Monday, May 26, 2014

Efesios 1:1-14 La Gracia que Hemos Recibido


Efesios 1:1-14
La Gracia que Hemos Recibido

En qué consiste
De qué viene
A qué se propone

I                En qué consiste
1                      Toda bendición espiritual  v.3
a                    "nos bendijo" - ¡ya está hecho!
b                   "toda" – a quien Dios da Cristo, le da toda bendición. No hay "segunda bendición".
c                    "espiritual" – Hay los que tienen riquezas sin salud, y hay los que tienen salud sin riquezas.  Pero en el área espiritual, tienes todas las bendiciones.
d                   "en los lugares celestiales"  por tanto, ¡HAY QUE BUSCAR ARRIBA! Col. 3:1-2
2                      elección "antes de la fundación del mundo".  V.4   Si crees que eres un desastre, te equivocas. Dios no hace errores. Antes de la fundación del mundo, Dios ya lo sabía todo (1 P. 1:2) incluso tus errores, tonterías,… sin embargo te escogió.
3                      Predestinados (en amor)  ser adoptados hijos suyos  v. 5 
a                    Imaginaos su cariño hacia nosotros, cuidando de todo hasta que viniéramos a él.
b                   Hijos suyos – Nuestros propios   niños son siempre los más hermosos.
4                      Aceptos en el Amado v.6    ¿Te sientes aceptado, o rechazado?  En el Amado, Dios el Padre te ha aceptado, tal como eres.
5                      Redención  v. 7      ¡Cuánto le debió costar!  ¡Pero él lo pagó! No retuvo nada en su amor.
6                      Perdón de pecados  v.7  Y tú, ¿te has perdonado a ti mismo? ¿Has perdonado a los demás? Así puedes creer en su perdón de tus pecados. Mt. 6:14-15; 18:23-35.
7                      Dándonos a conocer el misterio de su voluntad v.9   No has de andar con dudas. Él te muestra su voluntad  Jer. 29:11
8                      Herencia  v.11   Me gusta saber que recibiré una herencia, especialmente si la persona es uy rico!
9                      El Espíritu Santo  v.13
a                    Para sellarme.  Guardados por la autoridad de Dios
b                   Las arras de nuestra herencia – guardados por el honor de Dios.  Significa que para nosotros la posibilidad de perder la salvación es igual a la posibilidad de que Dios perdiera su Espíritu Santo.
10                  Así lo tienes todo si te has arrepentido y has creído en Cristo. ¿De cuál de estas bendiciones tienes vergüenza?

II             De dònde vienen las bendiciones
1                      Del Dios y Padre de nuestro señor Jesucristo v.3  (No de la fe – sino de la fe en él.  Una fe grande en algo débil es inútil. Una fe débil en algo grande sirve.
2                      Escogió en él v.4  Nuestro único derecho en todo esto es por la fe en Jesucristo.
3                      Por medio de Jesucristo v.5
4                      Según su voluntad  v.5, 11  No las da porque se siente obligado por alguna promesa de la cual se arrepentiría, ni tampoco porque su Hijo le haya obligado, sino porque él quiere.   Es su plan.  Jn. 3:16
5                      Habiendo oído la Palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación – v.13.  ¿De quién lo oíste?  ¿Hay alguien que lo ha oído de parte tuya?

III          Qué es el propósito de las bendiciones
1                      A qué se propone toda cosa: la gloria de Dios.
2                      Para que seamos santos y sin mancha delante de él. ¿Ha conseguido su propósito?
3                    Para alabanza de la gloria de su gracia. v.6    Aun los ángeles de Dios, y hasta el mismo Satanás, nos miran, y se instruyen sobre los efectos de la gracia de dios. Formamos parte de una exhibición celestial. ¿Estás consciente de todos los ojos que te miran? ¿y que juzguen de la gracia de Dios según lo que ven en ti? (Job 1)

4                   Si tú, en verdad, eres salvo, entonces tu vida es un tema de alabanza hacia la gloria de Dios. Eres una prueba, una demostración, de su poder. Porque tu vida ha cambiado.

Así, pues, las bendiciones no son un accidente. No son resultado de la suerte. Y no te han llegado con el simple propósito de hacerte feliz. Tienen una fuente inteligente, y un propósito concreto. ¿Estás viviendo conforme al propósito de tus bendiciones?

Saturday, May 24, 2014

LA TEMPLANZA: NOVENO ASPECTO DEL FRUTO DEL ESPÍRITU



LA TEMPLANZA:
NOVENO ASPECTO
DEL FRUTO DEL ESPÍRITU
 "Mas el fruto del Espíritu es... templanza" (Gá. 5:22-23)

Lectura:  1 Co. 9:24-27

Proverbios 16:32 y 25:28

Definición:                  La palabra griega εγκράτεια, que viene de κρατoς, o fuerza, significa "control de sí mismo".

Es el aspecto del fruto del Espíritu con que tenemos más dificultad, porque implica la disciplina.  ¿A quién le gusta la disciplina?  En realidad, "mansedumbre" y "templanza" tienen algo en común, puesto que los exigen un control de sí mismo: manse­dumbre, frente a Dios, las circunstancias, y las personas; templanza, frente a sí mismo y sus deseos.

El fruto del Espíritu es la respuesta a las obras de la carne que vemos en Gálatas 5:19-21.  Incluidos en estas son: borracheras, y orgías (v.21).  Ahora, las orgías no son lo que pensamos ahora.  En otras traducciones, se trata de "excesos de la mesa"; o orgías de comer.  Los romanos ricos, en sus banquetes, comían todo lo que podían, y luego iban al vomitorio; después, volvían a comer todo lo que podían.  A mí me parece algo desagradable, pero esto es justamente el contrario exacto de la templanza.  No es necesario, sin  embargo, ir a tales extremos para no practicar la templanza.  Esto de escuchar siempre sus ganas, y satisfacerlas, ya es contrario a la templanza.  Por esto no está bien que un niño no pueda esperar a la hora de comer para satisfacer su apetito.  Si no recibe un control en la familia, tampoco aprenderá a controlarse a sí mismo.

I.                  La templanza es la respuesta del hombre a las exigencias de Dios  (Hch. 24:25).
1)             La justicia de Dios implica una cierta exigencia.  El control de sí es la respuesta necesaria a aquella exigencia: la disciplina que no hace lo que yo quiero, sino lo que Dios quiere.
2)             La templanza reconoce que la carne, el "yo", la tendencia natural, no actúa automáticamente conforme a la voluntad y la justicia de Dios.
3)             El ejemplo de Pablo, que trató duramente su cuerpo (1 Co. 9:27).
4)             Cuando tenemos el deseo de complacer a la carne, de exagerar en la satisfacción de nuestros gustos, o cuando nuestros gustos son contrarios a las normas establecidas en las Escrituras, debemos reconocer que somos llamados a padecer junto con Jesucristo, y no a complacer a todos nuestros deseos.  Hasta podemos armarnos del pensamiento de padecer en la carne (1 P. 4:1ss).

II.               La templanza es poner en práctica el conocimiento de Dios (1 P. 1:6).
1)             No basta el simple conocimiento intelectual de la Palabra de Dios.  La templanza, es (ponerla en práctica! (Stg. 1:22).  Sino, sería hipocresía.
2)             La templanza es el amor en acción.  "El amor es sufri­do... no busca lo suyo, no se irrita..." (1 Co. 13:4,5).
3)             La templanza es la puesta en práctica de la libertad.  En algún artículo de Pan Diario, leemos: "Ser esclavo de sus propios apetitos, es la peor esclavitud".

III.            La templanza es fruto del Espíritu (Gá. 5:22-23).
1)             Su importancia como testimonio de la gracia de Dios.  (Historia de un pastor que pesaba más de 150 kilos, y predicaba contra el uso de tabaco, de drogas, de alcohol.  Algunos jóvenes le dijeron que le harían caso si Dios le liberaba del abuso de la comida.
2)             Es el resultado de una comunión constante con Dios.  De "andar en el Espíritu, para no satisfacer los deseos de la carne".


¿Hasta qué punto te controlas?  ¿Hasta qué punto controlas tus acciones y tus reacciones?  ¿Sabes controlar lo que comes?  Para que tú controles estas cosas, es necesario que Dios te controle a ti.  Que él tenga señoría en tu vida.


Friday, May 23, 2014

LA MANSEDUMBRE: OCTAVO ASPECTO DEL FRUTO DEL ESPÍRITU


LA MANSEDUMBRE:
OCTAVO ASPECTO
DEL FRUTO DEL ESPÍRITU
"Mas el fruto del Espíritu es... MANSEDUMBRE"
Gá. 5:23

Mateo 11:25-30


"En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños.  Sí, Padre, porque así te agradó.  Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.  Venid a mí todos los que estáis trabaja­dos y cargados, y yo os haré descansar.  Llevad mi yugo sobre vosotros, y apren­ded de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis des­canso para vues­tras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga."

Tenemos, a veces, una idea equivocada de mansedumbre.  Lo vemos como siendo una señal de debilidad, cuando en verdad es una fuerza.

Larousse:  Apacibilidad, benignidad.  Se dice de un clima.
                        (Manso: suave, apacible, domesticado)
Salvat:     Apacible; animales que no son bravos; cabestro, animal que en un rebaño guía a los demás.
Webster:          humildemente sumiso; demasiado blando, faltando espíritu (trad.)
Dicc. Etimológico:      viene del latín "mansuetus",  part. de "man­suescere".  Significaba "amansarse", "acostumbrarse a la mano o el poder del dueño".
Griego:            "praoteis"         suavidad, humildad, cortesía, consideración.  En otras palabras, ¡"un caballero"!

            Parece que el manso es una persona que está capaz de controlar sus reacciones a las circunstancias, y especialmente a las personas adversas. Así se trata de una fuerza y no una debilidad.

            Tenemos el ejemplo de la mansedumbre de Jesús (Mt. 11:29).  Según Isaías 53:7, Jesús no dijo ni una palabra mientras le clavaban en la cruz.  Un débil habría sido menos manso, gritando.

"Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad".  (Mt. 5:5).


I.                  MANSEDUMBRE HACIA LAS CIRCUNSTANCIAS
1)             "Si sólo las circunstancias fueran mejores, o distintas, podría hacer más..."
2)             "No aguanto más"
3)             Moisés: 40 años en Madián
4)             Jesús no aceptó la cruz de una manera pasiva: la miró con propósi­to, con decisión.
5)             Mansedumbre es dar gracias en toda circunstancia  1 Ts. 5:18

II.               MANSEDUMBRE HACIA LOS HOMBRES
1)             Una mansedumbre fuerte, y no débil.  No se trata de la actitud que dice:  "¿Qué puedo hacer? Ellos quieren..."  Jesús no miró la cruz así.
2)             Moisés:  tuvo paciencia con su pueblo.
3)             Aceptarlos tales como son.
4)             Someterse mútuamente (Ef. 5:21.)

III.            MANSEDUMBRE HACIA DIOS
1)             Mansedumbre que acepta;  mansedumbre que obedece.
2)             Ejemplo de Moisés:  Al principio resistió - la misión era contra su voluntad - pero lo hizo con todas sus fuerzas porque la misión venía de Dios.
3)             Jesús dijo: "No mi voluntad, sino la tuya."
4)             Cuando Jesús miró hacia la cruz con propósito, con decisión, se mostró manso, no sólo para con las circuns­tancias, sino también hacia Dios.

            ¿Cómo te ves, a ti mismo?  ¿Quieres defenderte, proteger tus in­tereses, atacar, hacerte valer?  ¿Sabes ser manso?  No se trata de la mansedumbre de una víctima, sino de la mansedumbre de Jesús, Rey de reyes, quien estaba decidido hacer la voluntad de Dios.

Wednesday, May 21, 2014

LA FIDELIDAD: SÉPTIMO ASPECTO DEL FRUTO DEL ESPÍRITU


LA FIDELIDAD:
SÉPTIMO ASPECTO
DEL FRUTO DEL ESPÍRITU
Mas el fruto del Espíritu es.... fidelidad
 Gálatas 5:22
Mateo 24:42-51

En este texto la palabra "fe" puede significar igualmente "fideli­dad".  No se trata aquí de la fe que salva, puesto que es fruto del Espíritu.  Se trata de lo producido en la vida de un cristiano.  También, se encuentra en una lista de virtudes que expresan una vida cristiana: cómo vivir con otros en este mundo.  Por tanto, la traducción "fidelidad", aquí, se justifica bien.  La traducción en la versión 1977 dice "fidelidad".  La misma palabra pudiendo traducirse "fe" o "fidelidad", se trata de juzgar por su contexto de cuál se trata.  En este contexto, tomaremos la idea de "fidelidad".  

El creyente debe ser fiel al Señor en todo aspecto de su vida por las razones que vemos en Mateo 24:42-51 :

I.                  Por no saber el tiempo del fin v. 42-44
1)             Es como saber que habrá un control de Sociedad, o de Naturales, pero sin saber cuando será: será una sorpresa.  ¡TE PREPARAS!
2)             La venida del Señor está 2000 años más cercana ahora que cuando se anunció primero.  ¡Ojo con gente que trata de predecir los tiempos! (Hch. 1:7-8)  Es AHORA que cuenta para ser fieles.
3)             No puedes contar con ser más fiel más adelante.
4)             Aunque no sea la venida del Señor, hay:
i         tu muerte  (No sabes cuánto tiempo te queda para ser fiel.  Mi experiencia en el cementerio miran­do las edades de la gente).
ii       el fin de la oportunidad de hacer lo que debes hacer
5)             No dejemos, pues de ser fieles AHORA.

II.               Por tener una responsabilidad  v.45
1)             Se nos ha dado algo que hacer: hagámosla.
2)             En el deporte, todo depende de una fiel disciplina física  (Luis el entrenador me hablaba de correr largas distan­cias "cross" para poder hacer otras actividades bien)  1 Co. 9:24-27
3)             Es una responsabilidad personal (Jn. 21:22) ¿Qué a ti? , sígueme.
i         Una cosa que desanima mucho es ver que otros no son fieles:  ("¡Pues no vale la pena que yo sea fiel!" pensamos.)
ii       Lo que importa en nuestra relación con el Señor no es la fidelidad de los demás, sino la nuestra.  Su llamada hacia mí es exclusiva y imperativa.  Mi responsabilidad es cumplir el papel que Jl ha elegido para .
4)             Mucho depende de nuestra fidelidad “puso... sobre su casa para que les dé alimento a tiempo”  (Otros necesitan que seamos fieles).
i         El joven sargento a "Heartbreak Hill", una de las peores batallas de la guerra de Corea.  Al dismi­nuir las hostilidades, un grupo fue para recoger los heridos y muertos.  Encontraron a este sar­gento moribundo.  Sus manos estaban paralizados.  Lo que les asombró era que el sargento tenia apretado entre sus dientes los dos puntos rotos del hilo de telégrafo para poder mantener la comunicación.  En un momento en que cualquiera hubiera estado m<s preocupado por sus propias heridas, a Él le intere­saba sólo ver a que las comunicaciones vitales siguieran para que su lado pudiera ganar.  Fue "fiel hasta la muerte".
ii       Creyentes que necesitan ser animados  ¿Eres fiel hacia ellos?
iii     Almas perdidas que necesitan oír ¿Eres fieles hacia ellos?
iv     Almas perdidas que necesitan ver ¿Eres fiel en tu cristianismo vivido?
5)             Fieles en "pequeñas cosas" Lucas 19:17.  Historia de una señora que rellenaba una caja para misioneros en India.  Un niño vino a su puerta con un penique.  La señora compró un folleto evangélico y lo puso en la caja.  Eventualmente el folleto vino a las manos de un jefe en Burma, y Dios lo utilizó para que este hombre ponga su fe en Cristo.  Éste habló de su conversión y su nuevo gozo a sus amigos.  Muchos creyeron y abando­naron sus ídolos.  Se edificó una iglesia y al menos 1500 nativos fueron convertidos del paganismo.  Todo esto, y seguramente más, fue el resultado de un penique que una niña dio fielmente al Señor con un corazón lleno de amor.
6)             "Caleb" (Nú. 14:24) significa "perro".  No parece ser un cumplido,  a menos que era para hacer pensar en la fidelidad de un buen perro.  Se ha dicho que ningún perro jamás ha seguido a su amo con la fidelidad con que Caleb siguió a su Dios cuando todos abandonaban.

III.            Por tener que dar cuentas al Señor  v. 46-51
1)             Por haber una recompensa v.46-47
i         El Señor ve lo que hacemos, grande o pequeño.
ii       El Señor es justo y no deja de recompensar, en esta vida, o en la próxima, la fidelidad de los suyos.
2)             Por haber un castigo v.48-51
i         Sí, a todos se nos pedirá cuentas. 
ii       Todos tendremos que responder por nuestra vida.  En 2 Co. 5:10, leemos: “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo”.
3)             ¿Estamos pensando en nuestro futuro?  Lo solemos hacer en el sentido económico, aun en cuanto a nuestra salud.  Pero, ¿estamos pensando en el encuentro ante el Tribunal de Cristo?  ¿Anhelamos oír la voz del Crucificado que nos dice"  "Bien, buen siervo y fiel"?


¡Seamos fieles!  No sabemos hasta cuánto tiempo tenemos para serlo:  hasta cuándo hemos de aguantar; hasta cuando tenemos la oportunidad de servir al Señor.  ¡Seamos fieles!  Porque tenemos la responsabi­lidad de serlo.  El Señor está contando con nosotros.  ¡Seamos fieles!  Tendremos que dar cuentas al Señor al final.  Anhelemos la palabra del Señor que dirá:  "Bien, buen siervo y fiel; has sido fiel en poca cosa, te confiaré mucho”.

Tuesday, May 20, 2014


LA BONDAD:
SEXTO ASPECTO 
DEL FRUTO DEL ESPÍRITU
    
Mas el fruto del espíritu es ... bondad...” (Gá. 5:22)

Lucas 10:25-37

25  Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle:  Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna?
26  Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley?  ¿Cómo lees?
27  Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.
28  Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás.
29  Pero él, queriendo justificarse a si mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo?
30  Respondiendo Jesús, dijo:  Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hi­riéndole, se fueron, dejándole medio muerto. 
31  Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo.
32  Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo.
33  Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a miseri­cordia;
34  y acercándose, vendó sus heridas, echán­doles aceite y vino; y poniéndole en su cabal­gadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él.
35  Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese.
36  ¿Quién, pues, de estos tres te parece que era el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?
37  El dijo: El que usó de misericordia con él.  Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú    lo mismo


¿Sabíais que en 2 Crónicas 5:13-14 la bondad y la misericordia de Dios se identifican con su gloria?  También en Éxodo 33:18-19, y 22, cuando Dios prometió mostrar su gloria a Moisés, le dio una visión de su bondad y su misericordia.  En Efesios 1:6, leemos de la gloria de su gracia.  ¿Qué es la bondad?  )Conoces a alguien que se puede describir como siendo verdaderamente bueno?  Creo que una buena definición de la bondad sería el amor puesto en práctica.  Cuando Jesús quiso explicar lo que signifi­caba esto, le pareció mejor demostrarlo mediante un ejemplo, una historia.

La bondad del samaritano estaba basada en la necesidad del otro.
"viéndole, fue movido a misericordia" v.33
La bondad de Dios
hacia Israel basada en su necesidad. (Ex. 3ss)
hacia nosotros basada en nuestra necesidad (Jn. 3:16)
¿Vemos nosotros las necesidades de las personas?  ¿Sabemos ver, oír, o escuchar?  Mt.5:7
La bondad primero ve, luego siente, y por fin actúa.  La bondad tiene sentimientos, pero la bondad que consiste sólo en sentimientos no vale nada. (Stg. 2:15‑16).

Esa bondad no necesita grandes necesidades para actuar.  Como dijimos la semana pasada, puede tratarse de pequeñeces.  Recuerdo cuando estaba viajando por medio de autostop, lo que era muy común en el Canadá cuando yo era adolescente.  Volvía de un viaje largo, y estaba sin un duro.  Había esperado bastante tiempo, y finalmente alguien había parado para llevarme en mi última trama de viaje.  Eran dos, y cuando llegaron a un restaurante a mitad del camino (se trata de un viaje de unas cuantas horas) pararon para tomar algo para comer en el restaurante.  Naturalmente, bajé del coche, y empecé a andar por la calle mientras ellos entra­ban.  Me preguntó el conductor si no entraba, y dije que no, daría un pequeño paseo mientras les esperaba.  El conductor del coche entonces insistió en invitarme a entrar y tomar un trozo de tarta con un café.  Podéis estar seguro, que mientras comía esa deliciosa tarta, (sentía de todo corazón la bondad de aquel hombre!  Quien tiene necesidad sabe sentirse agradecido.
Pero, ¿qué es la mayor necesidad de las personas?  ¿No es su estado espiritual?  Según la Palabra de Dios, son *sin Cristo, alejados de la ciudadanía (del cielo), ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza, y sin Dios en el mundo” (Ef. 2:12).  ¿No podemos sentir esta necesidad y actuar en ella?
La bondad que siente el estado de los almas perdidos, pero que no evangeliza, está practicando hipocresía.
Hay una diferencia entre ser bueno y ser buenazo.  La bondad no significa satisfacer todos los caprichos de quien sea.  Se basa en las necesidades.


I.                  La bondad sin discriminación  (un samaritano y un judío)
1)             La bondad de Dios para con justos y injustos (Mt. 5:45)
2)             El amor de Dios para los pecadores.  ((No fue pasivo!  Hay quien piensa que hacia los "malos", hay que tener una bondad pasiva, pero no activa)
3)             A veces nuestra bondad o generosidad depende de que encon­tremos a alguien "simpático" por alguna razón (Stg. 2:1); nos "cae bien"; o que podemos ganar algo de ellos.
4)             Si nuestras obras vienen de un corazón lleno de bondad, no habrá cuestión de discriminación.  Lo que nos trae al último punto:

II.               La bondad basada en lo que está en el corazón
1)             La bondad de Dios está basada en su propia naturaleza.  Es parte de Dios ser bueno.
2)             Nuestra bondad ha de ser basada en el Señor, el Espíritu Santo, que est< en nosotros.
3)             Eso viene de:
i         una relación íntima con Dios
ii       una contemplación de su bondad (porque reflejamos lo que vemos mucho)
4)             poner nuestra bondad en acción a cada vez que tenemos la inspiración (así tendremos la inspiración más a menudo)

Así vemos la bondad que Jesús que describe como siendo algo que responde a una necesidad - es misericordioso; la bondad es sin discriminación - se extiende a quien sea; y la bondad depende de lo que tienes en el corazón - por tanto necesitas al Espíritu de Dios para que produzcas una bondad natural, libre, que sea verdaderamente una parte de ti mismo.  Pero también necesitas practicarlo.  Repito el reto que hice la semana pasada:  ¿por qué no pensar en alguna necesidad ajena, y ver si puedes ayudar en alguna manera?  Supongo que si practicas en pequeñas cosas, el Señor acabará dándote mayores oportunidades.


Monday, May 19, 2014

LA BENIGNIDAD: QUINTO ASPECTO DEL FRUTO DEL ESPÍRITU



LA BENIGNIDAD:
QUINTO ASPECTO
DEL FRUTO DEL ESPÍRITU
  Mas el fruto del Espíritu es... benignidad
Gá. 5:22

                                                                  Col. 3:9-17
Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable miseri­cordia, de benigni­dad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro.  De manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros” (Col. 3:12‑13).

Según el diccionario expositivo de la Biblia Vine, la palabra traducida como "benigni­dad" es aquella bondad del corazón que pasa a la acción.  No significa sólo bondad como cualidad, sino bondad en acción.  No se trata de aquella bondad que se expresa en indignación contra el pecado, puesto que está puesta en contraste con la severidad (Ro. 11:22) pero más bien en gracia y ternura y compasión.  Tiene el sentido de "amabilidad".  En verdad, buscando definiciones de "benigni­dad" y "bondad" me costó ver la diferencia.  Sí que diferencias hay.  Se dice que una habla de actitud del corazón, mientras la otra tiene que ver con acciones.  En este caso, trataremos las dos palabras como un solo tema.  Las dos tienen que ir juntos.

Ro. 11:22 nos da una explicación de la palabra por contras­tes:  "Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para conti­go...”  La bondad, aquí, es en contraste con la severidad de Dios.  

Me sorprendió mucho ver que la palabra griega que se traduce "benignidad" es la misma palabra que se encuentra en Ro. 3:12* Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno”.  Está diciendo: *No hay quien haga benignidad”.   Nota que una de las razones por la cual la humanidad está condenada sin esperanza humana es su falta de benignidad.
Cada cristiano debería hacer muestra de la benignidad en su vida en la manera presentada por todo el Nuevo Testamento.

I.                  Cada cristiano debería hacer muestra de la benignidad en su vida, siguiendo el ejemplo de la benignidad de Dios
1)             1 P. 2:3 “Si es que habéis gustado de la benignidad del Señor”.    Ef. 2:7 *Para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús”   Ti 3:4,5  “Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia...
2)             Dios es bueno para con nosotros, y nuestra razón de ser en el mundo es demostrar a le gente que Dios es bueno.
3)             Ha sido bueno en la provisión de la naturaleza.
4)             Ha sido particularmente bueno en nuestra salvación.
5)             Es bueno en su providencia continua hacia nosotros.
6)            A veces podemos estar tentado de poner en duda su bondad o benignidad hacia nosotros.  Pero en Jeremías 29:11, dice: "Porque yo sé los pensamientos que tengo de vosotros,... pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis."
7)             Confía en la bondad de Dios, y trata de reflejarla en tu vida hacia otros, para demostrar que eres, en realidad, un hijo de tu Padre celestial que da a quien no lo merece.

II.               Cada cristiano debería hacer muestra de la benignidad en su vida, siguiendo el ejemplo de la benignidad de Pablo
1)             2 Co.6:6 "(nos recomendamos...) en pureza, en ciencia, en longanimidad, en bondad, en el Espíritu Santo, en amor sincero...
2)             Para Pablo, su bondad y benignidad eran una carta de recomendación.
3)          No se trata sólo del ejemplo de Pablo, sino también de los demás apóstoles.  Confrontado con un mendigo cojo, estaban sin un duro.  Pero (Hch. 3:6) dijeron:  "lo que tenemos, te damos"  y le dieron la sanidad de sus pies.
4)          Nosotros no podemos dar siempre salud a alguien, pero podemos darle de nuestro tiempo, de nuestro animo: cosas en que no perderemos nada.  A veces una sonrisa, o un pequeño regalo:  una pequeñez;  cualquier cosa que demuestra a una persona que cuenta por algo en tu vida.
5)             Se trata de pensar en lo que los demás necesitan.  Booz fue así con Rut cuando estaba espigando en su campo. (Rut 2:8-16)
6)             Un conductor de tren llevaba una bolsa de carbón, y cuando pasaba cerca de cierto lugar en el campo, echaba las piedras de carbón lo largo de la vía.  Alguien le preguntó por qué lo hacía, y Jl explicó que había una anciana pobre a quien le faltaba dinero para comprar carbón para calentar su casa.  Siempre iba al lado de la vía para ver si alguna piedra de carbón hubiera caído.  Tenía la vista débil y no se había dado cuenta que los nuevos trenes funcionaban con gasóleo.
7)             ¿Estamos conscientes de las necesidades de los demás?

III.            Cada cristiano debería hacer muestra de la benignidad en su vida, andando en el Espíritu
1)             Col. 3:12,13 “Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benigni­dad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia soportán­doos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro.  De manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros”   Gá. 5:22 "Mas el fruto del Espíritu es... benignidad
2)      A veces no nos damos cuenta para quién hacemos una cosa.  Es decir seríamos bondadosos, benignos, según con quien tenemos que ver.  En el fin del siglo 18, el gerente de un hotel importante de la ciudad de Balti­more rehusó dar alojamiento a un hombre que estaba vestido como un cultivador, porque temía que su apariencia restaría categoría a su hotel.  Así, el hombre se marchó.  Más tarde, aprendió que el hombre había sido Thomas Jeffer­son, vicepresidente de los Estados Unidos!  Envió en seguida una tarjeta al patriota famoso, invitándole a una habitación gratis en el hotel.  Jefferson dijo al mensajero: "Dile que ya he tomado otra habitación.  Valorizo sus buenas intenciones, pero si no tiene lugar para un sucio cultivador americano, tampoco lo tiene para el vicepresidente de los Estados Unidos."
3)        Muy a menudo rehusamos demostrar bondad hacia el Señor cuando rechazamos a personas por sus circunstancias humildes.  Cristo puede estar en el niño pequeño que necesita atención, en la ama de casa que necesita ser animada, en el obrero frustrado que necesita que lo reconozcan.  Puede estar en la abuela en luto, el enfermo solitario que no puede salir, o en el vecino en sus dificultades.  “De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis” Jesús dijo.
4)             El Espíritu de Dios es incapaz de crueldad.  Ni siquiera hacia animales.  “El justo cuida de la vida de su bestia; mas el corazón de los impíos es cruel” (Pr. 12:10).  No se trata solamente de brutalidades físicas, sino de crueldad mental, mostrando desprecio hacia personas; dando nombres a las personas para rebajarlos, o asociar­los con algo o alguien desprecia­do.  Para animales, la crueldad es instintiva.  Para el mundo inconverso la crueldad es cosa común.  Pero para el creyente, la crueldad ha des cosa extraña:  nunca el Espíritu de Dios le dirigirá en eso.
5)             Si la benignidad y bondad es fruto del Espíritu, tenemos que cultivarlo, igual como cultivaríamos manzanas o melocotones o uvas.  Cuando un hombre llevó una herra­mienta al herrero para que hiciera una reparación, éste lo hizo, pero no quiso cobrar.  El hombre insistía en pagar, pero finalmente el herrero dijo:  "¡Oye, ¿no puedes dejar que un hombre haga algo de vez en cuando para ensanchar su alma?!"
6)             Necesitamos desarrollar una relación con Dios para que el Espíritu obre a través de nosotros, y necesitamos ejercer nuestras almas en la benignidad.

La benignidad y bondad, pues, no son cosa de temperamento.  Se trata del fruto del Espíritu.  No puedes decir simplemente:  "Eso no es mi estilo".  Cierto que lo puedes confesar si es verdad, pero entonces necesitas arrepentirte de esta actitud, y dejar que el Señor obre en ti.  Examinémonos a ver si estamos desarrollando la bondad en nuestras vidas.