Friday, April 11, 2014

Génesis 39 José y la Esposa de Potifar


Génesis 39
José y la Esposa de Potifar

Aprendemos que el hecho de ser fiel al Señor no siempre nos sale bien en apariencia.

v.2       “El Señor estaba con José”
v.21     “El Señor estaba con José”

¡Cualquiera habría dicho que Dios había abandonado a José!  Rechazado por sus hermanos, vendido como esclavo en una tierra lejano, ¡y dicen que Dios estaba con él! ¿Sería una broma de mal gusto?  Y luego, aun cuando José se esfuerza a obedecer a Dios, le echan en la cárcel por un crimen del cual era completamente inocente. ¡Y aún allí, dicen que Dios estaba con él!  Yo no me atrevería decir eso a alguien que estuviera sufriendo las cosas que José sufría.  Pero el hecho que Dios esté con alguien no se manifiesta en la misma manera en que solemos pensar hoy.


I.              En cualquier circunstancia, debemos ser fieles y servir bien  vv.1-6
1.           Si creemos en la soberanía de Dios, podemos creer que las circunstancias vienen de él
2.           Podemos creer que sirviendo en las circunstancias, estamos sirviendo a Dios

II.           Con cualquier tentación debemos resistir y ser fieles a Dios  vv. 7-12
1.           El tentador quiere destruir todo lo que Dios hace por nosotros
2.           El tentador nos ataca por nuestros puntos débiles
3.           No hay tentación á la cual no podamos resistir por el Señor según I Co. 10:13
4.           José tuvo en cuenta a su amo, pero aun más, tuvo en cuenta a Dios.

III.        Con cualquier consecuencia debemos seguir siendo fieles a Dios vv.13-23
1.           Las consecuencias de la fidelidad de José fueron nefastas.
2.           José podría haber caído en amargura, preguntando: “¿Qué me sirve, obedecer a Dios?”
3.           José siguió siendo fiel a Dios en la cárcel, y aprendemos que Dios aun estaba con él.  ¡Nunca le había abandonado!
4.           En los cuentos de Narnia de C.S. Lewis, hay la historia de un niño que se había escapado para volver a su país de origen. Pasó toda clase de aventuras espantosas:  En un caso se escapó de un león que rugía, y acabó juntándose con otra viajera.  En otro caso, justo cuando llegaban a destino, un león corría tras él y por poco se escapaba. Le parecía que todo le iba en contra.  Más tarde, errando perdido en la niebla, oyó una voz que le hablaba, le consolaba, y le pedía que contara su historia. Cuando habló de esas dos aventuras, la voz le dijo: “Yo fui el león que os hizo acercar uno a otra, para que ni uno ni otra fuisteis solos.” Y luego “Yo fui el león quien os obligó ir con más prisa al final, porque los enemigos se acercaban por el desierto para atacar Narnia.”  El niño tuvo que aprender que en las circunstancias que él veía como siendo más horribles, había un poder benévolo que dirigía todo para su bien.


¡Los planes de Dios no son los nuestros!  Nosotros pensamos que somos el centro del universo, y que los planes de Dios deben centrarse en nuestro bien inmediato. Dios tiene planes que van mucho más allá de nosotros, y a veces debemos sufrir toda clase de indignidades para que su plan se lleve a cabo.

Thursday, April 10, 2014

Génesis 37 José y sus Sueños


Génesis 37
José y sus Sueños

José es la figura por excelencia de la persona de Cristo.  En este capítulo vemos:

1.                  Su relación privilegiada con su padre
2.                  El odio por parte de sus hermanos
3.                  El hecho de ser vendido
4.                  El hecho de ser librado entre manos de paganos

Esto no significa que José fuera perfecto como Cristo. Todo lo contrario. Era un pecador, igual como todo ser humano. Sólo que en los relatos sobre su vida que encontramos en Génesis, vemos muchos paralelos, en sus vida terrenal y humana, con el aspecto espiritual y divina de la vida de Cristo. Es como una imagen. Algunos lo llaman un “tipo”.  (La “tipología” es el estudio de esos tipos de Cristo en el Antiguo testamento.  Algunos encuentran este estudio como siendo exagerado.)

En el caso de José,
Igual como éste tuvo una relación privilegiada con su padre, Cristo tenía una relación especial con el Padre celestial.
Igual como José fue odiado por sus hermanos, que no compartían el corazón de su padre, Cristo fue odiado por sus hermanos, la nación judía, que no compartían el corazón del Padre celestial.
Igual como José fue vendido por su hermano Judá, Cristo fue vendido por Judas Iscariote.
Igual como José fue librado entre paganos, Cristo también fue librado a los gentiles.

Igual como José dio testimonio a sus hermanos de sus sueños, Cristo también dio testimonio a la verdad (Juan 18:37) y fue odiado por aquello.

Una ironía en esta historia, es que Jacob y Esaú tuvieron sus problemas porque su padre y madre tenían sus preferidos.  Y ahora Jacob tiene a José como preferido. ¡La historia se repite, tristemente!

Por tanto nosotros, como creyentes, debemos

I.              Buscar una relación privilegiada con el Padre Celestial
1.           José tenía una relación de preferencia con su padre
2.           Tenía también una relación con Dios, ya que Dios le hablaba en sueños.
3.           Nosotros podemos y debemos cultivar una relación con Dios, leyendo su palabra, hablando con él, y obedeciéndole.

II.           Rechazar las malas acciones de los demás, aun aquellos que son cercanos a nosotros (v.2)
1.           A veces, en nuestro afán de no juzgar a los demás, podemos caer en la trampa de justificarlos.
2.           A veces, cuando son miembros de nuestras propias familias, podemos intentar justificar una mala conducta.

III.        Cuidarnos de no mantener rencor o envidia en nuestros corazones, ya que esto producirá acciones de las cuales nos avergonzaremos. Vv.19-20
1.           El crimen que sus hermanos contemplaron no fue el resultado de una ira súbita. Fue más bien el fruto de años de rencor y envidia. Cuando llegó la ocasión, actuaron.
2.           La maldad se pondrá cada vez peor, ya que consolarán a su padre como hipócritas en vez de tener piedad de él y decirle la verdad.
3.           Cuando cultivamos malos sentimientos, cosecharemos malas acciones.
4.           Las malas acciones se desarrollarán en peores actitudes aún. Nos vamos endureciendo.

IV.        Reconocer que cuando sentimos la necesidad de esconder algo, es porque hemos actuado mal. vv.31-32
1.           Los hijos de Jacob le presentaron la túnica de José teñida con la sangre de una cabrita.
2.           El corazón de Jacob fue destrozado por la mentira.
3.           Si bien sintieron que la mentira era necesaria era porque sabían muy bien que sus acciones habían sido malas. Quizá se justificaban en sus corazones, pero el hecho de encubrirlo demuestra que sabían lo mal que habían hecho.
4.           Nosotros, cuando sentimos la necesidad de encubrir nuestras acciones, es porque al fondo sabemos que actuamos mal.

Aprendemos mucho de la vida de José - en parte por el paralelo con la vida de Cristo, y en parte por el ejemplo - su buen ejemplo y el mal ejemplo de sus hermanos. Obviamente podemos criticar el hecho que su padre no fue muy sabio en diferenciarlo de los demás - debería haberlos tratado todo igual. Él mismo estuvo sembrando el odio y la envidia al hacer eso.  Podemos verlo como otra lección para nosotros. Pero aún más, vemos las lecciones que aprendemos de lo que sucedió a José. Y la lección suprema se resuma en Proverbios 4:23 “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.


Saturday, March 29, 2014

RETORNO A BETEL Génesis 35

RETORNO A BETEL
Génesis 35

Propósitos:
Demostrar que con todos los caminos que un hombre puede seguir, siempre tendrá que volver al lugar de salida.

Demostrar que siempre hay que volver al principio del encuentro con Dios.

La iniciativa que Dios toma.
La reacción humana bastante débil (¡Jacob no había sido siempre fiel a su promesa hasta aquí!)

Levántate y sube a Betel y quédate allí; y haz allí un altar al Dios que te apareció cuando huías de tu hermano Esaú”  (v.1)

Jacob vivía a Siquem, y Betel era unos 1,000 pies más alto, en el camino hacia Jerusalén, Belén y Hebron.  Era el lugar donde Dios había aparecido inicialmente a Jacob, y donde Jacob había hecho una promesa solemne a Dios.  Pero Jacob parecía haber olvidado aquel lugar.  El lugar de compromiso hacia Dios. Había dejado de lado demasiado tiempo el altar del Señor; el énfasis espiritual había sido ausente de su vida.

I.              Jacob había sido demasiado involucrado en su desarrollo material para ocuparse de lo espiritual.
1.           Se había escapado de su suegro para conservar sus ganancias materiales.
2.           Había sido dispuesto a hacer promesas al Señor cuando estaba materialmente en dificultades.
3.           Muy a menudo cuando estamos en dificultades, acojamos con gusto las intervenciones de Dios, pero cuando tenemos algo, concentramos tanto en proteger lo que hemos adquirido que nos olvidamos del Señor. Hasta resentimos que el Señor intervenga en nuestras vidas. Al menos, en estge caso Jacob obedeció.
4.           Jacob había conocido al Señor cuando estaba en dificultad; ahora necesitaba conocerlo cuando estaba en prosperidad.

II.           Los problemas de Siquem y de sus hijos podían ser un incentivo para buscar al Señor.
1.           Los hijos de Jacob habían matado a los hombres de Siquem, y Jacob temía que eso vendría contra él.
2.           Era obvio que Jacob había perdido el control de sus hijos.
3.           Á veces, son en momentos así que Dios consigue hablar a nuestros corazones. Si no, somos demasiado sordos espiritualmente.

III.        Necesitaba renovar su compromiso con el Señor.  Vv.2-7
1.           Se levantó inmediatamente para hacer el viaje
2.           Hizo que su familia medio pagana se purificare de sus ídolos.
3.           Tuvo que olvidar su confianza en la herencia de su suegro y confiar más bien en el Señor.
4.           Á veces nosotros nos agarramos tanto a ciertas cosas en nuestras vidas, que no queremos confiar plenamente en Dios.
5.           Edificó el altar al Señor, a Betel (v. 7)
6.           Fue entonces que Dios renovó su compromiso con Jacob (v.9-13)
7.           Muy a menudo tenemos la impresión que Dios se ha olvidado de sus promesas. O que se ha alejado de nosotros, no sentimos una comunión íntima con él. ¡Pero no es Dios que se ha movido! Tan pronto como nosotros nos acercamos a él, él se acerca a nosotros. (Stg.4:8)


¿Qué tal está tu relación con Dios? ¿Acaso necesitarías volver a Betel, a tu lugar, espiritualmente, de tu primer encuentro con Dios? A veces nos hará bien de volver atrás, y examinar nuestro caminar con Dios a la luz de aquel primer encuentro.

Friday, March 28, 2014

LUCHANDO CON DIOS: PENIEL - GÉNESIS 32



GÉNESIS 32


            No hay nadie que tenga un pasado del cual está totalmente orgulloso, o satisfecho, si piensa en ello con honestidad.
            Jacob caminaba muy confiado, habiendo vencido a su tío Labán, en lo trucos, pero ahora vuelve a casa, y piensa en su hermano Esaú.  El sudor empieza a mostrarse en el frente  v.7  Su pasado está reapareciendo, en forma de su hermano. No se sentía particularmente orgulloso de su comportamiento con él, hacía unos quince años atrás.
            Sin embargo, Jacob acababa de tener un encuentro con los ángeles, que le aseguraban de la verdad que hay en Salmo 98:11, que es también una verdad para nosotros.
            ¡Pero ahora tiene miedo!
            En nuestras vidas, podemos llegar a veces al punto en que nuestro pasado viene a la superficie, y no nos gusta nada. Ya no sabemos cómo seguir caminando.
            En tales circunstancias, hay ciertas cosas que son importantes para nosotros:
La necesidad de reconocer que estamos en dificultad
La necesidad de ver la inutilidad de nuestros esfuerzos
La necesidad de un encuentro con Dios.

I.              La Necesidad de Reconocer la dificultad
1.                 No podemos esconder nuestra cabeza en la arena para no ver el peligro
2.                 Reconocer la dificultad es una experiencia amarga, pero excelente para la salud
a.                  Sus trampas de antaño
b.                 Su negligencia de Dios
c.                  El poder de Esaú
d.                 Las consecuencias de sus pecados pasados
3.                 Es el momento más indicado para volverse a Dios
4.                 Aquel viejo problema que vuelve a la superficie de tu vida hoy puede tratarse con un encuentro con el Señor
5.                 O puedes hacer frente a ello a solas, sin hacer frente primero a Dios

II.           La necesidad de ver la inutilidad de nuestros esfuerzos
1.                 Hay que hacer todo lo que se puede para proteger a los nuestros
2.                 Hay que hacerlo todo para reconciliar a las personas
3.                 Hay que hacer todo lo que puedes para complacer a Dios
4.                 Pero, ¡ninguna de estas cosas basta!
5.                 Esaú fue ganado, no por los arreglos de Jacob, sino por la manos de Dios en su corazón.

III.        La necesidad de un encuentro con Dios
1.                 Las cualidades de su oración
a.                  Basada en su relación personal, y en la promesa
b.                 Su fuerza era de reclamar las promesas de Dios
c.                  Su manera de “aguantar” al ángel era: “Tú lo has dicho”.
d.                 La importancia de conocer las promesas de Dios: Is 55:7; Sal 50:15,16; Jn 3:18; Ro. 10:13
2.                 Las cualidades de su lucha (perseverante) Os. 12:4  A veces Dios mismo prueba nuestra fe, como lo hizo Jesús con la mujer Canaanita
3.                 Cualidades de la confesión: “Soy Jacob” (el tramposo) “Soy indigno”
4.                 Lo que Dios le hizo
a.                  un nuevo nombre  Ap. 2:17
b.                 una nueva criatura 2 Co. 5:17
c.                  una nueva posición con Esaú
5.                 Aquel que vence con Dios, vence con los hombres.  ¡Hay que perder para vencer! Gá. 2:20


Que sea, pues, para conseguir la aprobación de Dios, el perdón de Dios, o simplemente la fuerza de Dios en tu vida, necesitas reconocer primero tu problema. Necesitas llegar a ver lo inútil de tus esfuerzos, y, más que nada, necesitas un encuentro con Dios. ¿Has tenido un encuentro con Dios hoy?

Thursday, March 27, 2014

Génesis 31:1-8; 17-26; 38-42 El engañador engañado; el huido huye de nuevo


Génesis 31:1-8; 17-26;  38-42

El engañador engañado; 
el huido huye de nuevo

Cuando leemos los capítulos en Génesis sobre la vida de Jacob, nos cuesta simpatizar con este hombre, porque vemos todas las malas cosas que hizo; vemos sus engaños y su avaricia. Y tendríamos la tendencia de condenarlo, sólo que Dios no lo hace, así que debemos reconocerlo también como siendo un hombre de Dios. Recordemos que Jacob estuvo creciendo, exactamente como nosotros.

I.              Aprendemos que lo que huyamos en un lugar, tendremos que hacerle frente en otro. (Además, todavía tendrá que hacer frente a Esaú)
1.           Huyes el conflicto, hallarás conflicto en otra parte.
2.           Huyes la humillación, serás humillado por otra parte.
3.           Huyes las dificultades económicas, tendrás que hacerlas frente en otra parte.

II.           Aprendemos cuando vivimos por el engaño, acabamos por ser víctimas también del engaño
1.           El engaño nunca parece tan malvado cuando lo hacemos nosotros como cuando somos notros las víctimas.
2.           Solemos justificar el engaño en nuestro caso “Bien,” decimos, “fue la única manera en que podría conseguir lo que quería” o “Sólo fue un pequeño engaño”.
3.           ¡Que extraño que no conseguimos hacer excusas por otra persona que nos engaña!

III.        Aprendemos que Dios obra en las vidas de personas muy imperfectas, y cuando eso va conforme a sus planes, les hace prosperar
1.           Jacob prosperó muchísimo, no porque era más justo, sino porque eso iba bien en el plan de Dios.
2.           Dios nos utiliza, también, no porque hemos llegado a una madurez perfecta, sino porque entiende que nuestro corazón le pertenece.
a)            Abraham y Agar
b)           Abraham en Egipto, y otra vez con Abimelec
c)            Abraham acepta que Agar tenga que huir.
d)           Sin embargo, Abraham tenía fe en Dios, y Dios le utilizó.  Tenía un corazón por Dios.
e)            En la misma manera Dios entendía que lo que había hecho Jacob, que era mal, fue hecho por la fe en las promesas de Dios; valorizaba la bendición del Señor.  Sufrió por el mal que hizo; fue bendecido por su fe.
f)      Usted también llevará las consecuencias de sus acciones, pero por la fe, puede beneficiar de la gracia de Dios.


Esto nos anima a saber que Dios quiere también obrar por medio de nosotros, con todas nuestras imperfecciones. Claro, nuestros errores traerán consecuencias nefastas, pero eso no impedirá que Dios trabaje con nosotros.

Wednesday, March 26, 2014

Jacob Sirve a Labán por Raquel y Lea Génesis 29


Jacob Sirve a Labán por Raquel y Lea

Génesis 29

Varias cuestiones surgen en este capítulo. Hay, por ejemplo, la cuestión de poligamia, y hay la cuestión de la línea de Jesús. Hay también la cuestión de la espiritualidad, o no, de Jacob.

Es interesante que en la Biblia no existan héroes sin pecado, sin fallos, sin caídas, sin debilidades de carácter. Sólo hay Jesús. En cuanto a los hombres, todos fallan. Sólo Dios es perfecto. Esto, más bien que desanimarnos, debería animarnos a saber que Dios nos puede utilizar hasta nosotros, para llevar a cabo sus planes.

Jacob estuvo dispuesto a trabajar durante 14 años para su bienamada.
Esperó hasta siete años, y luego trabajó siete años más.

¿Justificaba Dios el hecho que Jacob tuviera dos esposas? Un examen de la genealogía de Jesùs puede ser interesante.  Porque algunos dicen que el plan de Dios era que Jacob se casara con Raquel, y que Lea fue una interrupción. Pero Dios no cambia en cuanto al bien y el mal.  Creo que la voluntad de Dios era que permaneciera casado con Lea, y no que se casara también con otra, ni tampoco que tuviera dos concubinas!  No más que en nuestros días.

Judá fue hijo de Lea, y no de Raquel, ni tampoco de una de las concubinas.  Y el plan de Dios en escoger a Jacob era su plan de redención. La redención se hizo por la descendencia de Judá, es decir, Jesús. También Leví, que produjo la tribu de sacerdotes y de cuidadores del templo, fue hijo de Lea.  Así, pues, en cuanto al plan de redención de Dios, Jacob podría haber permanecido únicamente con Lea, y no se habría perdido nada.  El hombre mira a la belleza exterior; Dios mira al corazón.

I.    Aprendemos algo del amor de Cristo para la Iglesia
1.           El romance del Cantar de Cantares, es una imagen del amor del Señor por nosotros.
2.           El romance de Jacob con Raquel es también una imagen de este amor: Estuvo “loco de amor” por su iglesia y por cada uno de nosotros.
3.           Jesús estuvo dispuesto a cualquier esfuerzo para conseguir a aquellos a quienes amaba - no sólo trabajar durante 7 años.

II.   Aprendemos algo del amor que hemos de tener para Dios
1.           “7 años … le parecieron como pocos días, porque le amaba” (20)
2.           El corazón de Jacob fue totalmente vencido por Raquel.
3.           Nuestro corazón debe ser totalmente vencido por el Señor Jesús.

III. Aprendemos algo del amor que podemos recibir del Señor
1.           Lea no encontraba amor donde tenía el derecho de encontrarlo
2.           Cuando nació Rubén, dijo: “Ha mirado el Señor mi aflicción; hora, por tanto, me amará mi marido.” - ero Jacob no le amó. V.32
3.           Cuando nació Simeón, dijo: “Por cuanto el Señor oyó que yo era menospreciada, me ha dado también este.” Pero todavía Jacob siguió menospreciándola. V.33
4.           Cuando nació Leví, dijo: “Ahora esta vez se unirá mi marido conmigo, porque le he dado a luz tres hijos” pero Jacob no se unió a ella. Su problema era que pensaba ser amada por su lo que conseguía hacer. Muchos cristianos son así hoy en día. V.34
5.           Cuando nació Judá, dijo: “Esta vez alabaré al Señor”.  V. 35  ¡Ya había aprendido la lección más importante!” Lo que la llenaría no era lo que podía hacer por su marido, ni tampoco era el hecho de ser amada. Era simplemente el hecho de conocer al Señor y alabarlo.

IV.  Aprendemos algo del poder de la oración v.33
1.           Ni siquiera describe la oración de Lea
2.           Sólo describe dos cosas:
a)            La tristeza de Lea
b)           El hecho que Dios le oyó.
3.           A veces estas dos cosas son suficientes. No hay una lista de normas en la Biblia sobre qué manera debemos orar.

Estos relatos en Génesis están allí para animarnos a nosotros. Y éste, en particular, aun siendo una historia de amor más bien triste, con toda la carnalidad y el egoísmo humano, nos da una imagen de la belleza del amor que tenemos en Cristo.


Aprendamos juntos de este relato a recibir el amor que el Señor quiere darnos. Porque él ha pagado un precio que Jacob no habría podido imaginar. Y es un amor que satisface plenamente!

Tuesday, March 25, 2014

UNA EXPERIENCIA CON DIOS GÉNESIS 28:16


UNA EXPERIENCIA CON DIOS
GÉNESIS 28:16


“Y despertó Jacob de su sueño, y dijo: Ciertamente el Señor está en este lugar, y yo no lo sabía”

Este acontecimiento fue el principio de una comunión más estrecha entre Jacob y el Padre celestial.  El himno “Más cerca, oh Dios de ti…” fue escrito primero en inglés para acompañar un sermón sobre este tema, basado en ese mismo texto.
            Notamos, sin embargo, que el Señor parecía ser a veces olvidado en la vida de Jacob, hasta la ocasión en Peniel, descrita en Génesis 32:24-32.  A partir de aquel momento Jacob, nombrado ahora Israel, tuvo una comunión aun más íntima con el Señor, lo que se comunicó a la vida de uno de sus hijos, José.
            Estos dos pasajes en Génesis, esa experiencia en la vida de Jacob, debería poner en nuestros corazones una sed para una comunión más íntima con Dios. Necesitamos andar más cerca de él.  Cuando el Titánic se hundía, llevando 1500 almas a la eternidad, los sobrevivientes nos dicen que la banda estuvo en el puente tocando el aire de “Más cerca de ti oh Dios”.   Sabían que iban al encuentro de Dios.  Pero nosotros no tenemos que esperar a la muerte para estar más cerca de Dios. Seguramente cada hijo de Dios quisiera tener una comunión más íntimo con él ahora.

I.       Necesitamos una comunión más íntima con Dios (Sal 42:2-3; He. 4:16)
1.                 Porque nuestra comunión no está perfecta todavía; no estamos en el cielo.
2.                 Porque sin él,  nada podemos hacer (Jn 15:5).
3.                 Esta comunión es nuestra vida.
4.                 Igual como una pareja siempre necesitan acercarse uno al otro.
5.                 La importancia de sentir esta necesidad (Ap. 3:17)
6.                 Si no tienes sed de una comunión más íntima con él, es que tu necesidad es aun mayor.

II.      La falta de intimidad con Dios no depende de Dios, sino de nosotros (Stg 4:8)
1.                 Es nuestra responsabilidad
2.                 Son nuestros pecados que nos separan de Dios (Is 59:2)
3.                 Nuestro peor pecado es negligirle a él (Ro. 1:28 “no aprobaron…” = “no se preocuparon tener en cuenta a Dios”.  NIV “como estimaron que no valía la pena tomar en cuenta el conocimiento de Dios”)
4.                 Se ha dicho: “Si sientes que Dios está lejos, sepas que no es él que se ha alejado”.

III.     Hay una puerta abierta para nosotros: ¡Aprovechémosla!  (He. 10:19-22)
1.                 Por curiosidad
2.                 Por su promesa
3.                 ¡Por temor!
4.                 Por amor por él
5.                 Porque nada nos lo impide
6.                 No hace falta que des una multitud de pasos para restablecer la comunión con él.  Eso ya está hecho. Sólo tienes que volverte hacia él. No esperas que desaparezca tu “sentimiento de culpabilidad”.  (Sal 145:18).

IV.    Las Recompensas de una comunión más íntima con Dios
1.                 Sentimientos de alegría por:  (Sal 16:11)
a.                  Un sentimiento de seguridad
b.                 La presencia de alguien que nos quiere
c.                  Siempre algo nuevo
d.                 Fuerza
e.                  El gozo de hacer que estamos donde tenemos que estar
2.                 Ventajas Prácticas (Sal 73:28)
a.                  Refugio
b.                 Colma nuestras necesidades
c.                  Hace que seamos mejores cristianos
d.                 Nos da vida v.27
e.                  Nos ayuda a evitar el pecado

Hemos de valorar nuestra comunión con Dios, y desarrollarla, como siendo la cosa más importante de nuestra vida.  No podemos prescindir de ello si somos cristianos.  “¡Más cerca de ti oh Dios!”