaban transformados interiormente.  Lo mismo va para nosotros.  El saber el Evangelio no basta.


No podemos permitirnos, como creyentes, hacer nuestras propias reglas, vivir independientemente del Señor.  Es una forma de traición, y la obra del Señor no se lleva a cabo: la neutralizamos.

Friday, January 9, 2015

CAUSAS POR LA CAÍDA DE UN PUEBLO Jueces 2:1-10

CAUSAS POR LA CAÍDA DE UN PUEBLO
 Jueces 2:1-10

No ocurre a menudo que vemos al Señor enviando a un Ángel para dar un mensaje.  Generalmente envía a hombres.  Vemos a los ángeles, sin embargo, particularmente cuando se trata de un mensaje de juicio.  Generalmente, en otros textos, se identifica al ángel del Señor con el Señor mismo. Abraham, Agar, Moisés, y Josué ya habían visto tal manifestación.  Pero presentarse a todo el pueblo es algo inusitado.  Parece que el pueblo no tuvo ninguna duda acerca de su identidad, puesto que todos se pusieron a llorar como resultado.
En este segundo capítulo de Jueces vemos cómo el pueblo había sido descuidado en cuanto a echar a los moradores originales de la tierra.  Esos moradores originales, Cananitas, eran gente que había desarrollado toda clase de perversidad en su moral y en su culto.  Tenían cultos idólatras, en los que obligaban a sus hijas a prostituirse en nombre de sus dioses para conseguir dinero para su religión. Pasaban a sus hijos por el fuego; amputaban miembros de sus propios cuerpos como ofrenda a los dioses.  La homosexualidad era cosa aceptada y practicada.  Todo lo que Dios aborrecía estaba allí en aquellos pueblos.  Era necesario que esos moradores originales de la tierra fueran extinguidos.  No se podría convivir con ellos.  La práctica era avisarlos que se marcharan de allí, y sino, se les exterminaban.  Pero Israel encontró que era más fácil simplemente mostrarse más fuertes, y entonces hacer un pacto con ellos en el cual ellos fueran dominados, pero que permanecieran morando en el país. Era más fácil porque significaba menos guerra.  Y siendo dominados ellos, se conseguía el mismo beneficio para Israel.  Pero no era eso lo que Dios quería.  A nosotros también a veces nos parece mejor evitar la guerra - con la familia, con los vecinos, o con nosotros mismos.  Por tanto, cedemos terreno cuando deberíamos caminar victoriosamente con el Señor.  No tomamos las posiciones que Dios nos llama a tomar.  Estamos dispuestos a cohabitar con el mal. Conque no nos impidan hacer nuestros cultos, nosotros no sacaremos este mal de nuestras vidas.
Para el pueblo de Israel esto sucedió después de la muerte de Josué y de aquellos que habían visto las obras de Dios.  Eso era su excusa: que ni Moisés ni Josué estaban con ellos.  ¿Qué es nuestra excusa?  Puede ser que Jesucristo y los apóstoles no están andando visiblemente entre nosotros, pero tampoco estaban cuando nos convertimos.  El último versículo del Evangelio de Mateo nos dice que siempre estará Jesús con nosotros.
¿Cuáles son las consecuencias de hacer un acuerdo con la infidelidad y el pecado?  ¿Cuáles eran las consecuencias para el pueblo de Israel?  ¿Qué serán para nosotros?  Un examen del versículo 3 nos lo dirá, y nos mostrará que cada creyente debe tomar una posición firme y radical frente a todo lo que Dios no quiere en su vida, para evitar las consecuencias que vemos en Jueces 2:1-10.

I.          Nos impedirán disfrutar plenamente de la vida que Dios quiere para los suyos.  v.3a  “No los echaré de delante de vosotros”.
1.         El pueblo, mediante su infidelidad, renunció a la ayuda de Dios para vivir tranquilamente, solos, en su país.
2.         Esos pueblos podrían formar una "quinta columna" para futuros adversarios.
3.         Esos pueblos iban a impedir a Israel que disfrutara plenamente de la tierra.
4.         Nosotros también podemos a veces tolerar ciertas cosas en nuestras vidas que no sean necesariamente la voluntad de Dios.  Pensamos que mientras las dominemos nosotros, no hace falta renunciar a ellas.
5.         Esas desobediencias impiden que disfrutemos de la plena libertad cristiana.
6.         Quitan el gozo del Señor.
7.         Quitan algo de nuestra autoridad en Cristo.
8.         Es mejor desechar estas cosas de nuestras vidas enseguida, contando con la ayuda de Dios para hacerlo.  Dios no nos ayudará a hacer lo que al fondo no queremos hacer. Se trata, pues, de una decisión radical que se toma enseguida.


II.        Nos serán una amenaza  v.3b
1.         Esos pueblos acabarían siendo un azote para Israel.
2.         Esas cosas en nuestras vidas también acaban siendo una amenaza para nosotros.
3.         Impiden, por ejemplo, nuestra vida de oración.
4.         Recordaréis que En Zacarías 3 hay la visión del sumo sacerdote Josué (no el mismo que el general de Israel mencionado aquí) delante de Dios.  A su lado está Satanás acusándole,  porque tiene ropa sucia.  Si nuestra ropa espiritual está ensuciada por las cosas pequeñas que toleramos en nuestras vidas, eso nos afectará cuando queremos orar, y oiremos la voz de Satanás en nuestros corazones, diciendo: "¿Cómo te atreves?  ¡No tienes ningún derecho!"
5.         Limpiémonos, pues, de toda suciedad en nuestras vidas – de todo lo que pueda desagradar a Dios.

III.       Será un tropiezo para nosotros  v.3c
1.         Para Israel, la presencia de estos pueblos fue un tropiezo: en los siglos siguientes, y hasta en los pocos años siguientes, esos pueblos condujeron al pueblo de Israel a la idolatría, y a las mismas prácticas asquerosas por las cuales Dios les había arrojado de allí.  Porque el verdadero enemigo de Israel no era tanto esos pueblos, sino el mismo Satanás.
2.         Para nosotros, esas pequeñas cosas que consideramos como legítimas acaban conduciéndonos en otros pecados, alejándonos cada vez más de Dios.
3.         Si no somos radicales como cristianos, no seremos nada.


Vemos en el v. 2 que Dios había sido fiel a su pacto, pero Israel no lo había sido.  De igual manera, Dios ha sido fiel a todas sus promesas de salvación, y no ha fallado en ninguna de sus promesas de la vida cristiana, pero a veces nosotros hemos fallado por nuestra parte.  Lo único que nos queda por hacer, entonces, es lo que hizo Israel en Boquim: “Cuando el ángel del Señor habló estas palabras a todos los hijos de Israel, el pueblo alzó su voz y lloró.  Y llamaron el nombre de aquel lugar Boquim,  y ofrecieron allí sacrificios” (v.4-5).  Es decir, que nosotros también podemos sentir nuestra culpabilidad, reconocerla, y contar con el sacrificio de Jesucristo para limpiarnos de todo pecado.  Pero implica también renunciar a nuestra infidelidad.

Thursday, January 1, 2015

LOS PRIVILEGIOS DE SER HIJO, o CÓMO PEDIR Jueces 1:12-15

LOS PRIVILEGIOS DE SER HIJO, 
o
CÓMO PEDIR
Jueces 1:12-15

Y dijo Caleb: El que atacare a Quiriat-Sefer y la tomare, yo le daré Acsa mi hija por mujer.
Y la tomó Otoniel hijo de Cenaz, hermano menor de Caleb; y él le dio Acsa su hija por mujer.
Y cuando ella se iba con él, la persuadió que pidiese a su padre un campo.  Y ella se bajó del asno, y Caleb le dijo: ¿Qué tienes?  Ella entonces le respondió: Concédeme un don; puesto que me has dado tierra del Neguev, dame también fuentes de aguas,  Entonces Caleb le dio las fuentes de arriba y las fuentes de abajo.

Véase Josué 15:13-19.  Al decir cómo la tierra fue concedida a Caleb en el tiempo de Josué, posiblemente unos 10 o 15 años antes de nuestro texto en Jueces, entonces el autor anticipa los acontecimientos, relatándonos cómo Caleb conquistaría esa tierra más tarde, y qué haría con ella.  Una vez más vemos indicios de un mismo escritor de los dos libros, o al menos de Josué y de parte de Jueces.
Veremos en Jueces 3:9 cómo Otoniel, más tarde, será el primero de los libertadores, o jueces, de Israel.  Parece que entre el matrimonio cada uno quiso que el otro hiciera la petición de un campo a Caleb.
Al pedir las aguas, pedía el campo que las contenía.  Caleb les dio dos campos: uno arriba, y uno abajo.
El campo que ya tenían no servía de nada sin agua.
Ella aprovechó su situación de hija para pedirlo.

1.         Somos hijos de Dios.  - como ella era hija de Caleb.  Estamos, pues, en una posición para pedir.

2.         Dios ya nos ha bendecido.  Es una base sobre la cual podemos pedir más, y confiadamente.

3.         Las bendiciones de Dios no son una razón para no pedirle más.  Al contrario: hemos de pedir más para beneficiar de lo que ya tenemos.

Santiago 4:2  “Combatís y lucháis, pero no tenéis, porque no pedís”.

Filipenses 4:6  “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios, en toda oración y ruego, con acción de gracias”.

Lucas 18:1  “También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar”.
Jesús habló de la viuda que siguió pidiendo al juez en una manera descarada, para obtener justicia.
Luego Jesús habló del fariseo y del publicano.  El fariseo decía "gracias".  El publicano pidió.  El publicano obtuvo lo que pedía.  El fariseo no obtuvo nada: no pedía nada.

Juan 15:7  “Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho”.

Juan 16:24  “Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido”.


Mateo 18:19  “Otra vez os digo, si dos de vosotros se pusieran de acuerdo en la tierra acerca de cualquier cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos”.

Monday, December 29, 2014

UNA VICTORIA INICIAL JUECES 1

 UNA VICTORIA INICIAL
JUECES 1





1:1       “Aconteció después de la muerte de Josué
Este texto es muy parecido a Josué 1:1  “Aconteció después de la muerte de Moisés
El texto hace pensar que el mismo autor que empezó el libro de Jueces había empezado también el libro de Josué.  Sin embargo, puede ser simplemente que un nuevo autor imitó a propósito el principio del libro de Josué, para relacionar los dos libros en la mente de los lectores - para hacer un paralelo,  aunque el paralelo sería un contraste.
Hay una diferencia importante entre los dos libros: Josué es un libro que relata algunos fracasos del pueblo de Israel, pero sobre todo sus victorias.  Los fracasos son excepcionales.  Jueces es un libro que relata algunos éxitos del pueblo de Israel, pero sobre todo sus fracasos.  Los éxitos son excepcionales.  Los fracasos son la norma.
En la realidad, el libro de Jueces parece demasiado a muchas vidas cristianas hoy en día: El Señor bendice; el pueblo no corresponde.  Caen en el pecado; el Señor les deja llevar las consecuencias de su pecado; reconocen su situación; se arrepienten; piden el socorro de Dios, y Dios les socorre.  Luego el mismo ciclo vuelve a empezar.
Pero al principio del libro de Jueces, vemos todavía una victoria; vemos cómo el pueblo de Dios consiguió lo que Dios había querido para ellos.  ¿No queremos eso para nosotros también? Veamos cómo se hizo.
En este texto de Jueces 1:1-11, vemos que la victoria en la guerra santa depende de cuatro cosas:

I.       Una dependencia de Dios   v.1
1.      La necesidad de asegurarse de la bendición de Dios “Sin mí nada podéis hacer” (Jesús en Juan 15)
2.      Necesidad de la dirección de Dios.  Si le preguntamos, Él nos responderá en alguna manera.
3.      Hacemos nuestras decisiones demasiada fácilmente sin preguntar a Dios lo que Él quiere.
4.      Nos cuesta hoy en día recordar que dependemos enteramente de Dios. 
a.       El salmista lo reconoció: “Sosténme, y seré salvo, y me regocijaré siempre en tus estatutos.” (Sal. 119:117).
b.      Una antigua historia habla de un fraile que siempre usaba una copa que tenía el pie roto, aunque había otras copas en buena condición.  La razón era porque tenía que aguantarla continuamente durante la comida, para que no cayera, y que eso le recordaba su dependencia de Dios y su propia fragilidad.
c.       Pedro lo reconoció “guardados por el poder de Dios” 1 P. 1:5
5.      Hasta que entendamos nuestra dependencia total de Dios, no podemos emprender ningún proyecto para Dios con éxito.  Porque intentaremos hacerlo con nuestras propias fuerzas y nuestra propia sabiduría, y fracasaremos.
6.      ¿Quieres estudiar? ¿Quieres trabajar? ¿Quieres casarte? ¿Quieres hacer deporte? Somete tus proyectos a Dios, Confía en él, pide su dirección.  Siguiéndole a él, la victoria será tuya.

II.    Una confianza en Dios  v.2-3
1.      Si miramos la lista de libros que se venden en las librerías, veremos la necesidad que la gente parece tener de sentir una confianza: libros sobre cómo afirmarse, sobre la autoestima, etc.  La gente que no tiene confianza se siente infeliz.  Pero es importante tener confianza en algo digno de confianza.…  En Dios.  Un hijo de Dios no tiene por qué depender de sus propios recursos.  ¿En qué podemos tener confianza?
a.       Que nuestros pecados son perdonados 1 Jn 1:9
b.      Que Dios contestará a nuestras oraciones 1 Jn 3:22; 5:14
c.       Dios perfeccionará lo que es incompleto en nosotros Fil 1:6
d.      Dios nos ama; somos importantes para él Sal 139:14-17  Ro. 8:32
2.      Confianza en la promesa de Dios
3.      Una confianza en la persona de Dios.  ¡Es nuestro Padre! Con él, podemos atrevernos a hacer cualquier cosa.  Un grupo de botánicos hizo una excursión en una región difícil de acceso de los Alpes.  Un científico, mirando por sus prismáticos, notó una especie de flores hermosas, y muy raras, al fondo de una barranca muy honda.  Para alcanzarlas, alguien tendría que bajar por una cuerda.  Pidieron a un joven que se dejara bajar por una cuerda.  El joven estaba emocionado por la aventura, pero también le inspiraba respeto.  Dijo que sí, pero que esperasen un poco a que volviera.  Se fue corriendo, y dentro de poco volvió con un hombre mayor.  Dijo: “Estoy dispuesto a ser bajado por una cuerda, pero este hombre tiene que aguantar la cuerda: es mi padre.”
4.      Una confianza que produce entusiasmo en sí mismo.
5.      Una confianza que produce un entusiasmo que se contagia a otros.
6.      Si tú tienes verdadera confianza en lo que el Señor hará en tu servicio para él, tú también te sentirás entusiasmado para servirle, y este entusiasmo se contagiará.

III. Una colaboración con el pueblo de Dios v.3
1.      Vivimos en una era de independencia: cada uno dice, “me las arreglaré sólo.”
2.      Es bueno ser autónomo.
3.      Es necesario mantener buenas relaciones con otros.  La importancia de una comunión con el pueblo de Dios.
a.       Participar en la fe de otros creyentes;
b.      Trabajar junto con creyentes comprometidos en la obra del Señor.
4.      Podrás evangelizar mejor, podrás edificar mejor, podrás enseñar mejor, podrás organizar mejor, si trabajamos juntos.

IV. Una obediencia a Dios  v.8-11
1.      La obediencia: condición absoluta para que la victoria siga.
2.      Desgraciadamente, lo que sigue en este libro nos mostrará que su obediencia fue solamente parcial: iban a dejar cohabitar los jebuseos.
3.      Demasiadas veces, estamos satisfechos de nosotros mismos porque obedecemos en alguna cosa, pero que no vivimos una vida de obediencia total.
4.   La obediencia en parte solamente, es verdaderamente desobediencia.  Como Saulo, rey de Israel.  Obedeció sólo en parte cuando conquistó a los amalecitas.  Como consecuencia, perdió el reino.


¿Quieres una victoria en tu vida como tuvieron los Israelitas en el libro de Josué, y al principio de Jueces?  ¿Quieres una victoria aun mayor que eso, que perdura?  El secreto está en estas cosas:  Depende enteramente de Dios.  Ten confianza en Dios.  No seas independiente: colabora con el pueblo de Dios (no esperes a que estén perfectos).  Y, más que todo, obedece a Dios.