Tuesday, May 20, 2014


LA BONDAD:
SEXTO ASPECTO 
DEL FRUTO DEL ESPÍRITU
    
Mas el fruto del espíritu es ... bondad...” (Gá. 5:22)

Lucas 10:25-37

25  Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle:  Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna?
26  Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley?  ¿Cómo lees?
27  Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.
28  Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás.
29  Pero él, queriendo justificarse a si mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo?
30  Respondiendo Jesús, dijo:  Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hi­riéndole, se fueron, dejándole medio muerto. 
31  Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo.
32  Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo.
33  Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a miseri­cordia;
34  y acercándose, vendó sus heridas, echán­doles aceite y vino; y poniéndole en su cabal­gadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él.
35  Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese.
36  ¿Quién, pues, de estos tres te parece que era el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?
37  El dijo: El que usó de misericordia con él.  Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú    lo mismo


¿Sabíais que en 2 Crónicas 5:13-14 la bondad y la misericordia de Dios se identifican con su gloria?  También en Éxodo 33:18-19, y 22, cuando Dios prometió mostrar su gloria a Moisés, le dio una visión de su bondad y su misericordia.  En Efesios 1:6, leemos de la gloria de su gracia.  ¿Qué es la bondad?  )Conoces a alguien que se puede describir como siendo verdaderamente bueno?  Creo que una buena definición de la bondad sería el amor puesto en práctica.  Cuando Jesús quiso explicar lo que signifi­caba esto, le pareció mejor demostrarlo mediante un ejemplo, una historia.

La bondad del samaritano estaba basada en la necesidad del otro.
"viéndole, fue movido a misericordia" v.33
La bondad de Dios
hacia Israel basada en su necesidad. (Ex. 3ss)
hacia nosotros basada en nuestra necesidad (Jn. 3:16)
¿Vemos nosotros las necesidades de las personas?  ¿Sabemos ver, oír, o escuchar?  Mt.5:7
La bondad primero ve, luego siente, y por fin actúa.  La bondad tiene sentimientos, pero la bondad que consiste sólo en sentimientos no vale nada. (Stg. 2:15‑16).

Esa bondad no necesita grandes necesidades para actuar.  Como dijimos la semana pasada, puede tratarse de pequeñeces.  Recuerdo cuando estaba viajando por medio de autostop, lo que era muy común en el Canadá cuando yo era adolescente.  Volvía de un viaje largo, y estaba sin un duro.  Había esperado bastante tiempo, y finalmente alguien había parado para llevarme en mi última trama de viaje.  Eran dos, y cuando llegaron a un restaurante a mitad del camino (se trata de un viaje de unas cuantas horas) pararon para tomar algo para comer en el restaurante.  Naturalmente, bajé del coche, y empecé a andar por la calle mientras ellos entra­ban.  Me preguntó el conductor si no entraba, y dije que no, daría un pequeño paseo mientras les esperaba.  El conductor del coche entonces insistió en invitarme a entrar y tomar un trozo de tarta con un café.  Podéis estar seguro, que mientras comía esa deliciosa tarta, (sentía de todo corazón la bondad de aquel hombre!  Quien tiene necesidad sabe sentirse agradecido.
Pero, ¿qué es la mayor necesidad de las personas?  ¿No es su estado espiritual?  Según la Palabra de Dios, son *sin Cristo, alejados de la ciudadanía (del cielo), ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza, y sin Dios en el mundo” (Ef. 2:12).  ¿No podemos sentir esta necesidad y actuar en ella?
La bondad que siente el estado de los almas perdidos, pero que no evangeliza, está practicando hipocresía.
Hay una diferencia entre ser bueno y ser buenazo.  La bondad no significa satisfacer todos los caprichos de quien sea.  Se basa en las necesidades.


I.                  La bondad sin discriminación  (un samaritano y un judío)
1)             La bondad de Dios para con justos y injustos (Mt. 5:45)
2)             El amor de Dios para los pecadores.  ((No fue pasivo!  Hay quien piensa que hacia los "malos", hay que tener una bondad pasiva, pero no activa)
3)             A veces nuestra bondad o generosidad depende de que encon­tremos a alguien "simpático" por alguna razón (Stg. 2:1); nos "cae bien"; o que podemos ganar algo de ellos.
4)             Si nuestras obras vienen de un corazón lleno de bondad, no habrá cuestión de discriminación.  Lo que nos trae al último punto:

II.               La bondad basada en lo que está en el corazón
1)             La bondad de Dios está basada en su propia naturaleza.  Es parte de Dios ser bueno.
2)             Nuestra bondad ha de ser basada en el Señor, el Espíritu Santo, que est< en nosotros.
3)             Eso viene de:
i         una relación íntima con Dios
ii       una contemplación de su bondad (porque reflejamos lo que vemos mucho)
4)             poner nuestra bondad en acción a cada vez que tenemos la inspiración (así tendremos la inspiración más a menudo)

Así vemos la bondad que Jesús que describe como siendo algo que responde a una necesidad - es misericordioso; la bondad es sin discriminación - se extiende a quien sea; y la bondad depende de lo que tienes en el corazón - por tanto necesitas al Espíritu de Dios para que produzcas una bondad natural, libre, que sea verdaderamente una parte de ti mismo.  Pero también necesitas practicarlo.  Repito el reto que hice la semana pasada:  ¿por qué no pensar en alguna necesidad ajena, y ver si puedes ayudar en alguna manera?  Supongo que si practicas en pequeñas cosas, el Señor acabará dándote mayores oportunidades.


Monday, May 19, 2014

LA BENIGNIDAD: QUINTO ASPECTO DEL FRUTO DEL ESPÍRITU



LA BENIGNIDAD:
QUINTO ASPECTO
DEL FRUTO DEL ESPÍRITU
  Mas el fruto del Espíritu es... benignidad
Gá. 5:22

                                                                  Col. 3:9-17
Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable miseri­cordia, de benigni­dad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro.  De manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros” (Col. 3:12‑13).

Según el diccionario expositivo de la Biblia Vine, la palabra traducida como "benigni­dad" es aquella bondad del corazón que pasa a la acción.  No significa sólo bondad como cualidad, sino bondad en acción.  No se trata de aquella bondad que se expresa en indignación contra el pecado, puesto que está puesta en contraste con la severidad (Ro. 11:22) pero más bien en gracia y ternura y compasión.  Tiene el sentido de "amabilidad".  En verdad, buscando definiciones de "benigni­dad" y "bondad" me costó ver la diferencia.  Sí que diferencias hay.  Se dice que una habla de actitud del corazón, mientras la otra tiene que ver con acciones.  En este caso, trataremos las dos palabras como un solo tema.  Las dos tienen que ir juntos.

Ro. 11:22 nos da una explicación de la palabra por contras­tes:  "Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para conti­go...”  La bondad, aquí, es en contraste con la severidad de Dios.  

Me sorprendió mucho ver que la palabra griega que se traduce "benignidad" es la misma palabra que se encuentra en Ro. 3:12* Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno”.  Está diciendo: *No hay quien haga benignidad”.   Nota que una de las razones por la cual la humanidad está condenada sin esperanza humana es su falta de benignidad.
Cada cristiano debería hacer muestra de la benignidad en su vida en la manera presentada por todo el Nuevo Testamento.

I.                  Cada cristiano debería hacer muestra de la benignidad en su vida, siguiendo el ejemplo de la benignidad de Dios
1)             1 P. 2:3 “Si es que habéis gustado de la benignidad del Señor”.    Ef. 2:7 *Para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús”   Ti 3:4,5  “Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia...
2)             Dios es bueno para con nosotros, y nuestra razón de ser en el mundo es demostrar a le gente que Dios es bueno.
3)             Ha sido bueno en la provisión de la naturaleza.
4)             Ha sido particularmente bueno en nuestra salvación.
5)             Es bueno en su providencia continua hacia nosotros.
6)            A veces podemos estar tentado de poner en duda su bondad o benignidad hacia nosotros.  Pero en Jeremías 29:11, dice: "Porque yo sé los pensamientos que tengo de vosotros,... pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis."
7)             Confía en la bondad de Dios, y trata de reflejarla en tu vida hacia otros, para demostrar que eres, en realidad, un hijo de tu Padre celestial que da a quien no lo merece.

II.               Cada cristiano debería hacer muestra de la benignidad en su vida, siguiendo el ejemplo de la benignidad de Pablo
1)             2 Co.6:6 "(nos recomendamos...) en pureza, en ciencia, en longanimidad, en bondad, en el Espíritu Santo, en amor sincero...
2)             Para Pablo, su bondad y benignidad eran una carta de recomendación.
3)          No se trata sólo del ejemplo de Pablo, sino también de los demás apóstoles.  Confrontado con un mendigo cojo, estaban sin un duro.  Pero (Hch. 3:6) dijeron:  "lo que tenemos, te damos"  y le dieron la sanidad de sus pies.
4)          Nosotros no podemos dar siempre salud a alguien, pero podemos darle de nuestro tiempo, de nuestro animo: cosas en que no perderemos nada.  A veces una sonrisa, o un pequeño regalo:  una pequeñez;  cualquier cosa que demuestra a una persona que cuenta por algo en tu vida.
5)             Se trata de pensar en lo que los demás necesitan.  Booz fue así con Rut cuando estaba espigando en su campo. (Rut 2:8-16)
6)             Un conductor de tren llevaba una bolsa de carbón, y cuando pasaba cerca de cierto lugar en el campo, echaba las piedras de carbón lo largo de la vía.  Alguien le preguntó por qué lo hacía, y Jl explicó que había una anciana pobre a quien le faltaba dinero para comprar carbón para calentar su casa.  Siempre iba al lado de la vía para ver si alguna piedra de carbón hubiera caído.  Tenía la vista débil y no se había dado cuenta que los nuevos trenes funcionaban con gasóleo.
7)             ¿Estamos conscientes de las necesidades de los demás?

III.            Cada cristiano debería hacer muestra de la benignidad en su vida, andando en el Espíritu
1)             Col. 3:12,13 “Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benigni­dad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia soportán­doos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro.  De manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros”   Gá. 5:22 "Mas el fruto del Espíritu es... benignidad
2)      A veces no nos damos cuenta para quién hacemos una cosa.  Es decir seríamos bondadosos, benignos, según con quien tenemos que ver.  En el fin del siglo 18, el gerente de un hotel importante de la ciudad de Balti­more rehusó dar alojamiento a un hombre que estaba vestido como un cultivador, porque temía que su apariencia restaría categoría a su hotel.  Así, el hombre se marchó.  Más tarde, aprendió que el hombre había sido Thomas Jeffer­son, vicepresidente de los Estados Unidos!  Envió en seguida una tarjeta al patriota famoso, invitándole a una habitación gratis en el hotel.  Jefferson dijo al mensajero: "Dile que ya he tomado otra habitación.  Valorizo sus buenas intenciones, pero si no tiene lugar para un sucio cultivador americano, tampoco lo tiene para el vicepresidente de los Estados Unidos."
3)        Muy a menudo rehusamos demostrar bondad hacia el Señor cuando rechazamos a personas por sus circunstancias humildes.  Cristo puede estar en el niño pequeño que necesita atención, en la ama de casa que necesita ser animada, en el obrero frustrado que necesita que lo reconozcan.  Puede estar en la abuela en luto, el enfermo solitario que no puede salir, o en el vecino en sus dificultades.  “De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis” Jesús dijo.
4)             El Espíritu de Dios es incapaz de crueldad.  Ni siquiera hacia animales.  “El justo cuida de la vida de su bestia; mas el corazón de los impíos es cruel” (Pr. 12:10).  No se trata solamente de brutalidades físicas, sino de crueldad mental, mostrando desprecio hacia personas; dando nombres a las personas para rebajarlos, o asociar­los con algo o alguien desprecia­do.  Para animales, la crueldad es instintiva.  Para el mundo inconverso la crueldad es cosa común.  Pero para el creyente, la crueldad ha des cosa extraña:  nunca el Espíritu de Dios le dirigirá en eso.
5)             Si la benignidad y bondad es fruto del Espíritu, tenemos que cultivarlo, igual como cultivaríamos manzanas o melocotones o uvas.  Cuando un hombre llevó una herra­mienta al herrero para que hiciera una reparación, éste lo hizo, pero no quiso cobrar.  El hombre insistía en pagar, pero finalmente el herrero dijo:  "¡Oye, ¿no puedes dejar que un hombre haga algo de vez en cuando para ensanchar su alma?!"
6)             Necesitamos desarrollar una relación con Dios para que el Espíritu obre a través de nosotros, y necesitamos ejercer nuestras almas en la benignidad.

La benignidad y bondad, pues, no son cosa de temperamento.  Se trata del fruto del Espíritu.  No puedes decir simplemente:  "Eso no es mi estilo".  Cierto que lo puedes confesar si es verdad, pero entonces necesitas arrepentirte de esta actitud, y dejar que el Señor obre en ti.  Examinémonos a ver si estamos desarrollando la bondad en nuestras vidas.

Saturday, May 17, 2014

LA PACIENCIA: CUARTO ASPECTO DEL FRUTO DEL ESPÍRITU


LA PACIENCIA:
CUARTO ASPECTO 
DEL FRUTO DEL ESPÍRIT
 "El fruto del Espíritu es paciencia" (Gá. 5:22)

                                                                    Leer el Salmo 37
                                                                          
La palabra "paciencia" en griego es "MAKROTHUMIA".

"Makro" = "largo"
"Thumia" = "ira".

La expresión está asociada a la misericordia, generalmente de Dios.  (Ro. 2:4; 1 P. 3:20).
El Nuevo Testamento habla también de nuestra paciencia:
2 Co. 6:4-6;  Ef. 4:1-2; Col. 3:12; 1 Ts. 5:14; 2 Ti. 3:10; 4:2.

La palabra es acompañada a menudo por otras palabras que en otras ocasiones son traducidos por "paciencia", o "perseverancia".  El acento del fruto del Espíritu, pues, parece ser en las rela­ciones humanas.  El Espíritu de Dios se preocupa por las rela­ciones.  Esta paciencia no tiene el mismo sentido, pues, que "perseverancia", que es otra palabra.  Se trata de la paciencia que no se irrita.  Sal. 37:1,7 nos da un punto de partida magnífico para estudiar esta paciencia.
A veces faltamos paciencia porque nos parece que el mundo sin Dios nos está ganado.  Entonces estamos tentados a jugar el mismo juego que el mundo.  Un entrenador de baloncesto, que era cristia­no, dijo:  "Siempre ha sido mi filosofía que la paciencia ganará al final.   La paciencia para seguir nuestro plan de juego.  Si creemos en ello, acabaremos a lo largo con la oposición.  Pero si abandonamos nuestro estilo de juego para seguir el suyo, entonces tendremos problemas.  Es el peligro de dejar que nuestras emociones dirijan el juego en vez de nuestro razonamiento: así no funcionare­mos de una manera eficaz.  No siempre ganaremos a nuestro adversa­rio, pero (al menos no nos haremos perder a nosotros mismos!  La impaciencia hace que juguemos en contra de nosotros mismos.  Y esto es lo que ocurre en el juego de la vida, especialmente la vida cristiana.  En el Salmo 37, Dios nos está diciendo:
 "Haz lo que debes hacer, lo correcto, y confía en mí.  A pesar de lo mal que pareces estar perdiendo, haz simplemente mi voluntad y deja el final en mis manos.  Me las arreglaré para que al fin de cuentas seas el vencedor.

I.     La paciencia es este aspecto del fruto del Espíritu que no se irrita contra los hombres (1 Tes. 5:14).
1)    "Makro" = "largo";  "thumia" = incienso, perfume;  "thumikos" = "la ira fácil"; "thumos" = un deseo pasiona­do, la ira.
i   En primer lugar se puede ver el buen olor de nues­tras relaciones humanas que duran mucho tiempo;
ii luego, se puede ver que no se apura para enfadarse.
2)    Ejemplo de la paciencia de Dios en Ro. 2:4; 9:22.
3)    Ejemplo de la paciencia de Pablo  2 Co. 6:4-6;  ¡es un ejemplo a seguir! (2 Ti. 3:10).
4)    La paciencia en la evangelización y la exhortación (2 Ti. 2:24-25).
5)    La paciencia en la vida de la iglesia local (en las relaciones juntos) (Col. 3:12-13).
6)    La paciencia con tu prójimo te hace capaz de contestar a las contradicciones con mansedumbre (los varios aspectos del fruto del Espíritu están vinculados entre sí).
i   El hecho de soportar a los tercos será la prueba de que eres un hijo verdadero de Dios en quien Jesús reina.
ii ¡La gente creerá más por esto que por todos tus argumentos aplastantes!
7)    Como lo dijimos ya, parece que el acento de este fruto es la relación humana.  (El Espíritu de Dios se preocupa por nuestras relaciones... en la familia, en la iglesia, y en el mundo.)

II.   La paciencia no se irrita contra las circunstancias  (Stg. 5:10-11)
1)    "Eso me hace perder la paciencia"  no es verdadero.  Las tribulaciones, los problemas, dan, producen la paciencia (Stg. 1:3,4; Ro. 5:3).  Es el propósito de nuestras dificultades.
2)    Si conduces un coche, seguro que no te gusta estar en una autopista con coches en las vías de izquierda y derecha, y un enorme remolque delante de ti que va despacio, y otro detrás de ti.  Te sientes encerrado.  El tráfico para, luego mueve muy despacio, ... te gustaría poder ver en cima de los enormes camiones, para ver qué pasa adelante.  (Pero no puedes!  Y a veces la vida es así.  No puedes ver las cosas como Dios las ve; no puedes ver el futuro, el mañana.  Y te sientes encerrado por las circunstancias de la vida:  No hay salida.  Te sientes frustrado, y quizás desesperado.
3)    Esta paciencia depende de nuestra fe que sabe que Dios está en control, haciendo su voluntad perfecta.
4)    En la aflicción física, la paciencia llega a ser muy difícil a conseguir.  Estas circunstancias demuestran la verdadera espiritualidad.  Aun Job tropezó con eso, irritándose contra su situación ()quién de nosotros habría hecho mejor?)  Parece que en el caso de Pablo (2 Co. 12:12), su paciencia era milagroso.
5)    En medio de las pruebas, por tanto, hay que "pegarse" al Señor.  Por Su poder podemos dominarnos para mantener la calma en dificultades (Co. 1:11).
6)    Tu paciencia o falta de paciencia en estas pruebas es una medida de tu espiritualidad y comunión con Dios.  Hazte la pregunta siguiente:  ")Cómo hago yo en situaciones difíciles?"  Esto podría animarte a buscar una comunión más íntima con Dios.

III. Esta paciencia no se irrita contra Dios en la esperanza (a veces larga) de recibir sus promesas o de su intervención en tu vida.  (Sal. 40:1  literalmente: "Esperando, esperé al Señor").
1)    Impaciencia a verle intervenir es una demostración de poca confianza en él.
2)    Ilus.:  El Dr. J.H. Jowett se encontraba delante de una situación difícil en que tenía que tomar una decisión difícil, que parecía casi imposible de tomar, y no parecía recibir una solución de parte de Dios.  Explicó la situación a un amigo, y le preguntó:  ¿Qué harías tú en esta situación?"  La respuesta de su amigo fue: "No lo sé.  No estoy en aquella situación, y en realidad, tampoco lo estás tú.  ¿Para cuándo tienes que tomar una decisión?"  Jowett dijo: "Viernes".  "Entonces el viernes todo estará claro" contestó el amigo.  Y, en verdad, cuando vino el día decisivo, el Señor había puesto la decisión muy clara que tenía que tomar.
3)    La paciencia es esperar sin inquietud.  Puedes hacer que el timbre del despertador suena antes de la hora, con la mano, pero eso no haría adelantar la verdadera hora.  Puedes abrir una rosa antes de su tiempo, pero destruirás su belleza.  Puedes destruir o perder muchas bendiciones que Dios tiene en reserva para ti, porque tienes dema­siada prisa.
4)    A veces piensas que Dios actúa de una manera injusta contigo cuando no interviene inmediatamente en tu vida.



Si, tenemos que aprender a creer en la soberanía de Dios.  Necesitamos aprender a creer que Dios se encarga de la situación y que interviene siempre al mejor momento.  Lo que Jesús dijo literalmente en Lucas 21:19 era "Dominad vuestras almas por la paciencia".  Es una relación con el Señor que desarrollaremos esta paciencia.  Es un poder, un poder espiritual;  Gálatas 5:22 nos dice que es fruto del Espíritu.  Aprendamos a andar por el Espíritu y veremos como él produce esta paciencia en nosotros.

Friday, May 16, 2014

Fruto del Espíritu: Paz

LA PAZ:
TERCER ASPECTO 
DEL FRUTO DEL ESPÍRITU


"El fruto del Espíritu es paz..."  (Gá. 5:22)

Filipenses 4

Creo que si salimos en la calle hoy y preguntamos a la gente lo que más necesita este mundo, la mayoría diría: "Paz".  Parecería que siempre estuviéramos en la época del caballo bermejo de Apocalipsis 6:4, a quien fue dado poder de quitar la paz, y que se matasen los unos a los otros.  Las guerras civiles e internacio­nales están arrollando los países, sembrando terror, hambre, pobreza, y enfermedad por muchas partes del mundo.
Hace unos años oímos a miles de niños en las Plazas, en España, gritando: "¡La paz está ganando!", y justo en aquel momento, pareció como el cumplimiento de 1 Ts. 5:3  "cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina" porque unas cuantas guerras irrumpieron repentinamente y a la misma vez.  Es para causar cierto cinismo en la mente de los niños.
Quisiéramos paz interior, paz en nuestras familias, paz entre vecinos, paz en la iglesia ... pero creo que la paz que más importa es la paz con Dios, porque a partir de aquella paz, se puede construir la paz "horizontal", es decir la paz interior y la paz entre semejantes.
Pablo, en su carta a los Filipenses, tuvo que tratar un problema de conflicto entre dos mujeres que destacaban en la iglesia.  Pero de allí, se puso a escribir sobre la paz interior del corazón, que no está por completo desvinculado de la primera: los psicólogos que aconsejan a personas que tienen dificultades con su entorno: personas violentas, y antisociales, les enseña cómo conseguir una cierta paz interior, y como resultado, estas personas pueden tener una paz con los demás.  En la Biblia, y particular­mente en Filipenses 4, aprendemos cómo Dios nos da esta paz.

Según çFilipenses
Según Filipenses capítulo 4, la paz interior que el creyente debe tener...

I.     Produce la paz con los hermanos (v.2-3)
1)    La necesidad
2)    La dificultad (externa: los hermanos don difíciles)
3)    La dificultad (interna:  nosotros somos difíciles)
4)    ¿Estás decidido?  Pues hay un camino para conseguirlo.

II.   Está vinculado con la paz con Dios (v.9)  "y el Dios de paz estará con vosotros"
1)    Nadie puede tener una verdadera paz interior que sea permanente sin tener una paz con Dios.
2)    Cada persona es básicamente en guerra con Dios (la historia de Ef. 2:1-10)
3)    A veces como creyente salvo estamos en guerra con Dios, porque no le estamos obedeciendo: estamos luchando en contra de algo que él quiere por nosotros.
4)    O a veces creemos que Dios está en guerra con nosotros por algo que hicimos en el pasado lejano o cercano.  )No sabemos que Dios perdona, y que lo que quiere es que estemos en comunión con él?

III. Es una paz que demuestra una rela­ción con Dios (v.6-7)
1)    La falta de paz interior es por nuestra independencia
2)    Dios quiere que le digamos todo
3)    Aun que el sepa los detalles, necesitamos contárselo a él
4)    Sin esta paz interior no podemos guardar nuestros corazones y nuestros pensamientos en Cristo.  Con esta paz, él lo hará por nosotros.  Será fácil.
5)    Si tienes algo que quita tu paz interior: una preocupa­ción, una lucha ... cuéntalo en detalle al Señor.  El te inundará con Su paz.

IV.   Es una paz que demuestra una con­fianza en Dios (v.10-20)
1)    La falta de paz interior implica que no sabes que alguien cuida de ti.
2)    Pablo pudo estar en paz aun cuando tenía abundancia:  no se preocupaba por si lo iba a perder todo, etc.
3)    Pablo pudo estar en paz aun cuando padecía necesidad:  no se preocupaba, sabía que su Padre celestial cuidaba de él, que estaba en Su perfecta voluntad.
4)    No necesitaba buscar nerviosamente por todos los lados para ver de dónde vendría su próxima comida:  tenía un Padre.


¿Tienes paz interior?  ¿Tienes paz con tus semejantes?  ¿con tus hermanos en Cristo?  ¿Estás siempre en guerra con alguien?  ¿Qué tal tu paz interior?  ¿Te sientes algo turbado, inquieto, preocupado, por todo?  Porque si no tienes esta paz, necesitas examinar tu vida espiritual, tu relación con Dios, y buscar la verdadera plenitud del Espíritu.



Thursday, May 15, 2014

EL GOZO: SEGUNDO ASPECTO DEL FRUTO DEL ESPÍRITU


EL GOZO:
SEGUNDO ASPECTO DEL FRUTO DEL ESPÍRITU

“Mas el fruto del Espíritu es... gozo ...”

Por lo demás, hermanos, gozaos en el Señor” (Fil. 3:1)

Regocijaos en el Señor siempre.  Otra vez digo: ¡Regocijaos!” (Fil. 4:4).

Diferencia entre gozo y felicidad:  la felicidad puede depender de las circunstancias, pero el gozo es un estado de ser.

Gozo en medio de grandes pruebas:  Pablo y Silas (Hch. 16)
El gozo ve las cosas de una manera distinta: Pedro y Juan en Hch. 5:41  (gozosos de haber sido tenidos por digno de padecer afrenta por causa del Nombre).
Gozo en el servicio  (Sal. 100:1)  Es nuestra experiencia en la vida hoy.  Cuando sirves tienes más gozo.


I.                  El gozo es el resultado natural de una vida espiritual
1)             Es lo que significa "fruto"
2)             Por tanto la importancia de una vida espiritual cerca del Señor
3)             ¿Qué pasó a tu conversión?  ¿Hubo gozo?  Seguramente.
4)             El pecado en tu vida quita tu gozo y piensas: "¡Qué aburrido es ser cristiano!" o: "¡Qué aburrida es la iglesia!" y empiezas a criticarlo todo en vez de disfrutar lo que el Señor ha hecho.  (Sal. 51:8,12)

II.               El gozo es la evidencia de una vida espiritual
1)        Es un testimonio: somos la "luz" del mundo.  Fue el propósito de Jesús según Jn. 17 (v. 3).
2)        Somos puestos en el mundo para demostrar el poder de Cristo y la gracia de Dios.
3)       La gente quiere saber si la vida cristiana produce un cambio en nosotros.
4)       Cuando no conocì al Señor, el gozo de los cristianos me mostró que Dios tenía algo para mí: Creó una nueva sed en mí.  Nuestro gozo creerá una sed en la gente.
5)       Sé seguro de compartir tu gozo y no esconderlo, ocultando así el testimonio de Jesucristo.

III.            El gozo es una fuerza que contribuye a nuestra vida espiritual  Neh. 8:10b)
1)             Nehemías sabía que un pueblo deprimido no conseguiría nada.
2)             El gozo en el servicio = ¡fuerza para servir!
3)       Debemos contribuir al gozo los unos de los otros: (no a su tristeza!  Esto es lo que significa la palabra "edificar".
4)          A veces unos comentarios negativas que depriman pueden contribuir a una tristeza general en la iglesia.  ¡Ojo!  ¡Es pecar contra los hermanos!

¿Qué gozo hay en tu vida?  En que fundas tu gozo?  ¿En las circunstancias? ¿o en el hecho incambiable que el Señor reina en tu corazón?



Wednesday, May 14, 2014

EL AMOR: PRIMER ASPECTO DEL FRUTO DEL ESPÍRITU


EL AMOR:
PRIMER ASPECTO DEL FRUTO DEL ESPÍRITU

                                        "Mas el fruto del Espíritu es amor..."  (Gá. 5:22)

Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro; siendo renacidos...” (1 P. 1:22)

            Las personas tienen necesidad de ser amados, y de saberse amados.  Est<n sedientos de esto.  Aun el cristiano tiene esta necesidad, (como lo sabes muy bien por experiencia propia!  Tu hermano que encuentras pesado, o que te cae mal, o a quien envidias, o que consideras que tiene aires de "superioridad", tiene tanta sed de ser amado como tú mismo.  No es la única razón porque importa el amor fraternal.  Es que tu amor hacia Dios se demostrar< por tu amor hacia los hermanos.  (No amas m<s al SeZor que amas a los creyentes! (1 Jn. 4:12).
            Jesús subrayó que aun el mundo inconverso reconocer< este principio.  Seremos conocidos como discípulos de Jesús, no porque hagamos mucha evangelización, o porque evitamos de entrar en ciertos lugares poco recomendables, sino m<s bien por el hecho de que nos amemos los unos a los otros  (Juan 13:35).
            ¿Qué clase de amor deberíamos tener los unos hacia los otros?  Según 1 P. 1:22, este amor ha de ser sobrenatural, sincero, y ardiente.


I.                  El creyente ha de amar de un amor sobrenatural, divino.
habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad
1)             Es el fruto del Espíritu.  (Por tanto la conversión es imprescindible!
2)             Es el poder divino del Espíritu que producir< un amor hacia aquellos que menos merecen ser amados ((puesto que lo necesitan m<s!)  (transformación de mi corazón después de mi conversión).
3)             Este amor viene de una comunión íntima con Dios y no por un esfuerzo personal.  Más nos acercamos a Dios, más nos acercamos a nuestro hermano.  (véase el triángulo).
4)             Si estás luchando con esta cuestión de amor en tu vida, porque sabes que hay ciertas personas a quien no quieres, en vez de concentrar en tu amor hacia ellos, procura pasar más tiempo con el Señor, para poder pensar más como él.  Luego, ora por esas personas.  Dios producir< un milagro en ti.
5)             Por esto, el secreto, el fuente, del amor, es la comunión con Dios: es decir "andar por el Espíritu" (Gá. 5:16).

II.               El creyente debe tener un amor sincero.
1)             “para el amor fraternal no fingido”
2)             "sincero" viene de "sin  cera" (solían esconder fallas en obras con cera).
3)             No se trata de una mera profesión piadosa ("le amo en el Señor").
4)             Se trata de un amor que actúa.  (Un pastor de 72 años vivía frente a un ateo endurecido;  un día el ateo estaba arreglando su techo cuando vio al pastor en el techo a su lado, con un martillo.  Aquel pastor ganó al ateo al Señor.)
5)             Tal amor sincero no se pone celoso o inquieto por el éxito de un hermano.  (éxito en el mundo, o que destaca más en la iglesia).
6)             Examina el amor que tienes hacia cada uno de tus hermanos y hermanas en Cristo. ¿Es verdaderamente " sin cera"?  ¿sin móviles escondidos?  “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos”  (Sal. 139:23).

III.            El creyente debe tener un amor ardiente, entrañable.
1)             *amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro  (de todo corazón). (Leer también Ef. 4:30-32)
2)             La tibieza es algo que repugna a Dios (Ap. 3:16).
3)             ¿Por qué muchos creyentes en países pobres como Méjico pueden pasar de 3-4 horas en cultos?  Respuesta: (es su único placer, único gozo, de la semana!
4)             Es el amor que se pone a sí mismo en el último lugar, según el orden de conjugar en hebreo: "Él...", "Tú...", "Yo...".
5)             Si Dios nos ha amado (1 Jn. 4:9-12) (Aquí hay una exposición del evangelio)
6)             No se trata de un amor "legal" ("amo a este hermano porque estoy obligado") sino de desarrollar una verdadera relación de amor.
7)             Por esto el vernos el domingo por la mañana no
8)             En el pasado hemos hablado de perdón.  Como Cristo nos perdonó. (Ef. 4:30)   Es verdad que hay que vigilar para que no haya cosas que permanezcan entre hermanos en la fe.  Pero hay que hacer también el esfuerzo de desarrollar la amistad entre nosotros.

            ¿De qué manera amas a tus hermanos y hermanas en la iglesia?  ¿Tienes cuentas pendientes?  ¿Hay personas a quien deberías pedir perdón?  ¿Hay alguien hacia quien podrías demostrar amor de una manera especial?  Se trata de algo que empieza con una decisión de tu parte.  Un compromiso que tienes hacia tu hermano, sea quien sea: un compromiso gobernado por tu compromiso hacia Jesucristo.

            La Santa Cena es un momento en que nos examinamos a nosotros mismos.  Sería un momento estupendo de tomar la decisión interior de amar ; de amar de una manera incondicional, como Dios nos amó en Cristo.  La Santa Cena es una acta hacia el Señor,  en memoria, y una acta entre hermanos:  un solo pan; una sola copa... Es un buen momento de tomar la decisión de amarnos los unos a los otros entre hermanos.  Parte de nuestro autoexamen ha de ser: a saber si estoy demostrando verdadera amistad hacia mis hermanos en la fe;  o si permito a cualquier cosa a interponerse entre ellos y yo.  Mi decisión puede ser de buscar maneras en que pueda mejorar mi relación con mis hermanos.