Thursday, April 21, 2016

Filipenses 1:1-2

Filipenses 1:1-2

¿Qué tal va su vida?  ¿Puede verdaderamente decir que está viviendo una vida de gracia y de paz?  ¿Está usted en paz con su entorno, con sí mismo, con Dios?  ¿Considera usted que vive una vida que satisface, que es enriquecedor, en vez de luchar continuamente, frustrado, para algo inalcanzable? ¿Está disfrutando de lo que Dios tiene para usted?

Este texto nos proporciona una introducción a la epístola a los filipenses, y nos muestra cuál es la fuente de la gracia y la paz.

Escritores:             Pablo y Timoteo
                                Descripción: servidores de Jesucristo

Destinatarios:       todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos
                                Los obispos y los diáconos
                                Obispos: - ancianos, pastores (Hch 20:17,28)

Que la gracia y la paz les sea dadas:

La gracia significa lo bueno, dado libremente, gratuitamente.  Algo no merecido; que no haya sido obtenido ni por méritos, ni por esfuerzos, ni por su propia habilidad
La ppaz significa la relación con si mismo; la relación con la comunidad; la relación con Dios.

La fuente de la gracia y la paz es Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo.

El Hijo viene del Padre; El espíritu viene del Padre y del Hijo.  Si bien Jesús es Dios, en gualdad con el Pare, est a la vez una persona distinta aparte del Padre.

El propósito de estos dos versículos, aparte de servir como introducción y salutación a la iglesia, es:
Recordarles de dónde viene la gracia y la paz.

Cada iglesia necesita experimentar la gracia y la paz.
Cada iglesia puede experimentar la gracia y la paz.
Cada iglesia tiene interés en experimentar la gracia y la paz.

Cada iglesia necesita experimentar la gracia y la paz, yendo a la fuente como lo vemos en Filipenses 1:2.
I              viene de Dios
II             viene de Dios Padre
III           viene de Dios, Padre nuestro
IV           viene de Jesucristo
V             viene del Señor Jesucristo

I                     La gracia y la paz vienen de Dios
1                            Él es el Creador, la fuente de toda cosa
2                            Sería, pues, ridículo buscar las bendiciones fuera de él
a                   Es lo que hace el no-creyente del mundo
b                   Aquellos que buscan fuera de él nunca hallarán la satisfacción o la paz
3                            Si alguna paz existe, Si existe alguna gracia, eso sólo puede hallarse en Dios.
a                   Si sólo las naciones supieran buscar a la fuente por lo que tanto pretenden desear
b                   Pero no quieren la gracia: sólo quieren sus propios logros. Es por eso que aun la "paz" que obtienen no es la verdadera paz: es algo efímero que han conseguido.
4                            De dónde obtiene usted las cosas que verdaderamente importan en su vida?
a                   ¿La paz interior?
b                   ¿La paz con los demás?
c                   ¿La plenitud de la vida, la satisfacción?
d                  Si no la busca en Dios, es inútil: no la hallarás.
II                  La gracia y la paz vienen de Dios Padre
1                            Toda buena dádiva y todo don perfecto viene de lo alto, desciende del Padre de las luces, con el cual no hay cambio ni sombra de variación (Stg. 1:17)
2                            Usted necesita estar seguro de tener una verdadera relación de padre/hijo con Dios. ¿Es usted un hijo de Dios?  ¿Es Dios su Padre? 
3                            Jesús nos recordó cómo nosotros, los pares, sabemos dar buenas cosas a nuestros hijos; cuánto más nuestro Pare celestial nos dará esas buenas cosas – principalmente su Espíritu Santo.  Mt. 7:11; Lc 11:10-13
4                            ¿Por qué no confiar en la buena voluntad de nuestro Padre celestial, en vez de esperar sólo lo peor de su parte?
III               La gracia y la paz vienen de Dios nuestro Padre
1                            Aunque Dios sea el Padre de toda la creación, si no ha llegado a ser padre de usted por adopción y por nuevo nacimiento, usted no puede esperar nada de su parte.
2                            Por esa razón Jesús, al enseñarnos a orar, dijo: "Padre nuestro".  Sin eso, la oración tendría poco sentido.
3                            Cómo Dios puede llegar a ser Padre de usted.
4                            Ahora mismo usted puede pedir a Dios que sea su Padre.  Así la gracia y la paz serán suyos también.
IV               La gracia y la paz vienen de Jesucristo
1                            No se trata de cualquier « dios »
2                            Un dios que no esté identificado a Jesucristo es otro dios, que en realidad no existe.
3                            Toda fe en Dios, y toda búsqueda de Dios, tiene que fundamentarse en el hecho que Jesucristo es Dios (Jn. 14 :6).
4                            La gracia y la paz costaron algo a Dios: costaron el sacrificio de su Hijo a la cruz.
a                   Jesús obtuvo la paz con Dios para nosotros, por medio de su obra redentora en la cruz.
b                   Así nos consiguió la salvación por gracia, junto con la gracia para poder vivir la vida cristiana tal como debe ser vivida
5                            Por eso usted debe asegrarse de que su relación con Dios por medio de Jesucristo, porque si no es así, no es una relación con Dios (Jn. 14:6 "Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí").
V                  La gracia y la paz vienen del Señor Jesucristo.
1                            Si Jesucristo no es Señor de usted, es que no está en una verdadera relación con él.
2                            No es posible "aceptar a Jesucristo como Salvador" sin aceptarlo como Señor
a                   No hay dos "Jesús": uno que es Señor, y otro que es Salvador
b                   No hay dos clases de "cristianos" – los "carnales" y los "espirituales".
3                            Aún como cristiano, usted debe estar seguro de que esté rindiendo su vida cada día a Cristo el Señor, para que él dirija su vida
4                            Es sólo bajo la señoría de Cristo que usted puede disfrutar de la paz y de su gracia en su vida.
5                            Cuando no esté disfrutando de esas cosas, entonces bien puede preguntarse si lo ha estado siguiendo en verdad como Señor de su vida, últimamente.  No se trata de la perfección; pero se trata de saber claramente quién es verdaderamente el Señor de su vida.


¿Cómo va, pues, su vida? ¿Puede decir en verdad que está viviendo una vida de gracia y de paz? ¿Está en paz con su entorno, con usted mismo, con Dios?  ¿Considera usted que está viviendo una vida verdaderamente satisfactoria, enriquecedora, en la cual en vez de luchar continuamente por algo inalcanzable, teniendo una vida de frustración, usted esté gozando más bien de lo que Dios desea para usted?  Todo depende de su relación con Dios; Dios el Padre; su relación con Dios Padre suyo por medio del Señor Jesucristo.

Friday, March 25, 2016

Romanos 9:1-5 Una Carga Por Las Almas

Romanos 9:1-5
Una Carga Por Las Almas

"Cuando podemos permanecer satisfechos de utilizar los medios para salvar las almas sin verdaderamente verlas salvas, o sin estar profundamente contristados, y cuando podemos al mismo tiempo hablar con toda tranquilidad de dejar aquello a Dios, utilizamos una verdad para cubrir y excusar una mentira; porque nuestra habilidad de dejar la cosa así no es, como imaginamos, el resultado de la sumisión a Dios, sino la indiferencia en cuanto a la salvación de las almas con las cuales tenemos que ver.  No, en verdad, cuando el corazón está verdadera­mente decidido a obtener una cosa, tiene que obtenerla, o quebrantarse cuando la pierda.
"Aquél que salvó nuestras almas nos ha enseñado a llorar por aquellos que no son salvos.  Señor, ¡haz que este pensamiento esté en nosotros, que estaba en ti!    ¡Danos lágrimas para llorar; porque Señor, nuestros corazones son duros para con nuestros semejantes.  Podemos ver a millones perecer alrededor nuestro, y ni siquiera nos molesta en nuestro sueño; ninguna visión de su suerte terrible nos espanta; ningún grito de sus almas perdidas transforma nuestra paz en amargura.
"Nuestras familias, nuestras escuelas, nuestras iglesias, sin hablar de nuestras ciudades, nuestro país, nuestra misma planeta debería empujarnos a nuestras rodillas cada día; porque la pérdida de una alma es más terrible que lo que podemos concebir.  El ojo no ha visto, ni el oído ha oído, ni tampoco ha entrado en el corazón del hombre, lo que una alma en el infierno tendrá que aguantar para siempre.  Señor, danos esa entrañable misericordia.

"¡Qué misterio! ¡El alma y la eternidad de un hombre dependen de la voz de otro!"

No sé de quien viene esta cita, pero creo que sería Charles Spurgeon.

Es un hecho real que el alma de nuestro prójimo es nuestra responsabilidad.  No podemos permitirnos el lujo de tomar la actitud de Caín, que preguntó" "¿Soy acaso el guardián de mi hermano?"

La actitud de Pablo hacia las almas perdidas puede sugerirnos que:

  • Tenemos una responsabilidad
  •  Hay una laguna en nuestro evangelismo
  •  Hay posibilidades infinitas para el futuro


I.          Tenemos una responsabilidad v.3
1.         "por amor a mis hermanos" - nuestras familias, nuestros vecinos, los de nuestro país
2.         Es por ellos que estamos todavía en el mundo
3.         Nosotros estamos aquí porque alguien nos habló, y alguien oró por nosotros. ¡Alguien reconoció su responsabilidad!
4.         Pablo se sintió responsable hacia aquellos a quienes Dios había hecho una promesa.
5.         La promesa a todos: "todo aquel que cree" (Jn. 3:16); y "Al que a mí viene, no le echo fuera" (Juan 6:37).
6.         ¿Qué responsabilidad tienes, o sientes, hacia aquellos de tu entorno?


II.        Hay una laguna en nuestra evangelización
1.         Evangelismo sin oración
2.         Actitud materialista
3.         Demasiado despreocupados (Gn. 6:2; 2 Co. 9:6; Sal. 26:4-6)
4.         Desobediencia (sustituyendo métodos humanos por métodos bíblicos)
5.         No nos molesta que tanta gente sea enemigo del evangelio.
6.         No tenemos este ardor poderoso de Pablo y de Moisés (Ex. 32:31-32)
7.         George Whitefield, al siglo XVIII, sintió la fuerte necesidad de dedicarse a la oración y al ayuno en su carga intensa por las almas perdidas.  Estaba preocu­pado por ellas día y noche. Muchedumbres vinieron a oírlo y personas empezaron a interrumpir las reuniones llorando y confesando sus pecados.
8.         Pidamos a Dios que nos dé esta carga para las almas.

III.       Hay posibilidades infinitas para el futuro
1.         Dios utilizó a Pablo, con su carga.
2.         Dios no menosprecia la oración de un corazón quebrantado.
3.         Él quiere utilizarnos si sólo estemos dispuestos a ponernos en su camino.
4.         Tenemos una "deuda" (Ro. 1:14) y ¡ya tenemos lo que necesitamos para empezar a pagarla!
5.         ¿Qué estás haciendo ahora para aprovechar las posibilidades que Dios te ha dado para alcanzar las almas para él?


¿Hasta cuál punto nos preocupa la suerte de las almas perdidas? Pidamos al Señor que nos dé la misma compasión que Pablo tuvo, y que Jesús mismo demostró, y vamos con amor en nuestros corazones, "a las salidas de los caminos, por las plazas y las calles de la ciudad, por los caminos y los vallados" (Mt. 22:9; Lc 14:21,22) y forzámoslos a entrar, para que la casa de Dios sea llena.

Saturday, February 27, 2016

Romanos 6_1-14 Siendo lleno del Espíritu Santo

SER LLENO DEL ESPÍRITU SANTO
Leer Efesios 5:18; Colosenses 2:6; Romanos 6:1-14

Creo que cuando hablamos de la plenitud del Espíritu Santo, eso es sinónimo con expresiones bíblicas tales como "caminar en la luz", "andar por la fe", "caminar en él", estar "en comunión con Dios", etc. 

Cada cristiano debe entrar, por la fe, en la vida llena del Espíritu Santo, por las razones siguientes: porque es un mandamiento de Dios;  porque es la única manera de triunfar sobre el pecado en su vida; porque es la única manera de servir al Señor.

Cada cristiano tiene interés en entrar, por la fe, en la vida llena del Espíritu para conseguir los resultados siguientes:  para disfrutar plenamente del gozo del Señor y de la vida abundante; para ser un vencedor;  para ver actuar a Dios en su vida y en las vidas de los demás;  para evitar desastres en su vida.

Pero lo mejor es que cada cristiano puede entrar, por la fe, en la vida llena del Espíritu.  Este último es el tema que más nos interesa en este momento.  Por esta razón, proporciono a continuación los apuntes de un sermón que prediqué sobre este tema.

Muchos creen que la plenitud del Espíritu Santo es la expe­riencia ideal, pero que no la pueden conseguir.  Muchos se con­forman con ser vencedores en el cielo, sin serlo ahora en la tierra.  Muchos se conforman con ser perdonados de sus pecados sin ser liberados de sus pecados.

Y , ¿has llegado a la conclusión que para ti, una vida triunfante es imposible?

Cada creyente puede entrar, por la fe, en una vida llena del Espíritu, siguiendo los pasos descritos en Romanos 6:

1)         SABER que todo ya está hecho para ti en la crucifixión y la resurrec­ción de Jesucristo. Romanos 6:6.
2)         CONSIDERARLO como siendo hecho en tu vida: aceptarlo, por decisión personal. Romanos 6:11.
3)         PRESENTAR tu vida en sus varios aspectos a Dios en lo prác­tico, por la fe.  Romanos 6:13; Colosenses 3:5.

El ser lleno del Espíritu es como la salvación.  Para ser salvo, hay que saber que Jesús derramó su sangre por tus pecados.  Luego, hay que considerarlo como tuyo; aceptarlo perso­nalmente. Por último hay que aplicarlo por fe a los varios aspec­tos de tu vida, tus pecados, aprendiendo a de­cir: "Gracias Señor, ya me has justificado de esto, y esto, y esto..."  Es así la plenitud del Espíritu.

I.              HAY QUE SABER QUE TU VIEJO HOMBRE HA SIDO CRUCIFICADO CON ÉL (Romanos 6:6)
1.     No puedes prescindir de la doctrina y de su conocimiento.
2.     Tú no debes tratar de morir al pecado.  Ya está hecho.  No trates de crucificar a tu viejo "yo". Rom.6:2,3,6; Col.3:3,9.
3.     El "yo" es el único obstáculo a la plenitud del Espí­ritu Santo, y el "yo" fue crucificado con Cristo hace 2.000 años, a pesar de las apariencias.  Ya no hay impedimento sino tu propia incredu­lidad o ignorancia.
4.     No es cuestión de convencerte mentalmente mediante la concentra­ción o repetición de ciertos versículos, sino SABERLO, ESTAR ENTERADO, y descansar en este conocimiento.
5.     El pecado no tiene ningún poder sobre ti, ni para con­denarte, puesto que la sangre de Cristo se ha aplicado a ti, ni para esclavizarte, puesto que la crucifixión de Cristo ha sido aplicado a tu vida.
6.     El pecado actúa mediante tu carne, mediante tu "YO" (Romanos 7:14,18). El "YO" no puede dominar el pecado, porque el "YO" es el vehículo del pecado.  Pero si el "YO" ha muerto ya con Cristo, entonces ¡es otra cosa!
7.     La primera cosa es saber, sin ninguna duda, y contra toda evidencia, que tu carne ya ha sido crucificado juntamente con Cristo, y que tu has sido liberado de la carne y del pecado.
8.     ¿Estás dispuesto, ahora, por la fe, a decir: “Yo sé que por la gracia de Dios mi carne ha sido cru­cificado juntamente con Cristo" ?

II.           HAY QUE CONSIDERARSE COMO MUERTE AL PECADO (Romanos 6:11)
1.     Aunque éste parece similar al punto anterior, hay que notar una diferencia muy importante entre saber y con­siderar.  Es como la diferencia entre ver una fiesta y disfrutar de la fiesta.
2.     La palabra traducida por "considerar" en Romanos 6, es una expresión de contabilidad.  Significa hacer una entrada en tus libros.  No puedes hacer una entrada en tus libros de contabili­dad de algo que no existe; de una venta o una compra o una adquisición cualquiera que no haya sido hecho.
3.     Por otro lado, sólo sacas provecho del dinero que tie­nes cuando cuentas con aquello.
4.     Ya sabes que tu viejo hombre, esclavo del pecado, ha muerto con Cristo, y que la vida de Cristo resucitado está en ti con todo su poder. (Romanos 6:4,5,8).  Lo sabes por doctrina, por enseñanza.  ¿Por qué no aprove­charlo ahora, por la fe, contando con aquello?
5.     Si quieres creerlo, puedes decir ahora, por la fe:  "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que vivo ahora en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a si mismo por mí."  (Gálatas 2:20)
6.     En otras palabras, se trata de vivir como si estuviera cierto. Porque lo es.
7.     Es una decisión que tú puedes, y debes, y tienes inte­rés en, tomar en este momento:  la decisión de aceptar por la fe, lo que ya ha sido dado... y creer que lo tienes en seguida.

III.        HAY QUE ENTREGARSE, PRESENTARSE CON SUS MIEMBROS A DIOS (Romanos 6:13; Colosenses 3:5)
1.     No puedes volver a crucificar el "yo". Fue hecho una vez por todos, por Jesucristo.
2.     Una vez aceptado esta verdad, hay que aplicarlo por la fe a diversos aspectos de tu vida.
3.     En la tentación, dices: "Esto es una atracción para mi carne, para mi "yo", pero aquello ha sido crucificado ya, y ¡gracias a Dios, Cristo, que vive en mí, no cae en este pecado, sino lo rechaza!"
4.     Sin embargo, no puedes presentarte, ni presentar tus miembros a Dios antes de aceptar que has sido crucifi­cado con Cristo.
5.     Depende ahora de tu decisión personal.  ¿Quieres vivir según la carne, y tratar de combatir la carne con la carne? ¿o dejarás más bien que Cristo viva y lucha victoriosamente en ti?


Esta vida es la cosa más emocio­nante que hay, y es tuyo ya si la aceptas por la fe.  Es la vida llena del Espíritu de Dios.  La puedes tomar y vivir, a partir de ahora mismo.

Saturday, February 6, 2016

ROMANOS 2 UN JUICIO UNIVERSAL Y JUSTO

ROMANOS 2

UN JUICIO UNIVERSAL Y JUSTO
 (Romanos 2:5, 12)

Mas por tu dureza, y tu corazón no arrepentido, atesoras ira para ti mismo, para el día de la ira y de la manifestación del justo juicio de Dios,...
Porque todos los que sin ley pecaron, sin ley también perecerán, y todos los que en la ley pecaron, por la ley serán juzgados. 

Una cuestión que preocupa a muchas personas es la del juicio de Dios.  Puesto que al hombre le gusta poner a Dios en su propio molde, él mismo se decide sobre cuál base juzgará Dios al mundo.  Luego, se conforma a sus propias ideas en vez de dejarse transformar por la Palabra de Dios.  Muchas personas dicen: "Dios no juzga a nadie, porque él es amor".  Lo que quieren decir es que un dios bonachón según su imagina­ción no juzgará a nadie, pero el Dios de la Biblia, el Dios viviente, y verdadero, sí que juzgará a los hombres.  No se trata de que no les ama: él mismo proveyó un medio de escapar al juicio: Jesucristo.  Si los hombres pasarán al juicio, es que no habrán querido saber nada del Salvador que Dios proveyó.  Quizá habrán dicho que creen en Jesucristo como Salvador, pero era un Jesucristo de sus imaginaciones en vez del Jesucristo de la Biblia.  El segundo capítulo de Romanos nos muestra quién será juzgado, y en cuál base.  Nos muestra también la justicia del juicio de Dios.  Seguramente nos podremos ver en algún lugar del capítulo.

I.    DIOS JUZGARÁ AL HOMBRE PORQUE EL HOMBRE ES INEXCUSABLE
1.                  Sabe mejor, porque juzga a los demás (v.1).
2.                  No se arrepiente, a pesar de la paciencia de Dios (v.4)
3.                  Añade un pecado sobre otro, haciéndose cada vez peor.
4.                  Peca con un espíritu de rebelión deliberado.
5.                  ¿Tratas de hacer excusas por tus pecados? Eres sin excusa.

II.  DIOS JUZGARÁ AL HOMBRE QUE NO CONOCE LA LEY DE DIOS
1.                  ¿Podemos decir que no lo sabíamos?  ¿verdaderamente?
2.                  ¿Qué hacer de los que no lo saben?  Eso no te concierne, si tú lo sabes.
3.                  Juzgados por sus conciencias (v.14-15).
4.                 Juzgados por todas maneras porque Dios lo dijo.  Como las leyes de circulación: si no conoces una ley, no impide que te multen.
5.                  El hecho que condenas una acción que otro hace contra ti demuestra que sabes que es mala acción si tú lo haces (v.1).

III.  DIOS JUZGARÁ AL HOMBRE QUE CONOCE SU LEY  (v.12b)
1.                  Por conocerla, es aun más culpable, o responsable
2.                  Y los que estamos aquí, ¿no somos responsables por mucho conocimiento?
3.                  La ley condena a aquellos que no obedecen perfectamente (Gá. 3:10)
4.                  Fallando en un detalle fallas en toda la ley (Stg. 2:10).  Como una cadena en que se rompe un solo eslabón.
5.                  La certidumbre de juicio
6.                  Se trata de un juicio severo de quienes profesan la religión (v.17-24)  

IV.   DIOS JUZGARÁ LAS ACCIONES SECRETAS DE LOS HOMBRES (v.16)
1.                  Algunos no pecan abiertamente
2.                  No se ve, entre nosotros, por ejemplo, la borrachera, o la fornicación
3.                  Pero lo que el hombre no ve, Dios puede ver
4.                  Tus palabras dañosas,  tus pensamientos
5.        Prefieren las tinieblas a la luz porque sus obras son malas (Jn. 3:19-20).  No hay que sorprenderse de que mucha maldad no parezca.



V  LA NECESIDAD DE UNA CIRCUNCISIÓN DE CORAZÓN EN VISTA DEL JUICIO (v.25-29)
1.                  La solución no es un acto exterior más (como el bautismo: no es la solución, es señal de la solución)
2.                  Cristo es la solución (pagó la deuda, y dio un nuevo corazón)
3.                  Nuevo Nacimiento: la condición para ser aceptado por Dios (Jn. 3:3-7)


¿Qué harás?  Cristo te manda arrepentirte y creer en lo que él ha hecho por ti.  Su orden está acompañado de una promesa: la salvación, el perdón, la vida eterna. ¿No quieres venir a él ahora y dejar tus pecados a sus pies?