Sunday, June 22, 2014


GRACIAS DOY A MI DIOS POR VOSOTROS

1 Corintios 1:1-9

            Historia de los tres hijos de granjero, las manzanas, el rey, y la bruja...  El primer hijo obedece a su padre a regañadientes y lleva una cesta de manzanas por el bosque para el palacio del rey.  Cuando una bruja le pregunta qué lleva, contesta: “¡manzanas podridas!”  Cuando descubre la cesta delante del rey, encuentra que todas las manzanas son podridas.  ¡A la mazmorra!  El segundo hijo hace lo mismo, pero contesta a la bruja: “¡cerdos!”  Mismo resultado, ¡pero con cerdos!  El tercer hijo, el benjamín, hace el viaje gozosamente, y a la bruja le contesta: “¡manzanas de oro!”  Al descubrir la cesta ante el rey, encuentra manzanas hechos de oro macizo. Acaba casándose con la princesa y liberando a sus hermanos. Muchas veces, la manera en que pensamos en una cosa, es la manera en que acaba saliendo.  Eso es un efecto psicológico.  Pero lo es aun más en nuestra relación con Dios.  Jesús dijo: “Se te hará conforme a tu fe”.  Dar gracias a Dios es una expresión de nuestra fe.  Pablo miraba a los creyentes, aun a los creyentes de Corinto, con fe.  Y, por tanto, pudo dar gracias por ellos.

I.       Dar gracias a Dios no es siempre fácil  - v.4 "Gracias doy a mi Dios siempre"; v. 11 "He sido informado acerca de vosotros…"
1.      Puede ser que los corintios no parecieran una razón de acción de gracias para Pablo.
2.      Los problemas y los fallos de los corintios
3.      Los problemas y los fallos de muchos creyentes hoy en día
4.      ¡Pero no les tratamos como lo hizo Pablo cuando decimos eso!

II.    Dar gracias a Dios por su gracia hacia (el) (los) creyente(s)  v.4 "por la gracia de Dios que os fue dada en Cristo Jesús"
1.      Pablo recordaba personalmente la conversión de muchos de esos creyentes de Corinto
2.      Si son creyentes, entonces es que han sido objetos de su gracia
3.      Les ha bendecido grandemente
4.      A los corintios no les faltaba gracia.  Les faltaba consistencia.  Pablo no negaba la salvación de ellos, pero les retaría a examinarse a sí mismos para ver si estaban en la fe.
5.      No hace falta que juzguemos si una persona es salva o no; sólo hemos de dar gracias a Dios por aquella persona.

III. Dar gracias a Dios por el conocimiento que el creyente tiene de él  v.5,6 "… enriquecidos en él en toda palabra y en toda ciencia, así como el testimonio de Cristo ha sido confirmado en vosotros".
1.      Este conocimiento fue dado por Dios
2.      A pesar de que Pablo tuvo que repasar algunos temas bastante básicos con estos creyentes, como, por ejemplo, la resurrección, siguió respetando el conocimiento que tenían.
3.      Habían conocido la persona de Cristo.  ¡Eso es conocer mucho, no importa cuánto más tienen que aprender!
4.      Y tú, ¿conoces a Dios?  Eso es algo que muchas personas no pueden decir.  Y tu hermano en Cristo, ¿conoce a Dios?  Da gracias a Dios por eso, y por él.  Es una cosa maravillosa que le ha sucedido, y debería llenarte de gozo por él.
5.      Al considerar a nuestro  hermano, o nuestra hermana, no importa en cuál etapa se halla en su progresión espiritual, deberíamos tratarlo, y pensar en él, con sumo respeto.


IV.  Dar gracias a Dios por la riqueza de dones espirituales que el creyente tiene  v.7  "nada os falta en ningún don".
1.      Los corintios pueden haberse sentido inclinado a menospreciarse a sí mismos o a algunos hermanos por faltar cierto don.  Pablo concentró más bien en la riqueza de dones espirituales que sí tenían.
2.      Dentro de la iglesia había los dones de lenguas milagrosas, profecía inspirada, milagros, ciencia, fe, ayudas, etc.  Muchos de esos dones tenían un gran valor.
3.      La iglesia en Corinto parece haber sido particularmente rica en dones espirituales. No debemos menospreciar eso: eran dones de Dios.
4.      La debilidad de los corintios no estaba en su falta de dones espirituales, sino en su actitud hacia los dones espirituales
5.      Debemos recordar que los dones espirituales no son una señal de madurez espiritual, ni tampoco de cualificación para el liderazgo espiritual.  Por otro lado, debemos reconocer que todos tenemos dones espirituales (1 Pedro 4:10).
6.      Debemos reconocer que somos un pueblo con unos dones únicos, con un valor muy especial a los ojos de Dios, pero nuestro valor no está tanto en nuestros dones, como en el hecho que Cristo murió por nosotros.

V.     Dar gracias a Dios por el fin de los creyentes   v.7b-8  "esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo; el cual también os confirmará hasta el fin, para que seáis irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo".
1.      Los ojos de Pablo, como los ojos de ellos, ¡estaban en el futuro!
2.      Cuando miramos con esperanza, podemos ser agradecidos los unos por los otros.
3.      Dios les confirmará
4.      ¿Creemos en la fidelidad de Dios hacia cada creyente?
5.      En vez de mirar a las personas con todas sus faltas presentes, debemos aprender a mirarlas con esperanza, por toda su gloria futura.

Como creyentes, pues, y como hermanos en Cristo, debemos dar gracias a Dios los unos por los otros en una manera positiva.  No es útil malgastar nuestro tiempo y el tiempo de Dios, en oración, lamentando la debilidad de los demás creyentes.  Aunque hemos de ser realistas, y, donde podemos ayudar, reconocer y intentar a ayudar a alguien a superar sus dificultades, el énfasis de nuestra vida de oración tiene que ser positivo, dando gracias a Dios por los creyentes.  No sólo que eso es útil en cuanto a nuestra propia actitud, sino que también honra a Dios, que es un Dios de bendición.



Friday, June 20, 2014


UNA INTRODUCCIÓN A 
LA PRIMERA EPÍSTOLA 
A LOS CORINTIOS

Corinto, la ciudad en la cual se reunían los creyentes a quienes Pablo dirigió esta carta, era una ciudad grande, capital de la provincia romana de Acaya.  Esta ciudad se encontraba en un istmo, teniendo dos puertos, en dos mares distintos.  Era una ciudad próspera, cosmopolita, con griegos, romanos, orientales, y judíos en su oblación.  Era un centro importante de arte, deporte, y lujo.  Era, además, un centro conocido de corrupción e inmoralidad, hasta tal punto que en otras partes del imperio romano, una mujer licenciosa era llamada una “mujer de Corinto”.  Una de las razones por esto era la presencia del templo de Afrodita, o Venus, en cuyo culto había la prostitución “sagrada”.   El templo disponía de miles de prostitutas para servir a los adoradores.

La Iglesia de Corinto empezó con la obra de evangelización de Pablo en su segundo viaje misionero, que se narra en Hechos 18.  Después de Pablo, fue Apolos (Hch 18:27,28).  Era una iglesia grande, que según 1 Corintios 1:5-7, estaba ricamente bendecida en dones.  Pero la iglesia tenía dificultad en separarse de su ambiente moral, cultural, espiritual.

La Epístola a los Corintios fue escrita desde Éfeso, en el año 53 o 54, dos años después de la salida de Pablo de Corinto.  Según 1 Co. 5:9, Pablo les había escrito una carta anterior.  Esta nueva carta fue escrita en parte para aclarar cosas que había escrito en la carta anterior, pero más que nada para contestar a una carta que los mismos corintios le habían enviado a él.  Parece que en su carta le habían hecho una serie de preguntas:
1)      ¿Cómo debemos tratar las divisiones en la iglesia?
2)      ¿Cuál obrero deberíamos seguir?  ¿Cefas, Apolos, o Pablo?
3)      ¿Deberíamos renunciar a la sabiduría y a la ciencia cuando aceptamos a Cristo?
4)      Hay un caso de inmoralidad extrema en la iglesia, y algunos han decidido que es la oportunidad de demostrar nuestra tolerancia cristiana. ¿Es así que debemos hacer?
5)      ¿Cómo debemos arreglar los litigios entre creyentes? (Algunos llevan a otros a los tribunales.)
6)      ¿Hasta cuál punto importa la pureza del cuerpo de un cristiano, que es básicamente espiritual?
7)      ¿Cómo debemos relacionar las relaciones matrimoniales para los cristianos?  Algunos pensamos que eso es algo carnal, y que los cristianos deberían olvidarse de esto.
8)      Algunos te acusan de tomar demasiada autoridad sobre nosotros.
9)      ¿Deberíamos pagar a alguien por anunciar el evangelio?
10)  Aquí, la carne que compramos en el mercado se ha sacrificado previamente a los ídolos.  ¿Sería una infidelidad por nuestra parte comprarla y comerla?
11)  ¿Cómo deberían comportarse las mujeres en los cultos?
12)  Hacemos el culto de la Santa cena como un ágape, pero se está degenerando en una multitud de pequeñas fiestas de clanes: algunos traen mucho, y comen y beben demasiado; otros, pobres, no tienen nada que traer al ágape, y pasan el tiempo sin comer. ¿Cómo debería hacerse la santa Cena?
13)  ¿Cuáles dones son los más importantes?  Algunos piensen que si no tenemos el don de lenguas, es que no tenemos el Espíritu.
14)  En nuestros cultos, hay algunos que monopolizan el tiempo, y no es siempre edificante. Algunos insisten en demostrar su don de lenguas, y nadie entiende lo que dicen.  ¿Deberíamos dejarlo todo a la libertad de cada uno confiando en el Espíritu de Dios para presidir?
15)  Ya que lo espiritual es lo más importante, ¿es incorrecto hablar de una resurrección física?

Es una epístola dividida de manera temática, y es relativamente fácil de seguir sus divisiones.



BOSQUEJO DE 1 CORINTIOS



I.       INTRODUCCIÓN   1:1-9
II.    DIVISIONES EN LA IGLESIA 1:10 – 4:21
III. DESORDEN MORAL EN LA IGLESIA 5:1 – 6:20
IV.  CUESTIONES DIFÍCILES EN LA IGLESIA  7:1 – 15:58
1.      Sobre el matrimonio 7:1-40
2.      Sobre cosas sacrificadas a los ídolos 8:1 – 11:1
3.      Sobre el culto público y la Santa Cena 11:2-34
4.      Sobre los dones espirituales 12:1 – 14:40
5.      Sobre la resurrección  15:1-58
V.     CONCLUSIÓN 16:1-24








Wednesday, June 18, 2014


Efesios 6:14
La Verdad

"Estad, pues … ceñidos vuestros lomos con la verdad".
(Notas sacadas de Gurnell – The Christian in Complete Armour)

¿Qué significa la "verdad" en este versículo?  Hay tres interpretaciones posibles:  hay Jesucristo, quien es la verdad encarnada.  Pero no se trata de él en este versículo, puesto que se habla de la verdad como formando parte de la armadura.  Hay también la verdad doctrinal, y hay la actitud de la verdad, es decir la sinceridad.  Vamos a considerar estas dos últimas, empezando con la verdad doctrinal hoy.  Es decir, las cosas que Dios quiere que creamos.
En el cinturón de la verdad, hay dos bandas: la banda del buen juicio de la verdad, contra Satanás, que es tramposo,   y hay la banda de resolución o decisión firma por la verdad, contra Satanás como perseguidor.

Para hoy, estudiaremos el primero:  un buen juicio de la verdad.
No hay que desestimar este cinturón. Se encomendó a la gente de Berea por haber buscado en las Escrituras para tener una buena fundación de su fe (Hch 17:11). No se fiaron únicamente del hecho de sentirse impresionados por el apóstol.

Tertulio, uno de los "padres de la iglesia", comentó que los herejes enseñan mediante la persuasión, mientras los creyentes persuaden mediante la enseñanza.  Hay gente que está igual de feliz con la verdad como con el error. No saben la diferencia.

Un hombre avaro guardaba con él, día y noche, grandes bolsos llenos de lingotes de oro. A veces los abrazaba, cosa que le hacía muy feliz. Una noche entró un ladrón, que consiguió cambiar sus bolsas de oro por bolsas de piedras. El avaro siguió abrazando sus bolsas de día y noche durante toda su vida, tan feliz como antes, porque no sabía la diferencia.  Hay gente así con la verdad: pueden estar felices con cualquier creencia: todo les es igual, ya que no saben la diferencia.

I                Es importante esforzarse para tener un buen juicio, basado en la verdad.
1                      Por la naturaleza destructiva de las falsas creencias.
a                    Si la ignorancia es fatal, ¡el error es aun peor!
b                   Herejías destructivas atraen una destrucción repentina (2 P. 2:1-2)
c                    Gurnall: "Si alguien quiere llegar más pronto al infierno, que se eche en el camino de falsas doctrinas.
2                      La sutileza de los seductores para atraerte hacia falsas doctrinas
a                    Pueden parecer tener mucha instrucción, pero son tramposos (2 P. 2:3)
b                   Se les compara a brujos (Gá. 3:1; 2 Ti. 3:7, 8, y 10)
c                    Buscan particularmente las personas más sencillas e ingenuas (Ro. 16:8; Ef. 4:14; 2 P. 2:14)
3                      Una buena comprensión de la verdad tendrá una influencia importante en toda tu vida y en tu carrera cristiana
a                    En tu memoria – no puedes olvidar si lo entiendes bien
b                   Sobre tus sentimientos (Lc. 24:23; Jn. 16:13)
c                    Sobre tu vida y tu marcha (el ojo dirige al pie) 1 Co. 15:58) "firmes y constantes" para obrar mejor
4                      Esto condena a:
a                    Aquellos que quieren, voluntariamente, hundirse cada vez más en un error en vez de en verdades fundamentales por las cuales se salvarían.
b                   Aquellos que quieren destruir las convicciones bíbilicas de los demás.  " Ti. 2:2:14; Tito 1:11; Jer. 23:30
c                    Aquellos que flaquean fácilmente para desviarse de la verdad. Son peores que los paganos que se desvían de la verdad a pesar de lo que la creación les enseña (Ro. 1).  Porque éstos tienen la verdad a su alcance.

II             Es posible estar firmes en la verdad
1                      Considerando como ejemplo las "estrellas" que han caído en errores - ¿por qué no nosotros también?
a                    Jn. 7:17 "El que quiere…"
b                   Sal 111:10 El temor del señor es comienzo de sabiduría
c                    Hay que hacer la distinción: Hay verdades más importantes que otras. Las que son imprescindibles para la salvación son fáciles de conseguir.  Asíi como para el cuerpo, los alimentos más importantes son generalmente fáciles de conseguir.
2                      Teniendo un propósito sincero cuando buscas a la verdad – 1 Ti. 1:5-6 Porque hay los que quieren saber la verdad, sin querer vivirla.
3                      Arreglando tu vida para que puedas ir con constancia y en toda ocasión a aprovechar la enseñanza de la Palabra de Dios. (Ef. 4:11, 12, 14)
4                      No dejando que tu juicio sea esclava de quienquiera. Vive tu propia fe. Hay un justo equilibrio entre desafiar a los hombres y deificar a los hombres.
5                      Teniendo cuidado con la curiosidad (2 Ti. 4:3). Quien tiene prisa para oír algo nuevo, y escucha a cada nueva opinión, ya ha medio caído en el error.
6                      Pidiendo a Dios humildemente que te dé entendimiento firme y sólida de las doctrinas. Pr. 3:5,7). Aquel que no necesita direcciones en el camino acaba perdiéndose. La verdad permanece más en nuestros corazones cuando se la pedimos de Dios, que cuando pasamos el tiempo discutiéndola.
7                      No dejándose sacudir por los distintos puntos de vista de aquellos que se dicen creyentes. Ha quienes no quieren saber nada de la Palabra de Dios porque los creyentes no siempre están de acuerdo entre ellos en su interpretación. Es tan tonto como negarse a comer porque todos los relojes no dan la hora al mismo tiempo.  ¡Acabarás pasando hambre!
8                      Nunca estés satisfecho hasta que sientes obrar las verdades de la Biblia en tu corazón, en tu vida. Quien se desvía intelectualmente de la verdad es quien ya se había desviado en el corazón.

"Ceñidos vuestros lomos con la verdad". Puedes ceñir o atar toda tu vida espiritual, aguantada por la verdad de la Palabra de Dios. Pero sin esta verdad no puedes hacer nada. Tu celo, tus obras, y toda otra cosa, se harán en la ignorancia, serán mal hechas, y una pérdida de tiempo. Hay quienes dicen que sólo hace falta amar a Dios – pero aquel que ama a Dios ama también su verdad.
¿Cuánto tiempo pasas en el estudio o meditación de la Biblia cada día? ¿Menos tiempo que pasas delante de la tele? Si es el caso, ¿cómo es tu sinceridad delante de Dios? Para un creyente buscar las cosas del mundo que las cosas de Dios es una contradicción.

Buscar la verdad en la Biblia puede ser arduo, y aun aburrido para aquel que no ha empezado. Aunque se quedara aburrido no sería razón para dejarlo. Sin embargo, una vez que te echas a estudiar las verdades que hay en la Palabra de Dios, no la encontrarás aburrida, sino la más gran aventura de tu vida.

Tuesday, June 17, 2014


EFESIOS 6:10-17

LA NECESIDAD DE LA INTERCESIÓN

(predicado en Alcañiz, España, en los  1990)

¿Cuántos quisieran ver crecer nuestra iglesia? ¿Y en España?  Me imagino que todos.  Hay unas condiciones para que eso se lleve a cabo.  No se trata de alguna gran campaña de evangelización, aunque eso puede ser necesario y útil.  No se trata de tener personas dotadas de la palabra.  Hay que reconocer que estamos en una guerra, y que necesitamos ser armados de la buena manera para aquella guerra.  El Nuevo Testamento nos enseña que si queremos ver avanzar la obra de Dios tenemos que ser completamente entregados al Señor como cristianos.  No depende de los pastores; no depende de los evangelistas; depende de todos los cristianos y la calidad de su vida espiritual.
¿Qué es lo que viene en primer lugar en tu vida?  No quiero decir el domingo, o durante algún culto o reunión de iglesia, sino en tu vida.  ¿Es pasarlo bien?  ¿Tienes algún propósito personal?  ¿O es Dios?  Si quieres que Dios te utilice para que su iglesia crezca, y si queremos como grupo ver obrar al Señor, es necesario que personalmente cada uno se entregue al Señor como único Señor de nuestra vida, y que nos ocupemos seriamente en el ministerio de la intercesión.  Efesios 6:10-17 nos da algunas razones por eso:

I.       Primero, por la naturaleza de nuestro adversario v.10-12
1.      Nuestra lucha no es contra fuerzas humanas; por tanto no podemos limitarnos a métodos humanos
2.      Nuestra lucha es contra un adversario que en sí es mucho más fuerte que nosotros
3.      Nuestra lucha es contra un adversario que tiene habilidad "asechanzas" y poder y autoridad en sí
4.      Por esta razón, no basta con tener un predicador elocuente; no basta con tener mucha sabiduría, o mucha habilidad.  Tampoco es suficiente tener leyes que defienden a los evangélicos. ¡Nuestra lucha es espiritual!  Podemos tener todo eso, pero sin la oración de intercesión, nada se conseguiría.
5.      A veces no vemos el adversario; otras veces Dios permite que se levante la cabeza para que estemos conscientes de qué clase de adversario tenemos.
6.      En este país (España) lo vemos manifestado a través de supersticiones, brujería, miedo, etc.  Un médico nos recomendó que trajéramos a nuestro hijo a una bruja.  Aquí en España hay más personas que practican la brujería, la adivinanza, y demás artes ocultos que todos los médicos y obreros religiosos de cualquier religión.  Hace unos 25 años, un ayuntamiento de cierta ciudad pagó una bruja para que echara un sortilegio sobre la familia de un pastor.  Eso no tendría lugar hoy en día, supongo, pero no hace mucho tiempo.
7.      ¿Cuál español no ha estado en contacto, alguna vez, con una forma u otra de brujería?
8.       Una señora con quien habíamos tratado de trabajar acabó siguiendo clases ahora en "metafísica". Se le enseñaron que todo lleva a Dios; que se trata de ser positivo; que habrá una reencarnación, etc.  Pablo dice que Satanás se disfraza como ángel de luz.  No vendrá a ti diciendo, " ¡Hola, soy el diablo!" Pero aun si no hubiera nada de eso aquí en Granollers, ¿sería menos presente el diablo?
9.      Por otro lado, aunque todas las brujas del mundo estuvieran en Granollers a la vez, eso no sería tan temible, tan desastroso, como el hecho que los cristianos de una iglesia no se amaran los unos a los otros.  Por eso el tema principal de la intercesión de Pablo por las iglesias era que conocieran el amor de Cristo y que lo manifestaran en sus vidas y sus relaciones mutuas.
10.  Nosotros no podemos luchar solos contra el diablo.  Necesi­ta­mos al Señor.  Sólo el Señor puede hacer eso.  Por tanto, tenemos que estar luchando con las armas del Señor.  ¿Qué significa esto?  Significa que hemos de someter nuestras vidas al Señor y dejar que él trabaje dentro de, y a través de, nosotros.  Una completa entrega al Señor por parte de los creyentes es la única cosa que hará que las huestes de Satanás sean forzadas a dar marcha atrás.  Por más que insistamos en el poder de Dios y en nuestra fuerza en el nombre de Jesús, si nuestras vidas no están verdaderamente y enteramente entregadas y sometidas al Señor, entonces nuestras palabras de supuesta victoria no serán más que habladurías; estaremos chuleando, como dicen los niños, pero en vano.
11.  El Nuevo Testamento nos enseña que debemos orar los unos por los otros, y orar por los obreros.  Si reconociéramos la realidad espiritual contra la cual cada uno tiene que luchar, entenderíamos mucho mejor la necesidad por esa intercesión.  Y reconoceríamos la importancia de las reuniones para orar.  Pero también veríamos que tenemos que ser entregados al Señor a cien por cien.

II.    Tenemos que entregarnos a la lucha espiritual en intercesión por la naturaleza de nuestra armadura.
1.      Hemos dicho que la batalla se gana al nivel espiritual.  Debemos ser entregados espiritualmente y corporalmente al Señor, porque él nos dará lo que necesitamos para vencer.
2.      Por todo el Antiguo Testamento, vemos las condiciones para poder orar e interceder, es decir, para ser oídos de Dios.  Tenemos que tener el corazón puro, los manos limpios.  En 1 Pedro 3, vemos que nuestra relación entre esposos puede afectar nuestras oraciones.  Claro está, nuestra relación con otros hermanos también afectará nuestra vida de oración.
3.      Aquí Pablo nos muestra cómo ser cualificado para poder vencer en esta guerra: la armadura de Dios, que incluye los lomos ceñidos con la verdad, la coraza de justicia, los pies calzados con el apresto del evangelio de paz, el escudo de la fe, el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios.  ¿Para qué es todo eso sino para equipar­nos para luchar en la oración?  No hay que sorprenderse de que Pablo termina esta sección con la exhortación de orar por todos los santos, y luego por él mismo.
4.      Ningún aspecto de armadura tiene que ver con nuestras habilidades:  No digas: no soy hábil para hablar del Señor, o para orar.  Tienes que ser entregado a la verdad, para decir sólo la verdad, y vivirla.  Tienes que ser entregado a la justicia, para vivir la voluntad de Dios.  Sí, tienes que ser dispuesto a traer el Evangelio, y tener esto como prioridad en tu vida.  Pero no se habla de habilidad para traerlo, sino de pies calzados con el apresto - significa un celo para llevarlo. La fe: ejercerla continuamente.  La espada del Espíritu que es la Palabra de Dios: ¿Conoces tu Biblia?  ¿Sabes utilizarla? ¿La lees diariamente, meditándola?  No habla de ser un intelec­tual: se trata de amar y meditar y utilizar tu Biblia. Es parte de tu entrega. Y luego, la oración.  … por cada creyente, y por los obreros en el Señor. Pero si son armas espirituales,  ¿Cómo es tu vida espiritual?

III. Y por fin, por la disponibilidad de la armadura por cada uno de nosotros.
1.      A veces algún creyente piensa:  "Eso de ser un cristiano a 100% está muy bien, pero no es para mí".  O "Eso de ser un guerrero espiritual está bien pero no es para mí".
2.      ¿Por cuál razón crees que no puedes ser un guerrero espiritual luchando en la oración?
3.      Puede ser que crees que no estás suficientemente armado: que tienes un largo camino para poder conseguir toda la armadura espiritual.
4.      Mira bien lo que dice el apóstol:  *Vestíos de toda la armadura de Dios” (v.11); “tomad toda la armadura de Dios” (v.13).  No dice:  "esforzaos para conseguirlo" sino "ves­tíos"; "tomad".
5.      ¿Qué padre o madre entre vosotros diría a su hijo "vístete" si no hubiera ropa con que vestirse, si hubiera guardado la ropa en un lugar inaccesible? ¿Cuántas madres han oído a su hija echar un grito alguna mañana: "¡Mamá! ¡No tengo nada que poner!"?¿Cómo le contestas?  "¡Mira en tu armario; en tu cajón, etc.!"  No es que no tenía de qué poner.  Es que no tenía su ropa preferida.
6.      Y ¿cuántas veces nuestro Padre Celestial nos ha oído gritar, "¡Papá!  ¡No tengo nada que poner!"  "No soy elocuente; me falta formación; soy ignorante; no tengo mucha influencia.  Sobre todo, no he aprendido mucho cómo orar.  No puedo orar como aquellos ancianos en la iglesia que oran desde Génesis hasta Apocalipsis".  (Dios no nece­sita que incluyamos todo de lo Génesis hasta Apocalipsis en nuestras oraciones.  Él ya sabe eso de memoria.  Lo que quiere oír es qué es lo que necesitamos; qué es lo que queremos pedir.¿  Y nuestro Padre amante dice "Sí, tienes algo qué poner.  Vístete de toda la armadura de Dios que ya te he dado en Jesucristo cuando fuiste salvo.  Con eso, puedes orar, puedes luchar.  Pero lo que quiero de ti es que te entregues a mí."


Sí, estamos invitados a entregar nuestras vidas plenamen­te al Señor; estamos invitados a participar en la lucha espiritual; estamos invitados particularmente a entregarnos a la intercesión. No podemos esperar que él nos utilice si vivimos sólo a medias para él.  Hemos de entregarnos a él a 100%.  Es su derecho exigirlo: nos compró a un gran precio.  Pero si lo exige es porque sabe que es la única manera en que podemos nosotros ser completamente felices,  nos cueste lo que cueste entregarnos.

Monday, June 16, 2014

Efesios 6:10-13
Las razones para tomar la armadura de Dios

Debemos tomar toda la armadura de Dios por las razones citadas en Ef. 6:10-13:
1                    las asechanzas del diablo (v.11)
2                    la naturaleza espiritual de la batalla (v.12)
3                    la necesidad de resistir aun después de la victoria (v. 13)
4                    el poder que nos da esta armadura.(v. 10)

El uso por miembros de la policía de chaquetas antibalas se ha demostrado muy eficaz para salvar sus vidas. En Los Ángeles, USA, el policía Edwin Goulart se compró uno en 1973, y lo llevó a cada día. En setiembre, 1974, recibió un tiro en el pecho con un revolver de calibre 32 mientras estaba multando a un conductor. Sin embargo, lo único que sufrió fue una contusión menor. Aunque estas chaquetas no cubren todo el  cuerpo, disminuyen las probabilidades de morir por un tiro.

En el reino espiritual, Dios ha proporcionado a los creyentes con una armadura que proteja a toda su persona de los ataques de Satanás y sus fuerzas. La lista incluye armadura defensiva y ofensiva.

Tal como en el caso de la chaqueta antibalas, la armadura del creyente sólo da seguridad si se lo pone. Ciertas policías han muerto en su trabajo por el simple hecho de no haber llevado sus chaquetas antibalas. Igualmente muchos hijos de Dios llegan a ser bajas espirituales porque no sacan provecho de lo que Dios ya les ha proporcionado por su seguridad.

Si yo fuera un policía, quisiera ser bien protegido cada día - ¿no sería así para ti también?  Pues, ¿no deberíamos nosotros, que creemos en el señor Jesús, ser diligentes en poner toda la armadura de Dios? Lo hacemos mediante la meditación de la Palabra de Dios, orando, obedeciendo al Señor, y testificando. Así seremos protegidos de todo lo que Satanás pueda echar en contra nuestro.

I                Hemos de ser conscientes de las asechanzas del diablo  v.11
1                      Hemos de darnos cuenta de que el tentador es muy listo, y que nos conoce bastante bien.
2                      ¡Cómo coger patos con calabazas!  Cuando los patos estaban convencidos de que las calabazas flotando sobre el agua eran inofensivos, entonces los jóvenes fueron acercándose en el agua, con todos sus cuerpos sumergidos con la excepción de sus cabezas – ¡en las calabazas!
3                      El diablo no viene necesariamente al creyente con la tentación de hacer un pecado horroroso. Tiene más sutileza. Él sabe que el hecho de poner un gran trozo de madera verde al lado de una cerilla encendida no causa peligro alguno. Pero si pones pequeños trozos de madera seca, por fin la rama más grande  se quemará también.  Así Satanás te manda invitaciones para hacer cosas que parecen de poca importancia. Crees: "No hay gran peligro en esto". Pero poco a poco con estas pequeñeces tu rama verde de santificación está consumida por estas pequeñas ocasiones de ceder.

II             Hemos de estar conscientes de la naturaleza espiritual de la batalla. (v.12)
1                      Si creemos que nuestra guerra es contra personas, ¡seremos la risa de Satanás!
2                      En una guerra nuclear, las armas convencionales sirven de poco.
3                      A veces pensamos que con sabiduría humana, o con elocuencia, o con dinero, y una buena instrucción, podemos ganar puntos en la batalla del Señor. Es una tontería. Nuestro enemigo es espiritual – sin el poder de Dios no podemos hacer nada.
4                      Los primeros creyentes pasaban días, y a veces noches en oración. Ayunaban. Se privaban de cosas. Jesús estaba consciente de la naturaleza de la batalla, y pasaba noches orando en la soledad.
5                      ¿Cómo piensas ganar victorias contra Satanás?  ¿Está en orden tu vida espiritual?

III          Hemos de estar conscientes de la neesidad de resistir, estar firmes, después de haber ganado victorias  v.13c
1                      Ningún ejército, después de haber entrado en territorio enemigo, puede permitirse pensar: "Con todos los esfuerzos que hemos hecho, ahora podemos relajar un poco". Todo lo contrario: puede ser el momento más peligroso.
2                      Ya tenemos la victoria en Cristo. No  significa que el diablo n nos asecha en una guerra constante.
3                      "Estar firmes" o "resistir" significa una lucha constante, contra toda oposición, y con confianza.
4                      En la guerra de Corea, cuando las fuerzas enemigas avanzaban, la compañía Baker fue cortado del resto de su regimiento. No hubo noticias de ellos durante varias horas. Por fin se captó una débil señal de radio. El agente de comunicaciones lo comprobó una vez más: "Compañía Baker, ¿me oyes?"  Vino esta respuesta:   "Esta es la compañía Baker."  "¿Cuál es vuestra situación?"  "Pues, tenemos al enemigo al este, tenemos al enemigo al oeste, tenemos al enemigo al norte, tenemos al enemigo al sur."  Y, después de una breve pausa, "Ya estamos seguros de que el enemigo no podrá escaparse de nosotros".
5                      ¿Te sientes atacado por todos los lados por el maligno? Acuérdate, Cristo ha ganado la victoria ya. Nada nos puede dañar si estamos equipados con toda la armadura de Dios. Hemos de permanecer firmes por el señor.
6                      Acordémonos en este contexto de que ¡la armadura de Dios no protege la espalda!

IV           Hemos de ser conscientes del gran poder que tenemos en la fuerza de Cristo  (v.10)
1                      Esto es lo que hace posible resistir.
2                      Esto es lo que hace posible combatir contra poderes espirituales muy poderosos.
3                      ¿Te das cuenta del poder de Dios que tienes a tu alcance?  Alguna noche ve caminando por las calles de tu ciudad, y mira a los edificios. Todos reciben corriente eléctrica de la misma fuente. A pesar de esto, algunos edificios son bien iluminados, y aun calientes, y otros son oscuros y fríos. Los unos utilizan luces con bastante vatios y buenas estufas; otros no, porque no hacen uso de esta fuerza eléctrica.  En la misma manera, la fuerza divina para vivir la vida cristiana y demostrar el poder del salvador está allí para todo creyente. Pero para experimentar esta fuerza tienen que apropiarla mediante la fe y la oración.
4                      Michael Farraday era un científico británico bien conocido. Era también un verdadero discípulo de Jesucristo. Un día, cuando daba un discurso sobre sus nuevos descubrimientos en la nueva ciencia de la electricidad, algunos nobles presentes, incluso el príncipe de Gales, eran presentes en el auditorio.  Muy impresionado por la inteligencia del hombre, el príncipe de Gales luego envió a un servidor para invitar Farraday a ir a verlo. Pero no le pudieron encontrar. Buscaron en todas partes, hasta que por fin le encontraron. No estaba con gente de clase alta, sino con un grupo de personas ordinarias, orando juntos en una pequeña sala. Era obvio que Farraday conocía un poder más importante que la electricidad, y que sabía utilizarlo.


¿Has aprendido el secreto de Farraday? El gran poder de Dios está a la espera … de ser demostrado en tu vida y en la mía. Pero has de apropiarte de lo que él ya te ha proporcionado.

Friday, June 13, 2014


Efesios 5:18-20
La Plenitud del Espíritu Santo

¿Qué es una vida llena del Espíritu Santo?  Se han hecho muchos errores sobre este tema. Yo mismo he seguido y enseñado algunos de estos errores.  Por ejemplo, algunos piensan que la plenitud del Espíritu Santo es una experiencia momentánea. Una traducción literal del versículo 18 en el griego no nos permite esta interpretación. Nos da más la idea de algo continuo, y progresivo. Se podría describir como siendo "cada vez más llenos del Espíritu Santo", o "siguiendo llenándoos del Espíritu".  (La expresión se traduce: "sino estaos llenando del Espíritu").  En otras palabras, el escritor inspirado quiere que el Espíritu Santo ocupe una parte cada vez mayor de nuestra vida. Es el camino de perfeccionamiento en Cristo.
Otros piensan que una vida llena del Espíritu Santo se manifiesta en dones espirituales impresionantes. Sin embargo, el Nuevo Testamento nos presenta más bien al Espíritu como siendo una Persona que cambia nuestro comportamiento y actitudes a medida que nos llena u dirige nuestras vidas.
En el pasaje que estamos estudiando ahora, vemos como el Espíritu Santo llega a ser cada vez más la dinámica de nuestra vida personal, de nuestra vida familiar, de nuestra relación con la sociedad, y de nuestras relaciones en la iglesia. Los versículos 18 a 20 nos exponen las maneras en las cuales el Espíritu de Dios manifiesta su "plenitud", con expresiones de gozo, con una actitud agradecida, y con sumisión.

Primero, notamos en este pasaje que el creyente a quien el Espíritu Santo esté llenando demostrará y expresará gozo, júbilo, alegría.  Lo demostrará, por ejemplo, mediante himnos, canciones, y coros espirituales. El cantar es una marca de gozo, pero también una ayuda para mantener el gozo.  Cantando, se aprende de memoria, y se vuelve a recordar, muchas verdades espirituales que producen gozo. Por eso la música cristiana tiene tanto impacto en nuestras vidas. La expresión al final del versículo 19, "alabando al Señor en vuestros corazones", podría igualmente traducirse, "haciendo música (con instrumentos) al Señor (mediante) vuestros corazones (o de todo corazón)".  No es sólo que la música demuestra un ambiente de gozo, sino que se dirige al Señor. No es una alegría carnal, sino un sentimiento de júbilo por el hecho que Dios vive, y reina. Así es una manera positiva y espiritual de expresarse. Nosotros mismos somos los mayores beneficiados de esta actitud. Nehemías nos dice que "el gozo del Señor será vuestra fuerza" (Neh. 8:10). Esta alegría expresa una victoria que no siempre se ve.  Por esto, nuestra postura gozosa es producto de la fe. No se puede separar la plenitud del Espíritu de andar por la fe (Gá. 5). Creo que las dos expresiones en la Biblia se pueden considerar como sinónimas.
A veces, creyentes con ciertos errores doctrinales tienen una mejor vida con el Señor que otros que parecen entender la doctrina del Espíritu Santo de una manera más clara y bíblica. La razón, en parte, puede ser su gozo.  Este gozo es su fuerza. También pueden tener más fe. Son positivas. Esperan cosas. Podríamos seguir perfeccionando y purificando nuestra doctrina, lo que sería positivo y muy importante, pero sin necesariamente conseguir ningún progreso en la batalla espiritual, por no tener este gozo y alegría. ¡Aprendamos a expresarnos con gozo, a cantar, a alabar al Señor!

La segunda prueba, o manifestación de una vida que se está llenando cada vez más del Espíritu es muy unida a la primera.  Es una actitud agradecida.  El apóstol nos dice: "dando gracias siempre respecto a todas cosas a Dios Padre en nombre de nuestro Señor Jesucristo" (traducción mía). El creyente debe estar mostrando agradecimiento en su vida. No basta con sentirlo. Normalmente, si no lo expresa de alguna forma, es que no lo siente. Notamos que el texto dice: "dando siempre gracias". Esto debe ser nuestro estilo de vida. Debemos ser personas que suelen dar gracias a Dios. Esta característica será una de las diferencias entre nosotros y el mundo. El problema es que caemos fácilmente en la trampa de tomar las cosas por adquiridas; las aceptamos automáticamente sin pensarlo.  Olvidamos de dar gracias: ¡pensamos que esto sólo vale para la comida!  El cristiano que se llena del Espíritu da gracias por todo, o, más bien, respecto a todas las cosas. No da gracias, por ejemplo por haber pecado, ni por haber sido "permitido a pecar", sino que da gracias por las lecciones que aprendió cuando pecó, y por el perdón. Así, el creyente da gracias por las buenas cosas que le suceden, y también da gracias en medio de las calamidades. Esto, lo hace por la fe, porque "sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es a los que conforme a su propósito son llamados" (Romanos 8:28).  El aprender a dar gracias respecto a todas cosas nos capacitará a "regocijarnos siempre", y también a someternos a Dios, a las circunstancias, y a los demás.

Por último, llegamos a aquella prueba de una vida que se sigue llenando del Espíritu, que nos puede parecer el más difícil. Es la prueba de la vida en comunidad. Esta prueba es la demostración de una actitud sumisa.  La sumisión deja actuar el Espíritu en nuestras vidas en vez de estorbarlo con el "yo". Esta sumisión no es la de un esclavo, sujeto a otra persona. No es ser subyugado, haciendo y aceptando las cosas por obligación. Más bien, la sumisión cristiana y bíblica es la actitud de una persona que sirve a los demás gozoso y voluntariamente. Tampoco es cuestión de una sumisión por causa de una posición inferior en el mundo social, o en la iglesia o en la familia. Esta idea se descarta por las palabras "los unos a los otros". Se dirige igualmente a los ancianos, diáconos, y todos los demás miembros. Esta sumisión es una expresión de amor, y es el contrario del egoísmo. En el pan diario hace unos años, hubo un artículo con el título: "Ira paralizadora".  Allí se contaba una historia que ilustra muy bien el problema del  egoísmo y su solución. Cuenta una fábula de un joven león y una cabra montés. "Muy sedientos, ambos animales llegaron al mismo tiempo a un charco de agua. Inmediatamente empezaron a discutir quién iba a beber primero. El desacuerdo llegó a tal intensidad que ambos decidieron que antes  morirían que dar al otro el privilegio de apagar su sed el primero. Mientras los dos se enfrentaban tercamente entre sí, su ira se transformaba en una cólera desenfrenada. Pero entonces algo les distrajo, y ambos animales miraron hacia arriba. Volando en círculos, una bandada de buitres se cernía sobre ellos, esperando que el perdedor cayera. Esto fue todo lo que necesitaron para dar fin a su pendencia." El egoísmo no quiere ceder hasta que se ve a obligado  a hacerlo. El amor cede con gozo porque se somete. La fe se somete con más facilidad, porque puede ver la mano de Dios en todo.
Jesús nos dio el ejemplo de tal sumisión en el huerto de Getsemaní, diciendo: "pero no se haga mi voluntad, sino la tuya" (Lucas 22:42).  Adán y Eva, al contrario, en el  huerto de Edén, hicieron lo mismo como si dijeran: "pero no haremos tu voluntad, sino la nuestra".  Es la diferencia entre andar por el Espíritu, y andar por la carne, el "yo".
Esta sumisión, el apóstol explica, se hace "en el temor de Dios", según nuestra traducción. Más literalmente, podríamos decir: "en la reverencia piadosa de Cristo". Si vemos a Cristo los unos en los otros, entonces aprenderemos a respetarnos los unos a los otros.
En la vida, muy a menudo, vemos que es el triunfador que sabe someterse. En la vida de Jacob con Dios, era tras haber sido llamado "vencedor con Dios" a Peniel, que pudo someterse, y así encontró la paz. Los que no se someten  no son triunfadores. Nunca lo han sido, y nunca lo serán. Por esto no tienen nada en el corazón para cantar, y no saben lo que es ser agradecidos.


¿Què sitio ocupa el Espíritu Santo en tu vida? ¿Está reinando en ti? ¿Le das una oportunidad? Si nos ocupamos sólo de cosas terrenales, no le damos posibilidades a él. Hemos de aprender a pensar en las cosas celestiales, y una cosa que nos influye en este sentido  tanto personalmente como colectivamente, es la expresión de gozo espiritual en himnos y coros. El agradecimiento también crece en la expresión de lo mismo. Por eso enseñamos a nuestros hijos a decir "Gracias". Diciéndolo, llegamos a sentirlo. Y colectivamente, el Espíritu Santo podría obrar entre nosotros en la medida en que practicamos una sumisión mutua sincera. El espíritu de egoísmo contriste al Espíritu Santo. Hacemos mejor si nos armonizamos con él,  para que pueda seguir llenándonos.