Saturday, February 27, 2016

Romanos 6_1-14 Siendo lleno del Espíritu Santo

SER LLENO DEL ESPÍRITU SANTO
Leer Efesios 5:18; Colosenses 2:6; Romanos 6:1-14

Creo que cuando hablamos de la plenitud del Espíritu Santo, eso es sinónimo con expresiones bíblicas tales como "caminar en la luz", "andar por la fe", "caminar en él", estar "en comunión con Dios", etc. 

Cada cristiano debe entrar, por la fe, en la vida llena del Espíritu Santo, por las razones siguientes: porque es un mandamiento de Dios;  porque es la única manera de triunfar sobre el pecado en su vida; porque es la única manera de servir al Señor.

Cada cristiano tiene interés en entrar, por la fe, en la vida llena del Espíritu para conseguir los resultados siguientes:  para disfrutar plenamente del gozo del Señor y de la vida abundante; para ser un vencedor;  para ver actuar a Dios en su vida y en las vidas de los demás;  para evitar desastres en su vida.

Pero lo mejor es que cada cristiano puede entrar, por la fe, en la vida llena del Espíritu.  Este último es el tema que más nos interesa en este momento.  Por esta razón, proporciono a continuación los apuntes de un sermón que prediqué sobre este tema.

Muchos creen que la plenitud del Espíritu Santo es la expe­riencia ideal, pero que no la pueden conseguir.  Muchos se con­forman con ser vencedores en el cielo, sin serlo ahora en la tierra.  Muchos se conforman con ser perdonados de sus pecados sin ser liberados de sus pecados.

Y , ¿has llegado a la conclusión que para ti, una vida triunfante es imposible?

Cada creyente puede entrar, por la fe, en una vida llena del Espíritu, siguiendo los pasos descritos en Romanos 6:

1)         SABER que todo ya está hecho para ti en la crucifixión y la resurrec­ción de Jesucristo. Romanos 6:6.
2)         CONSIDERARLO como siendo hecho en tu vida: aceptarlo, por decisión personal. Romanos 6:11.
3)         PRESENTAR tu vida en sus varios aspectos a Dios en lo prác­tico, por la fe.  Romanos 6:13; Colosenses 3:5.

El ser lleno del Espíritu es como la salvación.  Para ser salvo, hay que saber que Jesús derramó su sangre por tus pecados.  Luego, hay que considerarlo como tuyo; aceptarlo perso­nalmente. Por último hay que aplicarlo por fe a los varios aspec­tos de tu vida, tus pecados, aprendiendo a de­cir: "Gracias Señor, ya me has justificado de esto, y esto, y esto..."  Es así la plenitud del Espíritu.

I.              HAY QUE SABER QUE TU VIEJO HOMBRE HA SIDO CRUCIFICADO CON ÉL (Romanos 6:6)
1.     No puedes prescindir de la doctrina y de su conocimiento.
2.     Tú no debes tratar de morir al pecado.  Ya está hecho.  No trates de crucificar a tu viejo "yo". Rom.6:2,3,6; Col.3:3,9.
3.     El "yo" es el único obstáculo a la plenitud del Espí­ritu Santo, y el "yo" fue crucificado con Cristo hace 2.000 años, a pesar de las apariencias.  Ya no hay impedimento sino tu propia incredu­lidad o ignorancia.
4.     No es cuestión de convencerte mentalmente mediante la concentra­ción o repetición de ciertos versículos, sino SABERLO, ESTAR ENTERADO, y descansar en este conocimiento.
5.     El pecado no tiene ningún poder sobre ti, ni para con­denarte, puesto que la sangre de Cristo se ha aplicado a ti, ni para esclavizarte, puesto que la crucifixión de Cristo ha sido aplicado a tu vida.
6.     El pecado actúa mediante tu carne, mediante tu "YO" (Romanos 7:14,18). El "YO" no puede dominar el pecado, porque el "YO" es el vehículo del pecado.  Pero si el "YO" ha muerto ya con Cristo, entonces ¡es otra cosa!
7.     La primera cosa es saber, sin ninguna duda, y contra toda evidencia, que tu carne ya ha sido crucificado juntamente con Cristo, y que tu has sido liberado de la carne y del pecado.
8.     ¿Estás dispuesto, ahora, por la fe, a decir: “Yo sé que por la gracia de Dios mi carne ha sido cru­cificado juntamente con Cristo" ?

II.           HAY QUE CONSIDERARSE COMO MUERTE AL PECADO (Romanos 6:11)
1.     Aunque éste parece similar al punto anterior, hay que notar una diferencia muy importante entre saber y con­siderar.  Es como la diferencia entre ver una fiesta y disfrutar de la fiesta.
2.     La palabra traducida por "considerar" en Romanos 6, es una expresión de contabilidad.  Significa hacer una entrada en tus libros.  No puedes hacer una entrada en tus libros de contabili­dad de algo que no existe; de una venta o una compra o una adquisición cualquiera que no haya sido hecho.
3.     Por otro lado, sólo sacas provecho del dinero que tie­nes cuando cuentas con aquello.
4.     Ya sabes que tu viejo hombre, esclavo del pecado, ha muerto con Cristo, y que la vida de Cristo resucitado está en ti con todo su poder. (Romanos 6:4,5,8).  Lo sabes por doctrina, por enseñanza.  ¿Por qué no aprove­charlo ahora, por la fe, contando con aquello?
5.     Si quieres creerlo, puedes decir ahora, por la fe:  "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que vivo ahora en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a si mismo por mí."  (Gálatas 2:20)
6.     En otras palabras, se trata de vivir como si estuviera cierto. Porque lo es.
7.     Es una decisión que tú puedes, y debes, y tienes inte­rés en, tomar en este momento:  la decisión de aceptar por la fe, lo que ya ha sido dado... y creer que lo tienes en seguida.

III.        HAY QUE ENTREGARSE, PRESENTARSE CON SUS MIEMBROS A DIOS (Romanos 6:13; Colosenses 3:5)
1.     No puedes volver a crucificar el "yo". Fue hecho una vez por todos, por Jesucristo.
2.     Una vez aceptado esta verdad, hay que aplicarlo por la fe a diversos aspectos de tu vida.
3.     En la tentación, dices: "Esto es una atracción para mi carne, para mi "yo", pero aquello ha sido crucificado ya, y ¡gracias a Dios, Cristo, que vive en mí, no cae en este pecado, sino lo rechaza!"
4.     Sin embargo, no puedes presentarte, ni presentar tus miembros a Dios antes de aceptar que has sido crucifi­cado con Cristo.
5.     Depende ahora de tu decisión personal.  ¿Quieres vivir según la carne, y tratar de combatir la carne con la carne? ¿o dejarás más bien que Cristo viva y lucha victoriosamente en ti?


Esta vida es la cosa más emocio­nante que hay, y es tuyo ya si la aceptas por la fe.  Es la vida llena del Espíritu de Dios.  La puedes tomar y vivir, a partir de ahora mismo.

Saturday, February 6, 2016

ROMANOS 2 UN JUICIO UNIVERSAL Y JUSTO

ROMANOS 2

UN JUICIO UNIVERSAL Y JUSTO
 (Romanos 2:5, 12)

Mas por tu dureza, y tu corazón no arrepentido, atesoras ira para ti mismo, para el día de la ira y de la manifestación del justo juicio de Dios,...
Porque todos los que sin ley pecaron, sin ley también perecerán, y todos los que en la ley pecaron, por la ley serán juzgados. 

Una cuestión que preocupa a muchas personas es la del juicio de Dios.  Puesto que al hombre le gusta poner a Dios en su propio molde, él mismo se decide sobre cuál base juzgará Dios al mundo.  Luego, se conforma a sus propias ideas en vez de dejarse transformar por la Palabra de Dios.  Muchas personas dicen: "Dios no juzga a nadie, porque él es amor".  Lo que quieren decir es que un dios bonachón según su imagina­ción no juzgará a nadie, pero el Dios de la Biblia, el Dios viviente, y verdadero, sí que juzgará a los hombres.  No se trata de que no les ama: él mismo proveyó un medio de escapar al juicio: Jesucristo.  Si los hombres pasarán al juicio, es que no habrán querido saber nada del Salvador que Dios proveyó.  Quizá habrán dicho que creen en Jesucristo como Salvador, pero era un Jesucristo de sus imaginaciones en vez del Jesucristo de la Biblia.  El segundo capítulo de Romanos nos muestra quién será juzgado, y en cuál base.  Nos muestra también la justicia del juicio de Dios.  Seguramente nos podremos ver en algún lugar del capítulo.

I.    DIOS JUZGARÁ AL HOMBRE PORQUE EL HOMBRE ES INEXCUSABLE
1.                  Sabe mejor, porque juzga a los demás (v.1).
2.                  No se arrepiente, a pesar de la paciencia de Dios (v.4)
3.                  Añade un pecado sobre otro, haciéndose cada vez peor.
4.                  Peca con un espíritu de rebelión deliberado.
5.                  ¿Tratas de hacer excusas por tus pecados? Eres sin excusa.

II.  DIOS JUZGARÁ AL HOMBRE QUE NO CONOCE LA LEY DE DIOS
1.                  ¿Podemos decir que no lo sabíamos?  ¿verdaderamente?
2.                  ¿Qué hacer de los que no lo saben?  Eso no te concierne, si tú lo sabes.
3.                  Juzgados por sus conciencias (v.14-15).
4.                 Juzgados por todas maneras porque Dios lo dijo.  Como las leyes de circulación: si no conoces una ley, no impide que te multen.
5.                  El hecho que condenas una acción que otro hace contra ti demuestra que sabes que es mala acción si tú lo haces (v.1).

III.  DIOS JUZGARÁ AL HOMBRE QUE CONOCE SU LEY  (v.12b)
1.                  Por conocerla, es aun más culpable, o responsable
2.                  Y los que estamos aquí, ¿no somos responsables por mucho conocimiento?
3.                  La ley condena a aquellos que no obedecen perfectamente (Gá. 3:10)
4.                  Fallando en un detalle fallas en toda la ley (Stg. 2:10).  Como una cadena en que se rompe un solo eslabón.
5.                  La certidumbre de juicio
6.                  Se trata de un juicio severo de quienes profesan la religión (v.17-24)  

IV.   DIOS JUZGARÁ LAS ACCIONES SECRETAS DE LOS HOMBRES (v.16)
1.                  Algunos no pecan abiertamente
2.                  No se ve, entre nosotros, por ejemplo, la borrachera, o la fornicación
3.                  Pero lo que el hombre no ve, Dios puede ver
4.                  Tus palabras dañosas,  tus pensamientos
5.        Prefieren las tinieblas a la luz porque sus obras son malas (Jn. 3:19-20).  No hay que sorprenderse de que mucha maldad no parezca.



V  LA NECESIDAD DE UNA CIRCUNCISIÓN DE CORAZÓN EN VISTA DEL JUICIO (v.25-29)
1.                  La solución no es un acto exterior más (como el bautismo: no es la solución, es señal de la solución)
2.                  Cristo es la solución (pagó la deuda, y dio un nuevo corazón)
3.                  Nuevo Nacimiento: la condición para ser aceptado por Dios (Jn. 3:3-7)


¿Qué harás?  Cristo te manda arrepentirte y creer en lo que él ha hecho por ti.  Su orden está acompañado de una promesa: la salvación, el perdón, la vida eterna. ¿No quieres venir a él ahora y dejar tus pecados a sus pies?

Tuesday, January 26, 2016

MISIONES: ROMANOS 1:14-17

MISIONES

ROMANOS 1:14-17



¿Es correcto decir que las misiones en el mundo entero son una opción que cada iglesia debería considerar?  Me parece que no.  Puede sorprenderos.  Pero lo que quiero decir es: No creo que las misiones mundiales son una opción.  Son una parte del programa de muchas iglesias y de muchas denominaciones, por que tienen la convicción de que es una obligación y no una opción.  Creo que eso es en obediencia al mandamiento bíblico.  Por esa razón cuando empezamos una pequeña iglesia en el norte del Quebec hace muchos años, con sólo cuatro familias, pusimos la pequeña cantidad diez dólores por mes en el presupuesto para las misiones al extranjero.  Pero a partir de allí fuimos aumentan­do la aportación para las misiones hasta que llegó a ser una parte muy importante del presupuesto.  Estoy convencido de que cada creyente y cada iglesia debería estar implicado en misiones mundiales por las mismas razones que motivaron al apóstol Pablo en Romanos 1:14-17.

I.          Tenemos una deuda (v.14)
1.         ¿Sabes qué es estar en deuda económica? Puede ser todo un problema.  Para ciertas personas lo es.  Para otros, no.
2.         Tener una deuda significa: tengo una obligación.  He recibido lo que tengo que volver a pagar a alguien.  Todavía no he pagado lo que tengo que pagar.  Hay un límite de tiempo en el cual tengo que pagarlo.  No puedo sentir, de manera legítima, una paz completa hasta que lo haya pagado.
3.         Hay personas que viven en deuda.  Deben dinero y no se preocupan por ello.  Cuando est< casi pagado (vuelven a tomar prestado mucho m<s!  O toman continuamente dinero prestado  para pagar las deudas que tienen.  Viven continuamente al borde de la ruina.
4.         La mayoría de nosotros, si tenemos un sentido mínimo de responsabilidad, nos sentimos bastante incómodos si debemos dinero.  Nuestros pensamientos se fijan en el tema de cómo lo volveremos a pagar.  Trabajamos con el objeto de pagar aquella deuda.  Cuando hacemos nuestro presupuesto anual o mensual o semanal, hacemos planes de cómo vamos a pagar la deuda.  Nos privamos de muchos otros caprichos hasta que la deuda est< pagado.  Eso es normal.
5.         La cosa m<s sabia es no endeudarse económicamente (Romanos 13:8 "No debáis a nadie nada sino el amaros unos a otros").
6.         Pero tenemos una deuda hacia Dios y hacia el mundo.  Hemos oído las buenas nuevas de la salvación.  Puede ser que algunos entre nosotros han sido criados con ella.  Lo debemos a nuestros vecinos, a los de nuestro país, y a las demás naciones del mundo ser implicados en comunicarles el Evangelio en alguna manera.  La gente pregunta si Dios es justo en que algunas personas oyen el Evangelio y otros no.  No se trata de la justicia de Dios, sino de la justicia de su pueblo.  Puede ser que estamos robando el Evangelio del mundo.  ¿Te acuerdas de cómo Jesús hizo que sus discípulos distribuyeran el pan y los peces a los cinco mil?  )Qué pensarías de ellos si hubieran puesto el pan en sus bolsillos para m<s tarde, en vez de distribuirlo?  )No haría sido robar?  Jesús ha puesto las buenas nuevas entre tus manos para que la distribuyeras al mundo.

II.        Somos llamados a estar dispuestos  v.15 "pronto"
1.         Igual como Pablo, somos llamados a estar dispuestos, estar "prontos" a predicar el Evangelio a los demás.  No hace falta que seas un predicador para hacer aquello.  Sólo tienes que estar dispuesto a darlo a conocer.  Dar un folleto evangélico a alguien, o compartir tu fe en una manera tranquila con alguien, y preocuparse de que el Evangelio salga a todas las naciones del mundo.
2.         Deberías estar dispuesto tú mismo a salir al resto del mundo para llevar el Evangelio.  Puede ser que Dios no te llame a ir lejos, pero siempre hay la posibilidad que lo haga.  Por tanto, no hagas juegos con Dios.
3.         Leí una vez un folleto que describía un edificio en llamas, con gente adentro gritando para recibir socorro.  Había un gran grupo de bomberos alrededor, que decían "estoy dispuesto a hacer algo" pero sólo uno u dos hacían algo, lo que no bastaba.  Eso parece extraño, pero es lo que ocurre con la misión a otros países.  El mundo se va al infierno en un tren de Alta Velocidad, y miles de creyentes est<n diciendo: "Estoy dispuesto a ir" pero no van.  Se buscan algún trabajo que paga bien, y cuando alguien les pregunta que ha pasado con su decisión, dicen de una manera muy piadosa: "¡El Señor sólo quiso saber si yo estaba dispuesto!" Y mientras tanto millones se pierden.
4.         El Señor quiere que estés sinceramente dispuesto a ir.  Harás lo que puedas para ir.  )Hasta cuál punto est<s implicado en la tarea de llevar el Evangelio al mundo entero?
5.         Estar dispuesto quiero decir estar voluntario, estar preparado, y estar consciente de que el tiempo es "ahora".  En la misma manera en que dice "Si oyereis hoy su voz, no endurecéis vuestros corazones" y "He aquí ahora el día de salvación", es también ahora el tiempo de actuar para llevar el Evangelio a los demás.

III.       No tenemos ninguna razón para avergonzarnos v.16
1.         Tener vergüenza de algo significa que nos ruborizamos por ello.  Quisiéramos esconderlo, sentimos que es de calidad inferior.  Pablo no tenía vergüenza del Evangelio.
2.         Se ha dicho que si inventas un producto superior a los demás el mundo vendrá a tu puerta para comprarlo.  Pero no es cierto.  Tienes que anunciar tu producto.  La publicidad.
3.         La publicidad es el gran negocio hoy en día. A cada día los negocios te envían información que no has solicitado, y lo ponen en tu buzón de correos.  No tienen vergüenza de sus productos.  Cocacola, Pepsicola, Macdonald's, Pollo Frito Kentucky, luchan para conseguir oportunidades de llevar sus productos a cada país del mundo. Invierten fortunas en ello.  El Evangelio, ¿es inferior a sus productos?
4.         No tendrías vergüenza de mostrar tu nuevo Porche.  ¿Por qué te da vergüenza hablar de tu fe?  ¿Por qué deberíamos ser tan prudentes a la hora de llevar nuestra fe a las demás naciones del mundo?

IV.       El impacto de nuestra implicación misionera es algo incalculable (v.16).
1.         El Evangelio de Jesucristo es "poder".  La palabra griega aquí es "dunamis", de que tenemos la palabra "dinamita".  Ahora bien la dinamita es bastante eficaz.
2.         )Estamos conscientes del impacto del Evangelio en vidas individuales y en naciones?
3.         Si est<s preocupado por la política, la respuesta es el Evangelio.  Si est<s preocupado por el bienestar social de la gente, la respuesta es el Evangelio.  Si est<s preocupado por la justicia, la respuesta es el Evangelio.  Si est<s preocupado por la eternidad de la gente, la respuesta es el Evangelio.  Y m<s que nada, si est<s preocupado por la relación de las personas con Dios, la respuesta es el Evangelio.
4.         M<s que toda otra cosa, el Evangelio es el poder de Dios para salvación de todo aquel que cree.
5.         Puedes pensar que no tienes poder.  Pero el Evangelio es poder, y puedes llevar este poder al mundo.


¿Qué estás haciendo para que el mundo entero oiga el Evangelio durante tu vida?  ¿Estás haciendo tu parte en llevar el Evangelio a la gente de tu región?  ¿Estás dispuesto a ir a otra parte del mundo?  ¿Estás haciendo tu parte para que el Evangelio se predique en cada nación del mundo?  Pregunta al Señor lo que tú puedes hacer hoy para trabajar en pagar tu deuda a los griegos y los no griegos, a los sabios y los ignorantes.  Demuéstrale a él que estás dispuesto, que no tienes vergüenza de su buena noticia de la salvación, y haz tu parte para impactar el mundo con el Evangelio.  Puede ser que tu parte no llegue a los titulares de los periódicos, pero será grabado en la eternidad.

Wednesday, January 13, 2016

ROMANOS 1 LA REVELACIÓN DEL EVANGELIO

ROMANOS 1

LA REVELACIÓN DEL EVANGELIO

Cuando anunciamos el Evangelio, siempre tenemos un libro de texto como base.  Y ese libro es la Biblia.  Cuando el apóstol Pablo anunció el Evangelio, lo hizo en base de lo revelado.  Es lo que estamos llamados a hacer también.  Y probablemente la parte de la Biblia que más se concentra en presentar el evangelio es la Epístola a los Romanos.  El primer capítulo de Romanos nos introduce al tema del Evangelio.

I.          LA REVELACIÓN DEL EVANGELIO EN LAS ESCRITURAS v.1-7
1.         Es una revelación segura, invariable, de Dios
2.         Las doctrinas de los hombres cambian, porque ningún hombre es infalible  Pero la Palabra de Dios no cambia.
3.         Hay acceso a la revelación Bíblica, la revelación segura de Dios, en todas partes.  El hombre es sin excusa.
4.         Es muy peligroso negligir esta revelación (He. 2:2-4)
5.         Es posible saber, puesto que tenemos verdades absolutas - por ejemplo, saber que uno es salvo.  (Jn. 3:16; 1 Jn. 5:13).

II.        LA REVELACIÓN DE DIOS EN LAS VIDAS DE LOS QUE CREEN v.8
1.         Las vidas cambiadas de los que han sido tocado es una revelación (2 Co. 5:17)
2.         La mayoría de la gente ha podido ver alguna evidencia de eso
3.         Los pecados que esas personas han dejado: no son perfectos, pero en principio aborrecen el pecado, sus propios pecados, han tomado posición en contra del pecado, y van deshaciendo de sus pecados poco a poco.
4.         La nueva dirección a sus vidas.  Tienen un nuevo propósito.  Quieren glorificar a Jesucristo.  Este cambio se hizo mediante el poder del Evangelio.  Es el corazón nuevo de Ezequiel 36:26-27.

III.       LA REVELACIÓN PARCIAL DEL EVANGELIO EN LA NATURALEZA v.18-23
1.         Un evangelista se prepara a dar un mensaje sobre la salvación cuando alguien le pasó un sobre allí al púlpito.  Pensando que era algo que tenía que anunciar, lo abrió y leyó en voz alta: “Necio" - nada más.  Y luego, el Evangelista dijo: “¡Alguien ha firmado su nombre, pero ha olvidado escribir el mensaje!"  Es lo que dice el Salmo 14:1.  Al ver la naturaleza, hay que ser necio por no creer en Dios.  Una página del calendario "La Buena Semilla" comenta que ver el universo sin Creador es tan ridículo como creer que el reloj no tiene relojero.  En la naturaleza vemos:
a.         el poder del Creador (para salvar)
b.         la sabiduría del Creador (para idear la salvación)
c.         la grandeza del Creador (que merece nuestra adoración y servicio)
d.         el interés del Creador hasta en las cosas pequeñas (dando esperanza para salvación de quienquiera)
e.         La responsabilidad del la criatura hacia el Creador y hacia las demás criaturas
  
IV.       EN LOS PECADOS DEL MUNDO ALREDEDOR NUESTRO v.24-32
(Dios les entregó... dejado ir, abandonado a sus pecados)
1.         Aquellos que rechazan el Evangelio muy a menudo acaban entregándose a pecados groseros
2.         El carácter de las personas va empeorándose en vez de mejorarse moralmente
3.         Se les puede conocer por su fruto
4.         Una persona tiene que tomar un lado u otro: por Cristo, o por el pecado
5.         Este texto habla, sin embargo, de la condenación de sus pecados

V.        ¿QUÉ ES EL EVANGELIO PARA TI?
1.         El Evangelio te manda creer v.5
2.         El Evangelio es un poder para salvarte v.16  (No hace falta tener vergüenza del evangelio.  Se puede tener vergüenza de muchas cosas, pero no del Evangelio).
3.         En la misma noche en que un cierto rey de Suecia estaba muriendo, consolándose en las promesas del Evangelio, un capellán evangélico estaba presentando las mismas promesas a un criminal condenado a morir en la mañana siguiente.  “¡A todo aquel que cree!”
4.         El Evangelio te justifica: pone la justicia a tu cuenta.  v.17


¿No es digno de confianza este Evangelio?  ¿No es también claro que es el Evangelio de Dios y no invención de los hombres?  ¿Y qué cuesta a una persona creer en el Evangelio?  ¡Nada!  Por esta razón es necesario que cada uno se arrepienta y crea en las buenas nuevas, y entrará en el Reino de Cristo.