Thursday, December 26, 2013

MATEO 6:5-15 HAY QUE PERDONAR


MATEO 6:5-15 HAY QUE PERDONAR


Esta oración que Jesús enseñó como modelo es segura­mente uno de los pasajes más abusados de la Biblia, aun por nosotros evangélicos.
Abusos que se hacen:



usarla para "rezar"
hacer vanas repeticiones
discutir sobre el texto exacto
descuidar el contenido
descuidar su espíritu
descuidar su propósito


¿Y cuál es el propósito de esta enseñanza de Jesús?  Pues, podemos mirar a varios aspectos de esta oración: la gloria de Dios, Su reino, la provisión diaria material, etc., pero ¿qué quiso enseñar Jesús sobre todo?  Al final de la ora­ción, Jesús sigue hablando como si hubiera habido sólo un elemento en toda la oración, cuando dice: "porque si perdo­náis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas."  (v.14-15)  Parece que el propósito de esta enseñanza sobre la oración fuera de enseñar sobre la necesidad del perdón, especialmente como condición para la verdadera oración.  Vamos a mirar de más cerca estas palabras sobre el perdón en la oración.  En verdad, reflejan el secreto mismo de la oración.  Es interesante que habla del perdón de las deudas.  Luego, demuestra que estas deudas son ofensas.  En 1 Juan 3:16 vemos que tenemos una deuda, y es dar nuestra vida para los hermanos.  Nuestras ofensas que tienen que ser perdonados, y que tenemos que perdonarnos mutuamente, son generalmente ofensas contra esto: no entregamos nuestras vidas los unos para los otros.

I.     HAY QUE PERDONAR PORQUE ES JUSTO.  
"Perdónanos nuestras deudas" (Mateo 6:12)
1.      Es justo, porque nosotros también pecamos.
a.     ¿Te has fijado en que tu actúas mal a veces?
b.    ¿Te crees mejor que el otro a quién te cuesta perdonar?
2.      El hecho de no perdonar es orgullo. 
3.      El orgullo de decir: "yo no peco jamás".
a.     (El joven conductor y los faros)
4.      Todo orgullo viene de Satanás
5.      Parábola del servidor: Mt. 18:21-25
6.      ¿Cuál es tu actitud hacia la persona (hermano o no) que ha pecado contra ti?
a.     Esta actitud que tienes refleja tu humildad o orgullo.
b.    1 Co. 13:4-5 demuestra el amor en contraste.
7.      Así que si tú no quieres perdonar, estás demostrando orgullo a la vez de una falta de amor.  No tiene sentido para alguien que confiesa a Cristo como su Salvador.

II.  HAY QUE PERDONAR PORQUE ES SABIO.
"perdónanos nuestras deudas" (Mateo 6:12)
1.      Es sabio porque nosotros también necesitamos ser perdonados.
2.      No sólo hemos sido perdonados, pero todavía lo necesitamos.
a.     ¿Has sido perdonado tú?  Este perdón te es disponible si lo necesitas.
b.    Cómo ser perdonado:
i.           Arrepentirse.   Hechos 2:38
ii.         Creer.  Hechos 16:31
iii.       Jesús ya ha pagado el precio.  Rom.3:21-26
3.      ¿No tendremos vergüenza a pedir perdón si no perdonamos al otro? Según 1 Juan 1:8-10, todos pecamos.
4.      Muy a menudo necesitamos perdón precisamente por el mismo pecado que nos cuesta perdonar en el otro.
5.      ¡Apúrate a perdonar al otro, antes de que pases vergüenza!

III. HAY QUE PERDONAR PORQUE ES NECESARIO.
1.      "Porque si perdonáis...  si no perdonáis" Mateo 6:14-15
2.      No puedes prescindir de perdonar a tu hermano o al vecino.
3.      Tu gozo en Dios depende de tu perdón.
4.      Tu comunión con Dios también depende de que perdones al otro.
5.      Estás en peligro de una larga esclavitud.  Mt. 5:21-26
a.       Esclavitud a tus sentimientos amargos.
b.      Te preguntarás por qué no disfrutes de la vida cristiana.
c.       Por qué no tienes victoria sobre el pecado.
6.      Es una condición principal para la oración. Marcos 11:22-26
a.       Puedes preguntarte por qué tu vida de oración queda abu­rrida.
b.      O por qué Dios no contesta a tus oraciones.
7.      Cómo hacer:  (Mt. 18:15-22)
a.       Ve
b.      Para ganar, y no para castigar, humillar, justificarte, o vengarte.
c.       Para perdonar, has de reconocer la ofensa.  No decir "no hay nada".
i.        Identifícala
ii.      Perdónala
iii.    Sin poner límites

¿Necesitas perdonar a alguien?  La pregunta no es si alguien necesita tu perdón.  Aunque esto también puede ser el caso.  Pero quizá tú necesitas perdonar, y necesitas ser perdonado por no haber perdonado hasta aquí. No dudes en perdonar.  No te hará daño.  Es importante.  Tu enojo es un pecado peligroso según Mateo 5:21-22.  Tu reconciliación tiene más prisa aun que tu ofrenda para Dios, según Mateo 5:23-24.  Si no te das prisa, serás víctima de tus propias cadenas, porque habrás caído en la trampa de Satanás según Mateo 5:25-26.  La única manera en que puedes ser libe­rado es perdonar.  Pruébalo: estarás contento de haberlo hecho, y verás de nuevo como el rostro del Señor brilla sobre ti.  Tomemos ahora un momento de silencio delante del Señor, y preguntémosle si hay alguien a quien hemos de perdo­nar.    ......... Decide ahora mismo delante del Señor que le perdona­rás.  ......... Al salir de este lugar, ve hacia la persona, y reconcíliate con él o con ella.  No depende del otro, aunque sea hermano.  Depende siempre de ti.  

Wednesday, December 25, 2013

Tres sermones de Navidad


NAVIDAD:
¿QUIÉN TIENE LUGAR PARA JESÚS?

Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.”  (Lucas 2:7).

     Solemos juzgar con demasiada severidad al mesonero en cuestión.  Le condenamos por ser un desalmado, ser poco amable hacia la familia de Jesús, etc.  Lo raro es que el relato ni siquiera menciona al mesonero, sino al mesón.  El mesonero no sabía quién era Jesús, y seguramente rehusó a muchos más antes de rehusar a José y María.  En aquellos días, y en aquella sociedad, los hombres y las mujeres hacían muchas cosas que no hacen hoy en día.  Eran más fuertes, más resistentes, como muchas personas en el tercer mundo, o en paises más pobres, hoy en día también.  Sin embargo, no debería haber sido fácil para María dar a luz en un pesebre.
     Si el mesonero no sabía quién era Jesús, sin embargo, hoy en día todos, convertidos como inconversos, saben quién es Jesús.  Si no debemos ser demasiado severos hacia el mesonero, sí que debemos examinar nuestra propia actitud hacia Jesús en este tiempo de Navidad.



I.   NAVIDAD COMO FIESTA PAGANA (noel)
     1.   Era la fiesta del invierno, el nuevo nacimiento del sol.
     2.   Para los romanos, era la fiesta de Saturno, con regalos, fiestas, y velas.
     3.   Durante los 3-4 primeros siglos, no era una fiesta cristiana.
     4.   No se conoce el origen del árbol de Navidad.  Se popularizó hacia el siglo 18.
     5.   El "belén" habría sido empezado por San Francisco de Asisi.  Pero cuando vemos los belenes en las ventanas hoy en día, se ve muy poco serio y respeto para el asunto.
     6.   Hoy en día, es una fiesta de bebida, de baile, de impudicia - no hay nada cristiano en ella.
     7.   Es una piedra de tropiezo para muchos creyentes que vuelven a las cosas del mundo, y olviden al Señor, pensando sólo en los regalos, sus barrigas, y la vida social.  (1 Jn. 2:6; Ro. 12:2; Stg. 4:4).
     8.   Si sólo se trata de eso, haríamos mejor en rechazarlo y rehusar de celebrarlo.

II.  NAVIDAD COMO FIESTA CRISTIANA
     1.   Los cristianos lo adoptaron en el siglo 4 o 5.
     2.   Puede ser un buen momento para desarrollar la comunión fraternal entre cristianos.  (Hch. 2:42).
     3.   Es también una excelente oportunidad de comunicar el evangelio (1 Co. 9:22).
     4.   Es un tiempo de recordar, con admiración, la doctrina de la Palabra hecha carne (Jn. 1:14).
     5.   Es un tiempo para animarnos a hacer buenas obras. (Ef. 2:10).
     6.   Es un buen tiempo para analizar nuestro año que hemos pasado, y nuestra relación con el Señor.
     7.   Es un buen tiempo para demostrar la diferencia entre un creyente y una persona del mundo. (Fil. 2:15).
     8.   Es un tiempo para seguir en la vida cristiana, fieles como siempre (¿por qué dejar de un lado nuestro cristianismo en este tiempo?)
     9.   En los siglos pasados, muchos evangélicos (no todos), rehusaron celebrar la Navidad.  Ni siquiera utilizaban la palabra.

III. NAVIDAD COMO FIESTA DE CELEBRACIÓN DE JESÚS
     1.   Organizar una fiesta para alguien sin contar con la presencia de aquella persona sería algo ridículo.
     2.   Celebrar a una persona y apartarla al mismo tiempo es cosa imposible.
     3.   Celebrar a una persona mientras seguimos a sus enemigos es cosa ridícula.
     4.   Celebrar a una persona significa honrarla más, y no menos.
     5.   ¿Celebramos a la persona, o celebramos la celebración?
     6.   ¿Hablaremos de Jesús esta Navidad?  ¿Entre creyentes?  ¿Con los no-creyentes?
     7.   Nosotros, que sabemos quién es Jesús, ¿tenemos lugar para él en esta Navidad?  Quizá la pregunta debería ser, más bien, ¿tiene él lugar para nosotros?


     La manera en que celebramos a Jesús durante las fiestas de Navidad es importante, como lo es durante el resto del año.  Cómo podemos esperar la bendición de Dios y la obra del Espíritu Santo durante el año si contristamos al Espíritu Santo en las fiestas de Navidad?  Que Jesús sea sentado en el trono de nuestras vidas durante las fiestas de Navidad, y que esto sea una señal de dónde está durante el resto del año.




Lucas 2:8-20  
LA FE DE LOS PASTORES



I.   Fue una fe inteligente v.10-12
     1.   Una fe informada (Ro. 10:17)
     2.   Una fe que no era ciega  "en la ciudad de David"  "Esto os servirá de señal"
     3.   Necesitamos una fe informada para poder compartir el mensaje de la Biblia, y ¡que no sea al azar!  A veces tenemos una fe "firme" en algo que ni siquiera está prometida en las Escrituras.
     4.   Una fe que no depende de nuestros sentimientos, sino de un mensaje claro por parte de Dios.
     5.   Por tanto es importanto que hagamos el estudio y la investigación de la Biblia.

II.  Una fe que actúa (v. 15-16).
     1.   Más importante que su trabajo (como María y Marta) v.8
     2.   Apremiante "apresuradamente" (v. 16)
     3.   La acción demuestra la fe (Stg. 2:26)
     4.   Es la fe que hace actuar.
     5.   La importancia de poner en acción lo que aprendemos, sin dudar, sin esperar.

III. Una fe transparente (v. 17-20)
     1.   Se expresan ante los creyentes (v.1-6)
     2.   Se expresan ante el mundo de afuera (v. 20)
     3.   Una fe que produce un gozo que desborda.
     4.   Una fe que da gloria a DIOS y no a la FE (¡como lo hace Oral Roberts!)
     5.   Es importante que hablemos entre nosotros y a todos de lo que Dios nos ha mostrado.




Nunca predicado en castellano.  Lucas 2:8-14; 38 
LOS QUE ESPERABAN LA REDENCIÓN

Esta, presentándose en la misma hora, daba gracias a Dios, y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención en Jerusalén” (v. 38).

     La Navidad nos hace pensar en muchas cosas, pero la más importante es que Jesús, el Hijo de Dios, ha venido.  Alrededor de este acontecimiento, vemos cosas extraordinarias: la manifestación de los ángeles con su declaración; la predicción, o profecía, de Simeón, la visita de los magos de oriente, la afirmación de Ana.  Lo interesante para alguien que examinara este relato por la primera vez, es que nos dice que esta noticia, sobre el nacimiento de Jesús, fue anunciado a "los que esperaban la redención" (v. 38).  Desde hacía siglos había la expectación de algo especial que ocurriría.  Aquí, se veía el cumplimiento.  El anuncio de los ángeles nos demuestra el propósito de todo ello.


I.   MIREMOS PRIMERO A LO QUE ESPERABAN:
     1.   Vemos la espera de toda la creación (Ro. 8:19-22)
     2.   Lo que esperaba la nación de Israel (Jer. 14:8; Hch. 26:6; 28:20; Lc. 2:38)
     3.   Lo que espera todo hombre perdido.  Todas las religiones veían la necesidad de un salvador; la necesidad que tenía el hombre perdido.
     4.   La espera de milenios.
     5.   Hoy en día, hay gente que sigue esperando una solución para su problema de pecado, cuando esta solución ya ha venido, si sólo quisieran ir a él (Ro. 10:6-10).

II.  MIEREMOS AL MARAVILLOSO CUMPLIMIENTO DE LO QUE SE ESPERABA:
     1.   Fue, en realidad, muy inesperado (la sorpresa de los pastores, la incredulidad de la gente)
     2.   Glorioso, anunciado por los ángeles (¡qué coro más hermoso!)
     3.   Gozoso (con alabanzas).  Hoy en día, cuando se dice "Feliz Navidad", se busca, desgraciadamente, otro estilo de gozo, o felicidad.
     4.   Recibido y compartido (Lc. 2:20, 38)  "hablaba"
     5.   Si lo recibes, no podrás guardarlo por ti mismo.  Si estás capaz de manetenerlo en secreto, me pregunto si verdaderamente lo has recibido.

III. MIREMOS EL PROPÓSITO DE ESTE CUMPLIMIENTO - DEL VERBO HECHO CARNE
     1.   A buscar y a salvar lo que se había perdido (Lc. 19:10).  - Si no estás dispuesto a verte como perdido, entonces, no es para ti.
     2.   Su propósito se aplica especialmente entre los que Dios acepta (“En la tierra paz a los hombres en quienes él se complace” es la mejor traducción de Lc. 2:14).  Dios se complace de ellos en la base del sacrificio de Jesús.
     3.   Su propósito es la gloria de Dios en las alturas (Lc. 2:14).

     ¿Has reconocido tu necesidad de un salvador?  Es lo que todos necesitan.  ¿Has recibido, por la fe, el cumplimiento de esta necesidad?  El propósito del nacimiento de Jesús, ¿se ha cumplido en tu vida?  ¿El propósito que se presenta en (Juan 3:16)? “Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”  Si no, pues ven a Jesús ahora mismo, pon tu confianza en él como tu Salvador.  Es tu única esperanza, y Dios te exige que recibas este primer regalo de Navidad que es PARA TI.