Monday, March 10, 2014

Génesis 11:1-9 El deseo de hacerse un nombre


Génesis 11:1-9
El deseo de hacerse un nombre

Algunos creen que Dios tenía objeción a la idea que los hombres construyeran una torre.
Otros creen que Dios temía que los hombres pudieran, en efecto, alcanzar el cielo con una torre e inmunizarse contre el juicio!
Se interpreta que la intención de la torre era un lugar en que se pudieran escapar de un diluvio universal.

Cuando vemos la intención del proyecto, entendemos que no tenía nada que ver con esas ideas.

Entonces, ¿Qué aprendemos de todo esto para nosotros?

I.       Debemos evitar hacer cosas por orgullo (Pr. 16:18)
1.      Los constructores de la torre querían mostrar el poder del hombre en su orgullo.
2.      “Han comenzado la obra, y nada les hará desistir…” (11:6)  NVI: “Todo lo que se propongan, lo podrán lograr”
3.      Es la imagen del hombre hoy. Es cierto que Dios ha dado inteligencia a los hombres, y prácticamente no hay límites a lo que los hombres puedan conseguir en la tecnología, en potencia.
4.      Pero el orgullo del hombre lo hace caer abajo.
5.      Nuestro orgullo también puede causar nuestra pérdida.
6.      El orgullo del hombre se enaltece contra Dios.  Es como decir: “Yo soy Dios, no necesito nada más.”
II.    Debemos evitar la desobediencia (Mt. 7:21)
1.      “… por si fuéramos esparcido sobre la tierra” v.4  NVI: “Evitaremos ser dispersados por toda la tierra.”
2.      Dios había ordenado: “Fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra” (9:1)
3.      Ellos pensaban frustrar el plan de Dios.  El hombre siempre ha querido hacer exactamente lo contrario de lo que Dios dice.
4.      Hoy en día es igual: lo que Dios dice, el hombre quiere hacer lo contrario. Y hasta nosotros como creyentes también podemos tener dificultad en someternos a la voluntad de Dios. Siempre pensamos que tenemos una mejor idea que Dios!
III. Debemos cuidarnos de buscar a otro Dios u otra solución espiritual (Ex. 20:3)
1.      “Una torre, cuyo cúspide llegue al cielo…”
2.      ¿Qué es lo que querían conseguir? 
a)      Algunos pensaron que era una manera de ponerse tan alto ¡que podrían evitar otro diluvio universal!
b)      Otros han pensado ¡que pensaban poder subir hasta el cielo para poder intimidar a Dios!
c)      La realidad: se trataba de una cúspide que podía mirar hacia el cielo. Era una torre para observar las estrellas para poder predecir los tiempos.  El primer intento de astrología.  Querían hacer su propia religión, su primera espiritualidad.  Sabemos que en Babel, o Babilonia, hubo un centro importante de astrología.
d)     El hombre siempre está buscando otra religión, otro Dios, nuevas supersticiones, para evitar someter sus vidas a Dios. Eso nunca cesa.
IV. Debemos cuidarnos de buscar nuestro propio camino hacia Dios  (Jn 14:6)
1.      “Hagámonos un nombre”
2.      “nombre” = “sem”
3.      9:26 “Bendito por el Señor mi Dios sea Sem, y sea Canaan su siervo. Engrandezca Dios a Jafet, y habite en las tiendas de Sem.”
4.      Entonces, querían hacer su propio “Sem”; su propio “nombre” por el cual podrían ser salvos.
5.      Hoy en día también cada cual quiere producir su propio modo de salvación. El nombre de Jesús no basta.  En su orgullo el hombre quiere intentar ser escogido de otra manera.  Quieren acercarse a Dios conforme a sus propias condiciones.  Hechos 4:12  “No hay otro nombre bajo el cielo…”

No podemos acercarnos a Dios con nuestras propias condiciones: debemos someternos a las suyas.  En todo, debemos estar dispuestos a humillarnos para saber lo que Dios quiere que hagamos, et cómo quiere que lo hagamos.


 [L F1]Predicado en verano 2009 Chiboug ‘ culto en español

Sunday, March 9, 2014

LA FE DE NOÉ He. 11:7; Génesis 6:6-8; 12-14; 7:1-5; 15-24; 8:13-22


LA FE DE NOÉ 

He. 11:7

Génesis 6:6-8; 12-14; 7:1-5; 15-24; 8:13-22


En este relato, aprendemos varios principios:

1.                  El justo juicio de Dios sobre el pecado
2.                  La gracia de Dios para con el hombre por la fe
3.                  La protección de Dios para los suyos
4.                  La promesa de Dios para la tierra

I.       Dios tiene un juicio justo contra el pecado
1.      Dios es santo, justo, y amor
2.      El pecado contra cualquier de estos principios es pecar contra Dios
3.      El hecho que Dios es amor no significa que tolera cualquier cosa.
4.      Es una imagen del juicio final: porque habrá un juicio final sobre toda la tierra. Cada uno tendrá que responder ante Dios del bien o del mal que haya hecho en sui cuerpo. (II Co. 5:10)
5.      Un juez humano que cerrara los ojos ante un crimen sería considerado como un juez corrupto. Dios no es un juez corrupto.
II.    Dios hace una diferencia entre el malo y el justo
1.      Noé caminaba con Dios (igual como Enoc) v.9
2.      ¿Era Noé perfecto en el sentido que nosotros lo entenderíamos? No.  Pero fue considerado justo por su fe. He. 11:7
3.      Fue la gracia de Dios que le puso aparte de los demás (6:8)
4.      ¡Un solo hombre en toda la tierra halló gracia ante Dios!
5.      Imagínense cómo sería si nadie quería saber nada de Dios, y estuviera usted solo en su convicción. Sería difícil, ¿no?
6.      Hoy también, la única manera de hallar gracia ante Dios, es por la fe.
7.      Esta fe se traduce en obediencia.  Noé en cuanto  la construcción del arca; nosotros en tantas otras maneras. (El dilema de la fe y las obras).
8.      Dios no trata a todos los suyos igual.  Enoc caminó con Dios y Dios lo llevó.  Noé caminó con Dios, y Dios lo hizo ver y vivir el juicio sobre los hombres. Y tuvo que seguir viviendo después.
III. Dios es fiel, y protege a los suyos a través del juicio. (8:1)
1.      Dios “se acordó” de Noé.
2.      También “se acordará” de los suyos hoy en día.  Nos guardará al día del juicio.
3.      Noé y su familia tuvieron que sentir el furor de la tormenta, tuvieron que estar encerrado en el arca todo aquel tiempo, pero fueron guardados del juicio.
4.      El creyente hoy tiene que vivir las dificultades de lo que pasa en el mundo, pero eso no quita que está guardado en la familia de Dios.
IV. Dios prometió no volver a destruir la tierra por un diluvio. (9:13-17)
1.      El final vendrá sólo con el juicio final. Y aun entonces habrá una nueva tierra y nuevos cielos, dice la Biblia.
2.      Eso implica un pacto particular con Noé y su familia.
3.      El arco iris no era una invención del momento, sino una consecuencia natural de ciertas cosas: el agua que evaporaba en el aire, y el sol que brillaba á graves de aquello. Dios lo utilizó para ilustrar la permanencia de su pacto:  Igual como el arco iris seguiría apareciendo, su pacto seguiría siendo vigente.


La lección en eso para nosotros:
Dios es fiel, hace lo que dice;
Dios, aun siendo amor, tiene límites a su paciencia;
Tenemos que caminar con Dios aun cuando estemos solos a hacerlo, y aun cuando no vemos la recompensa de ello.


 [L F1]Predicado en verano 2009 Chiboug ‘ culto en español

Saturday, March 8, 2014


CAMINANDO CON DIOS 

GÉNESIS 5:21

Vivió Enoc sesenta y cinco años, y engendró a Matusalén. Y caminó Enoc con Dios después que engendró a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Enoc trescientos sesenta y cinco años. Caminó, pues, Enoc con Dios y desapareció, porque lo llevó Dios.”
            En el capítulo 6, aprendemos también que “Noé… caminó con Dios” (v.9).  Los dos, tanto Enoc como Noé, llevan el testimonio de Hebreos 11 de que eran hombres de fe.
            No sabemos mucho de la vida de Enoc.  Seguramente cuidó de sus animales, tuvo cuidado de su familia,… en otras palabras habrá llevado una vida muy normal y corriente, salvo que caminó con Dios, lo que hace de su vida una vida extraordinaria.  Fueran lo que fueran sus responsabilidades, tuvo una conversación continua con Dios. Le expresó a Dios sus alegrías, sus penas, sus confusiones, y la responsabilidad que sentía para sus hijos.  Caminó con Dios.
            Ser el único que toma ciertas posiciones es difícil. El estar solo con ciertas convicciones, o ser el único que no participa en ciertas cosas, para muchas personas, intimida bastante. ¿Cómo te afecta a ti? ¿Sientes, a veces, que te comprometes con el mundo, siguiendo sus actividades, sólo para no ser el único distinto? Enoc seguramente conoció esta dificultad, pero él venció. El nombre “Enoc” significa “entregado”. Parece que empezó a caminar con Dios a la edad de 65 años, cuando nació Matusalén. Quizá antes no era muy entregado, pero lo llegó a ser. Se entregó al Señor, y empezó a andar por la fe.

I.              Enoc caminó fielmente con Dios durante muchos años.
1.                 Lo que buscamos en un héroe de la fe son grandes hazañas. Lo que vemos en Enoc, es simplemente que “caminó” con Dios. No se menciona ninguna “hazaña” en su vida. No importa lo que hagas en la vida con tal de que “caminas con Dios”. Porque si “caminas con Dios”, harás las cosas que Dios quiere que hagas.
2.                 Una decisión momentánea es una cosa; la perseverancia es otra.
3.                 A veces emprendemos un andar con el Señor, pero fácilmente flaqueamos.
4.                 Enoc no flaqueó durante 300 años.  Hace 300 años, España estaba todavía haciendo descubrimientos en América, luchando para impedir que los ingleses y los franceses les arrebataran Norteamérica.
5.                 Puede parecer fácil andar cerca del Señor en medio de una excitación espiritual, pero esa excitación no dura para siempre.
6.                 Ahora bien, caminar con Dios todos aquellos años no significa estabilidad, o estar estancado. “Caminar” implica “progresar”. Es seguro que Enoc siguió creciendo en madurez espiritual.
7.                 El Señor es capaz de guardarnos hasta el fin (Fil. 1:6; 2 Ti. 1:12).
II.           Enoc caminó con Dios aun estando solo.
1.                 El mundo pre-noáica estaba completamente alejado de Dios.  Fue uno de los tiempos más terribles de la historia: el mundo estaba librado a toda clase de iniquidad.  ¡El único remedio entonces, es caminar con Dios!  Igual como hoy en día.
2.                 Ya con el nacimiento del hijo de Enoc, Matusalén, Dios había decidido destruir la tierra mediante un diluvio universal. (su nombre significa: “Cuando muere, eso ocurrirá”).
3.                 Enoc vivía en una sociedad bastante desarrollada. Ya se había producido instrumentos de música: había productos de bronce y de hierro; barcos, arte, etc. En medio de este mundo bastante desarrollado, y satisfecho de sí, Enoc andaba con Dios - ¡solo! – “¡uno más Dios es igual a una mayoría!”
4.                 Sin duda acusaron a Enoc de ser “estrecho”, o “cerrado”, y “pasado de moda”.
5.                 Hay creyentes que se quejan de estar solos al andar con el Señor.
a.                  Es verdad que se necesita comunión fraternal
b.                 Hay que intentar aprovechar todas las oportunidades posibles.
c.                  Un trozo de carbón ardiente, cuando está sola, se apagará.
6.                 Pero alguien que está verdaderamente fundado en el Señor, sabrá caminar a solas  también, cuando sea necesario. (¡pero no escogerá esa opción!)
7.                 A veces hay que permanecer fieles en la obediencia al Señor, aun cuando los demás hermanos en la fe no ven necesaria tal obediencia.
8.                 La tendencia de hacer como vemos hacer a los demás: si otros creyentes hacen cosas que no aprobamos, a lo largo, acabamos haciendo lo mismo. Pero no debe ser así.
III.        Enoc caminó con Dios – implica una relación con Dios.
1.                 Lo que Dios más quiere con nosotros es una buena relación.
2.                 “Amarás al Señor tu Dios….”
3.                 Para caminar con Dios, debemos mantenernos al paso sin correr por delante, ni quedar atrás.  Mientras lo hacemos, hablamos con el Señor, le escuchamos, y disfrutamos de su presencia.  Confiamos en su guía para el futuro que no vemos. No es sólo la destinación que importa, sino el viaje que hacemos juntos.
4.                 Debemos examinarnos a saber si nuestro caminar es sólo “en Dios”, es decir, una religión perfecta, pero sin relación, o si es un caminar “con Dios”, es decir una relación, una amistad, con Dios.
5.                 Siempre respetando, pero dejando de limitarnos a, una lista de normas y detalles, esforcémonos a desarrollar una relación de amistad con Dios, en la cual podremos hablar libremente con él, y oír su voz en nuestro corazón.
IV.        Enoc caminó con Dios y Dios lo llevó.
1.                 Al caminar con Dios hay un fin.
2.                 Al caminar con Dios no hay fin.
3.                 El “fin” de Enoc era debido a su fe.
4.                 Si perteneces a Dios, tú también serás trasladado al Cielo: sea después de tu muerte, sea antes.  1 Ts 4:13:ss; 1 Co. 15:51-52.

¿Cómo es tu caminar con Dios? ¿Estás dispuesto y capaz de tomar posiciones solo, frente a la indiferencia, a la oposición, o al desprecio de los demás? ¿Estás dispuesto a seguir al Señor aunque a nadie le importa lo que hagas? Es lo que eres cuando estás solo, lo que decide lo que eres en la realidad.


 [L F1]Predicado en verano 2009 Chiboug ‘ culto en español

Friday, March 7, 2014


¿QUÉ ERES TÚ PARA TU HERMANO?

Génesis 4:9

¿Dónde está… tu hermano? … No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?
Caín demostraba la indiferencia en cuanto a la suerte de su hermano.
¿Cuál es nuestra responsabilidad, como cristiano, como miembro del cuerpo de Cristo, como hermano o hermana, hacia los demás?

En primer lugar, ¿por qué fue tan importante el contenido de la ofrenda? ¿Por qué habría que discriminar entre la ofrenda de Caín y la ofrenda de Abel?
A)               El imagen del sacrificio futuro de Jesús
B)                La importancia de la humildad de saber que sus propias obras no podrían ser aceptables
C)                La importancia de la fe que Dios mismo proveerá el sacrificio perfecto, que sería aceptable.

Ahora, miremos a los peligros para el creyente:

I.              El peligro de ser despreocupado en lo que concierne a nuestro hermano
1.                 En el caso de Caín, era simulado
2.                 Despreocupado  = insensato  Ef. 5:15
3.                 Despreocupado – en cuanto a su condición espiritual
4.                 El hecho de ser despreocupado no impide de hablar de la persona a otros
II.           El peligro de mostrar maldad hacia el hermano
1.                 Para Caín, eso fue al extremo
2.                 Por envidia, o por venganza Fil. 2; Ro. 12:17-19
3.                 Nuestra membresía en la iglesia nos compromete a abstenernos de eso
4.                 Es posible tener una malicia silenciosa
5.                 ¿Hacia cuál hijo de Dios mostró malicia Jesús? (1 P. 2:22-25)
III.        El peligro de ser una piedra de tropiezo para tu hermano
1.                 Caín, el mayor, fue una mala influencia
2.                 Es el contrario de querer edificar Ef. 4:29
3.                 Lo que puede hacer vuestra conversación: negativo Sal 141:3
4.                 Lo que puede hacer vuestra conversación:  POSITIVO
5.                 Después de que un cristiano ha estado contigo por algún tiempo, ¿será más cerca del Señor, más fiel, más feliz como cristiano, más una ayuda para otros?  Eso es tu responsabilidad.  Gá 6:2

Así, aun si como creyentes pensamos que no tenemos nada que temer en nosotros mismos en cuanto al pecado de Caín, eso no quita que tenemos mucho que aprender de esta situación. Tenemos que estar en guardia.  Porque todas las historias de las Escrituras están allí para ejemplo nuestro.

¿Por qué habría que discriminar entre la ofrenda de Caín y la ofrenda de Abel?
A)               El imagen del sacrificio futuro de Jesús
B)                La importancia de la humildad de saber que sus propias obras no podrían ser aceptables
C)                La importancia de la fe que Dios mismo proveerá el sacrificio perfecto, que sería aceptable.
¿Has puesto tu confianza en el Señor Jesús para tu salvación? ¿O estarías siguiendo tu propio camino, salvándote a tu propia manera? Porque este último será desastrosa.


 [L F1]Predicado en verano 2009 Chiboug ‘ culto en español

Thursday, March 6, 2014

EL PODER DEL PECADO[L F1] GÉNESIS 3:1-19

EL PODER DEL PECADO[L F1] 

GÉNESIS 3:1-19

¿Has pensado alguna vez que habría sido maravilloso si sólo Adán y Eva nunca hubieran pecado? Si sólo hubieran obedecido a Dios en Edén! El único problema es que ellos eran representantes nuestros. Hicieron exactamente lo que habríamos hecho nosotros. Por esta razón pecaron. Eran nuestros padres en un sentido muy real. Pero, ¿por qué pecamos? ¿Cómo podemos resistir al pecado? Reconocemos el poder del pecado, y de las tentaciones, y nos cuesta terriblemente no sólo resistir, sino reconocer que podemos resistir. Pero estamos llamados a resistir al pecado. Cada creyente debe resistir al poder del pecado, reconociendo las verdades básicas que aprendemos en Génesis 3:1-9.
I.              Reconociendo la sutilidad de las tentaciones
1.                 Si no pareciera atractiva no sería una tentación
2.                 El pecado a menudo viene disfrazado de buenas intenciones
3.                 Generalmente cuando haces algo mal, te estás justificando en alguna manera: “es con buena intención”, o “en mi caso es justificable”, o “No es nada importante”.
4.                 Pero es importante, y la desobediencia nunca es justificable.
II.           Reconociendo la fuente de las tentaciones
1.                 El diablo
a.                  El enemigo de Dios
b.                 El enemigo de nuestras almas
2.                 Reconociendo la maldad de las tentaciones
a.                  Viene con el propósito de destruir todo lo bueno y todo lo hermoso
b.                 El pecado va en contra de todo lo que es amor, paz, etc.
3.                 Reconocerlo es enfrentarse a él  Stg 4:7
III.        Reconociendo el resultado del pecado
1.                 Muerte Ro. 6:23
2.                 Tristeza
3.                 Condenación
4.                 Irreparable
5.              Cuando pecamos nos hacemos esclavos del pecado. Es fácil hacerse esclavo: pero no se puede liberar tan fácilmente luego.
IV.        Reconociendo la posibilidad de no pecar  (He. 4:14-16)
1.                 Tenemos un sumo sacerdote que está a nuestro lado.
2.                 Cierto que todos pecan, y no llegamos a un punto en la vida cristiana en que nunca pecamos. Pero ante una tentación de pecar tenemos que reconocer que no estamos obligados de pecar.
3.                 Es nuestra elección de presentar nuestros miembros al pecado o no (Ro. 6:13)
4.                 No dejar reinar el pecado (Ro. 6:12).  Porque si elegimos de desobedecer a Dios en un asunto cualquiera, nos estamos haciendo esclavos del pecado. Nos estamos entregando al pecado para que domine sobre nosotros.
5.                 El pecado no ha de enseñorearse de nosotros, porque somos muertos al pecados y vivos para Cristo (Ro. 6:14; 6:6, 11)

Cristo murió en la cruz para destruir las obras del diablo, para romper el poder del pecado (1 Juan 3:8b).  Primero, mediante la sangre de la cruz, rompió el poder del pecado de condenarnos. Destruyó el acta de condenación sobre nosotros. Pero destruyó también todo el poder de Satanás. El diablo no puede “hacernos pecar”. Somos “más que vencedores por medio de aquel que nos amó” (Ro. 8:37).


 [L F1]Predicado en verano 2009 Chiboug – culto en español

Tuesday, March 4, 2014

MATEO 28:18-20 EL ENCARGO


MATEO 28:18-20

EL ENCARGO


Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.  Por tanto id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.”

A veces oìa comentarios como el siguiente: “Aquí en España, la obra va muy despacio.  No se puede esperar grandes números de conversiones”.  Y a veces tengo la impresión de que esto es una excusa, o una cobertura, del hecho de no evangelizar.  ¿Es el español hecho de una manera distinta del suramericano, o del francés, o del inglés, o del africano?  No lo creo.  En todo lugar hay la dificultad de que el hombre es terco, pecador, y  rebelde a Dios; de que Satanás se opone al evangelio, y hace todo para que los creyentes no evangelicen; de que las personas son más interesadas en beneficios materiales inmediatas que en lo espiritual.  Pero también, en todos los lugares tenemos la ventaja de que el Espíritu Santo obra en los corazones, de que tenemos la Palabra de Dios que es verdad, y de que Cristo ha cambiado vidas, lo que proporciona una prueba importante para apoyar la evangelización.

Según el versículo 16, Jesús hablaba directamente a los once.  Algunos han sugerido que el gran cometido era únicamente para ellos, y por eso no hay que bautizar hoy en día.  Pero Jesús dice: “enseñándoles (a los discípulos) que guarden todas las cosas que os he mandado…”  Por tanto, este mandato se perpetúa a través de todos los discípulos, ya que ellos tendrán que hacer lo mismo que los once tuvieron que hacer.  En la misma manera vemos que el mandato de evangelizar está extendido a todos los discípulos.

En Hechos 1:8, vemos el propósito para la recepción del Espíritu Santo:
Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”. 
¿A quién hablaba Jesús?  Según el versículo 15 se dirigía a los que obedecieron al mandato del versículo 5 de no ir de Jerusalén, sino de esperar la venida del Espíritu Santo, eran alrededor de ciento veinte.  Estos recibieron el Espíritu Santo, y, por tanto, fueron capacitados para ser testigos.  Según Hechos 1:15, no eran 11, sino 120.  Pero ¿a quién más se aplicó esa promesa/mandato?  En Hechos 11:15, en casa de Cornelio, Pedro contará que “cuando empecé a hablar, cayó el Espíritu Santo sobre ellos también, como sobre nosotros en el principio”.  Todos recibieron el Espíritu Santo en la misma manera.  No hay enseñanza que indica que ciertos dones tienen que acompañar siempre la recepción del Espíritu Santo, pero una cosa está clara: que la recepción del Espíritu Santo es siempre para que seamos testigos de Jesucristo: testigos que hablan de él en todas partes.

Vemos cómo los primeros creyentes obedecieron al Gran Cometido, cada uno a su manera.  En Hechos 11:19, leemos:
“Ahora bien, los que habían sido esparcidos a causa de la persecución con motivo de Esteban, pasaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, no hablando a nadie la palabra, sino a los judíos.  Pero había entre ellos unos varones de Chipre y de Cirene, los cuales, cuando entraron en Antioquía, hablaron también a los griegos, anunciando el evangelio del Señor Jesús”.
En este texto vemos varias maneras en las cuales cumplieron el Gran Cometido que Jesús hizo en Mateo 28:19-20. 
lalaounteV   “hablar” en el sentido de charlar entre vecinos, chismear (¡hay buenos chismes!)
euaggelizomenoi “anunciar, proclamar el evangelio”.
Otra manera en que cumplieron el mandato como iglesia en Jerusalén fue formando piña para el evangelismo público: Hechos 2:45 “perseverando unánimes cada día en el templo”;  5:12 “todos unánimes en el pórtico de Salomón”  (En el contexto es obvio que era el lugar para proclamar el evangelio en público.  Ya que no usaron altavoces, ¡no fue necesario pedir permiso!)

I   Como creyentes, somos testigos que han visto la gracia de Dios
1)             La hemos experimentado personalmente (Ef. 1:6; 2:8-9)
2)             La hemos visto expuesta en las Escrituras
3)             La hemos visto manifestada en la vida de otros
4)             Si la hemos visto es normal que la admiramos
5)             Si la hemos experimentado, es normal que seamos sumamente agradecidos
6)             Si la hemos entendido es normal que vemos la necesidad de los demás de experimentarla también.
7)             ¿Qué impacto tiene la gracia de Dios en tu vida?  ¿Se puede notar que la has visto, experimentado, y entendido hasta cierto punto?  Si no, te aconsejo que la busques en la presencia de Dios, por la fe.
II Como testigos, hemos de declarar lo que hemos visto (Hechos 4:20 “porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído”).
1)             Un testigo está obligado a declarar ante el juez.
i                Ninguna excusa le permite mantener silencio.
ii              Si no habla, es considerado un desacato al tribunal.
iii            Además, el silencio del testigo permitirá que se haga una injusticia.
2)             El que ha experimentado la gracia de Dios tiene la obligación de hablar de ella a otros.
i                Es una obligación legal ante Dios.
ii              Es una obligación moral ante los hombres.
3)             Quizá no eres un evangelista, en el sentido que no tienes ni el don ni la vocación especial.  No tienes que sentirte culpable por eso.  Pero eres un testigo, y si no hablas, sí que tienes que sentirte culpable.  Pero que sea una culpabilidad que te empuje a hablar.
III   Como testigos que ya han hablado, queremos demostrar la veracidad de lo que decimos (Hechos 3:16 “Y por la fe en su nombre, a éste, que vosotros veis y conocéis, le ha confirmado su nombre; y la fe que es por él ha dado a éste, esta completa sanidad en presencia de todos vosotros”).
1)             Cualquier testigo ante el tribunal aumenta mucho el valor de su testimonio si puede aportar pruebas: lo que se llaman a veces “piezas de convicción”.  Por ejemplo, si el testigo de un crimen es un policía, puede ser que aporte un arma con las imprentas digitales del acusado.
2)             Pedro y Juan tuvieron como prueba visible la sanidad de aquel hombre cojo.  ¡Fue todo una prueba visible!
3)             Eso fue obra de Dios.  Si tú ves a Dios sanar a alguien de manera dramática, también puedes utilizar eso como prueba para apoyar tu testimonio.  Pero si no ves eso, tienes que ver cuál otra cosa Dios está haciendo. 
i                Puedes demostrar cómo Dios está obrando en la vida de otra persona, cambiando su manera de ser. 
ii              Pero lo más eficaz es demostrar lo que Dios está haciendo en tu vida, cuando él te libera de tus malos hábitos y te da amor hacia los demás.
4)             Tenemos que pedir al Señor que opere cambios en nuestras vidas, cambios que demuestren el poder de su gracia.
IV La decisión del “jurado”, aquellos que oyen nuestro testimonio, no depende de nosotros (1 Co. 3:6)
1)             Igual como en el tribunal, el testigo no puede garantizar la reacción del jurado, tampoco nuestro testimonio puede cambiar necesariamente la decisión que tomarán nuestros oyentes cuanto a Jesucristo.
2)             Los que oyeron el testimonio de los 120 tomaron decisiones variadas.  3.000 se arrepintieron en aquel día, pero los demás permanecieron en sus pecados.  Y no fue por falta de pruebas.
3)             Sin embargo, los 120 consiguieron una iglesia como consecuencia de su testimonio.
4)             Esteban, por otro lado, consiguió el martirio.
5)             ¿Qué conseguirás tú con tu testimonio?  ¿Qué algunos se convierten?  ¿Qué se ríen de ti? ¿Qué te rechacen? ¿Qué respeten tu fe?  Esto no lo sabemos hasta que lo probemos. Pero tampoco importa.  Es decir, debe importarnos que la gente se convierta o no, pero no es de nuestra incumbencia; no es nuestra decisión.  Cada uno será responsable por sus propias decisiones.  Tú serás responsable por haber sido un testigo fiel, que no mantiene su fe y su salvación escondida debajo de la almohada.

                        Lo importante en todo esto, pues, es que eres un testigo.  No es que deberías ser un testigo, sino que lo eres.  Eres un testigo de la gracia de Dios.  Has visto, oído, y experimentado.  Puede ser que eres un testigo que dice la verdad, o que seas un testigo silencioso, que deja que el mundo vaya por su marcha, que los individuos vayan hacia el infierno, sin tu intervención.  Yo no podré cambiar esto, ni nadie más.  Tú tendrás que vivir, sin embargo, con las consecuencias de no intervenir cuando habrías podido intervenir.  ¿Te puedes imaginar ante el trono eterno, viendo a algún conocido siendo condenado eternamente, y este conocido te mirara con reproche, preguntando, en su angustia: “¿Por qué no me lo advertiste?”?  Sólo este pensamiento debería ser suficiente para que el creyente más tímido encuentre alguna manera de compartir su fe.


CONCLUSIÓN



Como hemos dicho al principio de este estudio, el Evangelio de Mateo es un libro rico en materia para el predicador.  Gran parte del Evangelio consiste en las palabras del predicador por excelencia, Jesús mismo.  De él podemos aprender cómo comunicar tanto con los creyentes, como con la muchedumbre que no sabían qué creer.   Jesús comunicó a veces con preguntas que estimulaban el pensamiento serio, a veces con afirmaciones chocantes (como cuando habló de la destrucción del templo), a veces con alusiones a la naturaleza, y a veces con relatos, que fueran inventados o ciertos, no lo sabemos.  Pero estos relatos y alusiones servían para ilustrar las grandes verdades eternas en una manera que captaba la atención de la gente.  Porque Jesús sabía que la verdad más sublime no servía a nadie si no era comunicado en una manera que la gente escuchara y, además, captara el sentido y la aplicación de ello.

Si el predicador encuentra algo útil en estos esquemas, que los utilice con toda libertad.  Pero le aconsejo que intente hacer su propio esquema primero, para poder estar seguro de haber digerido bien el mensaje que tiene que predicar.  Si, después de ello, prefiere utilizar uno de mis esquemas, o, mejor, una parte de uno de mis esquemas (adaptándolo a su propio estilo), pues, ¡adelante! ¡y que el Señor te bendiga!



John Francis