Wednesday, March 11, 2015

EL VELLÓN DE LANA Jueces 6:34-40

EL VELLÓN DE LANAJueces 6:34-40


Hemos visto en el pasaje anterior cómo Gedeón obedeció a Dios y derribó los altares de Baal y de Asera.  Sabía que había tenido un encuentro directo con Dios.  Por esta razón estaba capaz de mostrar un cierto valor.  Pero ahora llegaba la hora de prueba.  Tenía que enfrentarse a los enemigos temibles de Israel: los madianitas, que habían aterrorizado al pueblo desde años. Antes, necesitaba asegurarse una vez más de que el Señor estaría con él.  Francamente, tenía miedo.  No era muy distinto de nosotros.  Le daba miedo hacer cosas así.  ¡Pero las hizo!

Recordemos que el Señor, tras haberle manifestado su presencia en una manera indiscutible, le había protegido tras haber derribado los altares del pueblo.  Ahora, sin embargo, Gedeón necesitaba más pruebas.  Lo que nos anima a nosotros es ver cómo Dios fue paciente y condescendiente para con él.  Esto nos anima a creer que lo será con nosotros, aun cuando no nos autoriza a pedir señales parecidas.

I.              El acceso al pueblo  vv. 34-35
1.                   Cuando tocó el cuerno, vinieron los abiezeritas.  Eso era su propio pueblo - seguramente la prueba más difícil para él.  Ellos habían querido matarlo poco antes.  Además, les era familiar - ¿por qué reunirse bajo su estandarte?
2.                   Cuando envió mensajeros a tres tribus más, vinieron a su encuentro.  A pesar del hecho que no lo conocían.
3.                   Este acceso hacia el público era algo que sólo Dios podía darle.  Sino, no habría pasado nada.  Trata tú de reunir a gente de varias provincias de España.  ¡Buena suerte!
4.                   Este acceso al pueblo era una prueba de que el Espíritu del Señor estaba con Gedeón.
5.                   Podemos estar seguro de que si Dios nos manda a hacer algo y lo hacemos, él estará con nosotros para llevar el proyecto a cabo.

II.           El primer vellón
1.                   El atrevimiento de Gedeón.  “Si has de salvar a Israel por mi mano, como has dicho” v.36.  Si tomamos estas palabras literalmente se trata de blasfemia.  “Como has dicho” implica que Dios podría haber mentido.
2.                   Sin embargo, estoy seguro que el mismo Gedeón habría sido duro con cualquiera que dijera que Dios podía mentir.
3.                   Es una cosa creer que Dios es fiel.  Es otra cosa sentir que Dios es verdad.  Es una cosa creer que Dios está presente con nosotros.  Es otra cosa sentir que Dios está presente con nosotros.
4.                   Dios sabe que como seres humanos, especialmente para llevar a cabo grandes empresas, necesitamos sentir.
5.                   “Y si alguno de vosotros falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada” (Stg 1:5).  "Pero pida con fe" (v.6).  Es interesante que Gedeón es contado entre los hombres de fe en Hebreos 11:32.
6.                   Lo que en Gedeón nos parece una falta de fe era, en realidad, un acto de fe.  Tuvo la fe para acercarse a Dios, y esa es la fe que vale.  ¿La tenemos nosotros?


III.        El Segundo Vellón  v.39         
1.                   Dios le había contestado en una manera notable.  Pero hay un problema con esas señales que pedimos.  Más adelante, en momentos difíciles, vendrá la pregunta: ¿y si era fortuita?  ¿si me he engañado?
2.                   Gedeón quiso no sólo estar seguro ahora, sino sentirse muy seguro más adelante cuando podría tener razones para dudar.
3.                   Yo a menudo he luchado con la idea de basar la fe en los sentimientos.  La fe basada en sentimientos no es muy sólida: no es duradera. 
4.                   Pero eso no significa que los sentimientos sean malos.  A veces necesitamos esos sentimientos para fortalecer nuestra capacidad de acción en momentos difíciles.
5.                    No es por nada que aun en el Nuevo Testamento, los apóstoles experimentaron señales, como una casa que empezó a temblar después de que oraran a Dios.
6.                   Por esta razón Gedeón pide otra señal a Dios, esta vez una señal opuesta a la primera, para asegurarse de que no se haya engañado con alguna cosa accidental. Gedeón está consciente de que se está pasando aquí: "¡No se encienda tu ira contra mí!" Gedeón tiene cierta confianza en la gracia de Dios, y esto es lo más importante.  Está desarrollando una relación de un hijo con su Padre.  Esto a veces es mucho más importante que el ser correcto en todas las demás cosas.


Debemos aprender a sincerarnos con Dios, a abrirle nuestro corazón, a decirle a él nuestros temores, nuestras dudas, etc.  Puede ser que nuestros temores, nuestras dudas, nuestra ira, no sean siempre correctos.  Pero siempre es correcto abrir nuestro corazón a Dios y expresarle a él lo que hay.

No comments:

Post a Comment